Real Federación Española de Atletismo







 martes, 14 de junio de 2022   ENTREVISTA WEB 38/2022
Ricardo Menéndez, un competidor de cuna

Por : Aurora Pérez


Del paddok a la cámara de llamadas, de la bandera a cuadros en la llegada a romper la cinta en la meta, Ricardo Menéndez (A Coruña, 1978) es el hombre deporte, un competidor de cuna, ya sea sobre dos ruedas, sobre cuatro ruedas, sobre un Scooter, sobre los 125cc de una moto de carretera, sobre un coche de rallye o, en la actualidad, sobre unas zapatillas de clavos donde ahora la cilindrada la marcan sus piernas.

Niño inquieto, "culo de mal asiento", que esperaba con ansia el recreo para brincar como un resorte y dar rienda suelta a la energía acumulada durante las eternas y aburridas clases. La constante búsqueda de movimiento y ese carácter nervioso no podían más que conducirle al deporte y a una profesión, la de bombero, que requiere estar en forma, "siempre fui muy guindilla y poco me costaba subirme a cualquier muro o tener una percepción/gestión diferente del riesgo (ahora ya soy un fósil en cuanto a esto, estoy seguro jajajaja). Es algo que me sigue gustando a día de hoy y que casa muy bien con mi modo de vida, me siento afortunado por ello". Ejerce en el Parque de Bomberos de Villaviciosa, localidad cercana a Gijón, su tierra, y es que, aunque nacido en A Coruña, su familia se trasladó a Asturias cuando él apenas tenía unos meses debido a que el trabajo en la banca de su padre hacía que se tuviera que mover bastante. Quince años lleva ejerciendo esta labor, pero hasta entonces no estuvo parado, "después de varios años trabajando de diferentes cosas, encontré mi pasión en el motor (que ya me gustaba desde enano y que mi hermano fomentó)…Tras un curso intensivo de seis meses empecé a trabajar en el concesionario de motos de SUZUKI como mecánico, posteriormente en un taller donde digamos se reparaban las mejores motos de Gijón y con 21 para 22 años decidí montar nuestra propia tienda/taller, junto a mi exsocio y amigo Pelayo (amigos desde el colegio)…Después de unos años compaginando el taller y las competiciones de motociclismo decidí sacar los carnets de camión, vender mi parte del negocio y ponerme a opositar. Sin duda esta parte y la que vino posteriormente son muy felices e importantes en mi vida".

Oyéndole hablar se nota su entusiasmo por las motos y él, que no era capaz de estar sentado en un pupitre, hizo del asiento de la moto su pasión y durante diez años compitió en este arriesgado deporte, del que salió ileso sin apenas problemas físicos por caídas, pero que requería un gran apoyo económico para tener una dedicación total, "en los deportes de motor es muy difícil llegar al TOP mundial si no es con recursos, solo unos elegidos (muy pocos al nivel de Fernando Alonso) lo han conseguido". No obstante, el tiempo que estuvo dedicado al motor sobre las dos ruedas dio para mucho pues logró competir a gran nivel, él mismo nos cuenta su palmarés "mis principios en este deporte fueron con Scooter para después competir con motos de carretera hasta la categoría de 125cc (no scooter) en pruebas como la Bañeza o un TOP 15 en una prueba del europeo de 125 GP. Como logros en esta disciplina campeonatos regionales, nacionales al ganar la "COPA GILERA" y en esta misma copa conseguir un subcampeonato de Europa en un fin de semana a dos pruebas. Concluir que en la mítica prueba urbana de "LA BAÑEZA" conseguí subirme al pódium 3 de las 4 veces disputada, siendo un orgullo y teniendo unos recuerdos ÉPICOS de dicha etapa (la cual no sé si estará cerrada…)" Haciendo "periodismo de investigación" descubrí que logró el primer puesto de esta prueba en 2006 y un periodista ,en una entrevista posterior, narró así su participación: "La carrera, que transcurría por las calles de La Bañeza y consistía en dar quince vueltas a un circuito de 1,8 kilómetros, duró apenas veinte minutos. En un final apretadísimo con Sergio Fuertes (al que aventajó en 0,82 segundos), el motociclista asturiano consiguió coger "la posición buena en la última curva y asegurar la victoria en la recta"."

