Real Federación Española de Atletismo







 martes, 25 de enero de 2022   ENTREVISTA WEB 5/2022
El milagro de Elgóibar

Por : Emeterio Valiente


Así podríamos calificar el que una población de 11.500 habitantes albergue, desde hace casi ocho décadas, una competición de campo a través que es tendencia mundial todos los años sin excepción; los más grandes de la historia pueden presumir de haber competido allí, pero solo unos cuantos elegidos han conseguido inscribir su nombre en el palmarés de la prueba, dado el