De forma curiosa esta última frase, donde el propio Ricardo describe el final de su carrera, me ha parecido la narración (salvando la diferencia de distancia y disciplina deportiva) de una carrera de 400 m que es a lo que, por todos es sabido, se dedica ahora, aunque no cierre la puerta a volver a los motores sobre cuatro ruedas en los que ya hizo sus pinitos, "estuve un par de años compitiendo en el Campeonato de Asturias de rallye de asfalto que aunque disfrutones no logré dar mi mayor rendimiento y eso me hace pensar que en algún otro momento de la vida me gustaría volver a intentarlo…¡eh se admiten sponsors! jajajaja"

Paramos ahora el motor, o lo ponemos al ralentí, e iniciamos un nuevo capítulo pasando del olor a rueda quemada y gasolina, y del rugido de motores, tan atractivos para los aficionados a ese deporte, al olor a tartán y al sonido del silencio previo al disparo que hará que los atletas, que aguardan quietos y nerviosos en los tacos de salida, salten de sus tacos para encarar la competición y avistar la meta, mientras se pasa del silencio y la concentración a los gritos de ánimos y los aplausos.

Tras un primer contacto a los 27 años que no cuajó debido a una periostitis posiblemente por falta de adaptación, fue ya al inicio del primer lustro de la categoría master cuando dio los primeros pasos atléticos y así lo cuenta: "En 2013/2014 me planté en la pista sin calentar y habiendo desayunado un café y un pincho de pollo decidido a realizar un 400. Allí seguía Solís y preguntó ¿dónde vais? Yo iba con mi amigo y compañero Maguel y le dije: a hacer un 400, a lo que Solís contestó…Estáis fatal jajaja. Un 400 después en 54" con una clavada épica me dijo… puuues igual tenías que entrenar algo. A los dos meses un 51"12 en la maltrecha pista de Oviedo supo a gloria y hasta hoy allí estamos intentando progresar y ser más profesionales en esto del atletismo". El mencionado Solís, no es otro que Ángel Solís, entrenador nacional, que trabaja con los atletas del RGCultural Covadonga, mítico club asturiano en el que milita también Ricardo y al que conoce desde aquella aproximación a los 27 años, y al que, como todo atleta agradecido que se precie, manda un gracioso saludo, que si nos lee seguro que le agradará "he entrenado solo y exclusivamente con él, no sé si me aguanta más él a mí o yo a él…seguramente lo segundo, besos al míster".

Grande ha sido la evolución desde esos "iniciáticos" 400 m y desde aquel primer mundial master de pista cubierta de 2014 en Budapest donde se puede decir que llegó con lo puesto pues a pesar de la enorme ilusión, los problemas físicos pesaron.

Lo que vino después no hace más que ratificar su calidad en cuanto a los récords logrados (récord del mundo de 400 indoor y de España de 200 m también en pista cubierta), títulos (dos oros mundiales en 400 m (PC) y 4x400, dos oros europeos en 200 y 400 m (PC), una plata mundial y otra europea en 400 m y un bronce europeo en 4x200 m) y marcas (48.83 para los 400 m y 22.59 para los 200 m, además de un excelente 1:04.77 en la atípica prueba de 500 m). Puede parecer fácil y pensar que lo tenía en las piernas y no le iba a costar apenas esfuerzo, vista su capacidad competitiva para la que es quizá una de las pruebas más duras del panorama atlético, los 400 m, amén de la dificultad añadida cuando se corre en una pista de 200 m, donde la pelea por la calle libre marca de forma categórica el desarrollo de la competición. Pero detrás hay mucho trabajo y algunas situaciones complejas que requieren de un esfuerzo extra. Su balance del tiempo transcurrido hasta la consecución del récord del mundo M40 de los 400 m indoor nos lo desarrolla él mismo con una larga y exhaustiva descripción: "Pues he tenido una continuidad relativa parando por tres o cuatro veces 6 meses o más. Por suerte nunca he tenido prisa en volver rápido a competir y cuando empezaba siempre cargado de ganas al 200%. La última de estas paradas además de la que me encuentro ahora ha sido una operación de retina en concreto una vitrectomía y con la que nunca pensé que podría realizar estos esfuerzos y menos batir el récord por el que llevaba luchando más de 3 años. Me fui encontrando bien y con el visto bueno de los oftalmólogos especializados en retina Don Ladislao Pérez Belmonte y Don Joaquín Castro Navarro, a los cuales estoy agradecidísimo, logré competir (pues no sabía si mi ojo y los doctores respetarían esto). Por varias ocasiones quedé a 2 y 3 décimas de segundo que me parecían un mundo y este año estuve a 5 centésimas, 3 centésimas y me parecía imposible que por tan poco se me fuera a escapar…En las piernas estaba pues en estas competiciones no salieron limpias al 100%, como sabéis el 400 no es solo dejarse la piel en la pista las carreras de PC tienes que procurar no verte en fregaos de todo tipo que cuando menos te hacen parar y acelerar en una o varias ocasiones con lo que no es fácil conseguirlo y menos estando tan cerca. Por suerte y a la postre en Portugal salió no sin pensar cuál era la forma de romper la marca y que todo esto pasaba por ser más agresivo en el primer 200 sin pasarse (como en el precio justo jajajaja). Así que manos a la obra, soñaba no dando mil vueltas a la pista, ¡no!, me despertaba soñando que hacía la primera parte de la salida y aceleración (para coger la velocidad crucero) más duro desde el mismo pistoletazo (¡ey! Recuerda, sin pasarse) esto una y otra vez (no es broma lo soñaba) todo ello en positivo, mi subconsciente lo quería tanto como yo o más y esta vez "NO ME TRAICIONÓ" como se suele decir…" La marca resultante, 48.83, es un registro de gran valor, que le ha dejado muy satisfecho, como también siente orgullo de haber compartido serie esta temporada con atletas de la valía de Bruno Hortelano, Óscar Husillos, Bernat Erta o Iñaki Cañal, "he sido muy feliz por ello y son un referente para este YAYO MASTER 40".

Si antes lo definí como el hombre deporte quizá sería más real decir que es el hombre de las mil aficiones, "mis días son intensos por la mañana y más tranquilos por las tardes…Lo normal sería llevar a mi hija a clase (la semana que estoy con ella), tomarme un café extra y entrenar, después toca hacer compra, comida, estudio, mecánica, tocar la batería, preparación de entrenos, fisio como no….Todo en función del lío en el que esté en ese momento (se me suele ir de las manos, ¡qué desastre!) o simplemente descansar si mi cuerpo me lo pide ya que intento hacer mi 100%. Recoger a mi astillita, comer, llevarla al conservatorio y hacer básicamente labores como padre". Días de más de 40 horas necesitaría también para escalar, hacer surf, bici etc. En cuanto a los entrenos de atletismo, que es en realidad de lo que veníamos a hablar aquí, le gustan todos más allá de las "pájaras" que se pilla, "Suelo entrenar unos 5 días a la semana de los cuales dos son de carrera, dos de fuerza y uno de elíptica y trabajo auxiliar. No suelo correr nunca más de dos días porque mis tendones no me lo permiten y creo que, aunque pudiera, no rendiría más".

En definitiva, que es difícil para la que esto escribe centrarse en los párrafos tratando de plasmar todo lo que este atleta hiperactivo carga en su mochila y es que parece no ser capaz, aunque lo intente, de tener un poco de sosiego "cuando estoy entrenando me gusta descansar y hacer lo máximo para mejorar mi rendimiento, básicamente intento estar el tiempo máximo en horizontal, aunque no sea durmiendo, intento dormir 8h por lo menos", lo dicho días de 40 horas…

Entre tanta actividad sí intenta cuidar todo el entorno que ayuda al rendimiento, como la alimentación, "la cuido totalmente y sobremanera al competir, como de todo, si estoy entrenando me cuido un extra, pero ni peso alimentos, ni sigo una dieta pautada. Con el paso de los años he intentado ser consciente de lo que hago, estudioso en cuanto al deporte e intentando prestar máxima atención de cómo me sienta la comida, el entreno, mis molestias etc. Si algo no está funcionando bien saber por qué. Y cuando tengo algo que alegar lo comparto con mi entrenador. Me gusta cocinar, pero todo va tan rápido que no siempre tienes tiempo para preparar cosas más elaboradas, pero siempre hay unes fabines, lentejas, preparado de tomate casero hecho con mimo, aunque sea en el congelador". Porque, ¡cómo no!, cocinar también entra dentro de su nómina de aficiones.

Después de toda esta narración resulta anecdótico preguntarle cómo es su aproximación a las competiciones si las afronta tranquilo o nervioso, pero aun así yo se lo pregunté, "intento mantener los nervios a raya (tu cuerpo manifiesta nerviosismo antes de…Hace tiempo eran los días previos ahora solo las horas previas) y las horas antes estoy como potro salvaje deseoso de hacer volar a quien intente montarse encima. Me gusta estar en un ambiente tranquilo y distendido (si es así no me importa estar con gente), libre de ninguna otra preocupación que saber que tengo mis clavos, la ropa y el dorsal. Focalizado en lo que va a ocurrir. La adrenalina antes de salir hace el resto"

Pero antes de llegar a esa línea de salida, se ha de pasar por mucho aprendizaje, con una cierta planificación, que él no fía al largo plazo para así mantener más la ilusión diaria que es "el santo Grial de la continuidad" y no desanimarse ante las lesiones que, indefectiblemente, conviven con el deportista, más en el caso de los masters. Trabaja más el día a día tratando de ser un buen corredor. Entre sus puntos fuertes está el mantenimiento de la velocidad en carrera y en el debe se encuentra su salida de tacos, lo que le hace decantarse más por el 400 que por el 200. "El corredor de 400 m ha de ser un corredor completo y trabajar sus debilidades, un pie fuerte, una buena colocación al correr, una fluidez y relajación son importantes, pero cada uno tiene lo suyo. El quid de la cuestión en el plano físico es saber dónde puedes sacar más chicha a ti mismo. En cuanto al plano emocional yo intento ser objetivo entrenando y no arrugarme nunca jamás ante un entreno o competición. Si das el 110% no deberías de sentirte mal (todo lo contrario) y aun así seguro que ves cosas que tienes que mejorar (inconformismo con uno mismo). No veo una opción tirar la toalla a mitad de prueba (es algo que me deja boquiabierto en un atleta, salvo lesión obviamente), lo primero por amor propio y lo segundo por hacer una lectura de lo que ha podido suceder y corregirlo para que no vuelva a ocurrir".

Aunque piensa que es difícil a sus 43 años mejorar marca, se inclina más por los buenos registros y los récords que por los títulos y también le motiva más el entrenamiento en los inicios de la temporada, pero a medida que avanza la temporada y se acerca la hora de ponerse un dorsal es la competición lo que le llama más, ya que competir supone un gran estímulo tanto ahora en el tartán como lo fue sobre una moto, "me encanta competir, aliciente fundamental en mi vida. Me hace entrenar mejor día a día y sentirme aún más vivo. Todos los deportes son diferentes, pero en esencia es lo mismo, cómo puedo optimizar esto para rendir más y mejorar mis marcas. Los nervios, la ilusión, la garra buuuf una pasada, sin comentarios"

Otro gran motivo de orgullo fue la elección por parte de la EMA (Asociación Europea de Atletismo Master), a propuesta de la RFEA, del equipo de 4x400 (M40) como mejor equipo de relevos europeo tras la consecución del récord de Europa de esa prueba durante el Mundial de Málaga-2018 que llevó a Octavio Pérez, Ramón Borente, Sergio Repiso y él mismo a obtener un buen resultado de 3:22.04, "sobre todo, estoy feliz de haberlo hecho con ellos ya que algo nos ha unido después de ese día". Ejemplo inequívoco de lo que determina, en su opinión, la razón de ser del atletismo master y la forma en que la gran mayoría de atletas lo sienten: "¡Lo disfruto! Hacemos grandes amistades como aquello que se decía de los amigos de la mili. Vivimos y vemos de una forma parecida lo que nos hace encajar a la perfección"

Valora y aprecia el estado actual de nuestro atletismo absoluto que encuentra que raya a gran nivel, "me alegra que el atletismo esté un poquito más de moda de lo que estaba hace unos años gracias a las figuras que tenemos internacionalmente en los absolutos y que se merecen respeto y ayuda para defender los colores de nuestra nación, estamos bastante lejos de otras naciones por desgracia, pero nuestros deportistas ponen el resto", pero respecto al master echa de menos la ayuda y visibilidad que podrían aportar algunas instituciones, "… Gobiernos regionales, Ayuntamientos deberían apoyar en la medida de lo posible, aunque solo sea por los miles de participantes y acompañantes que se desplazan y por la nobleza del deporte en sí. ¡¡Me parece un gran ejemplo a nivel de lo que puede transmitir en cuanto a valores (esfuerzo, tenacidad, lucha, ganas de vivir…) Piensa que hay personas con 100 años en este tipo de competiciones ojito!!"

Y como él solo tiene 43 años su retirada del atletismo ni está ni se la espera, ¿cómo podría dejarlo si le gusta "la pureza del deporte en sí (¡obviamente los tramposos a los leones ya!) e indudablemente los abdominales jajaja" …si le aporta "nuevas personas y me acerca más a las que ya están en mi vida" …si le da "serenidad y reconducir mi excedente energético"…si le ayuda "a estar en paz conmigo mismo a nivel emocional", …si se siente "muy bien practicándolo y tras la exigencia y la agonía te hace más fuerte", …si de pequeño solo se recuerda "corriendo o corriendo con el balón regateando a las personas por la calle", …si con muy corta edad "iba con mis padres a cualquier sitio y me flipaba que me cronometrasen echando una carrera tanto de 20 metros como de 2 kilómetros y eso que no cronometraban ná jajaja"? …si ahora tiene un juez que le cronometra buenos tiempos…, ¿por qué iba a pensar en dejarlo nunca?

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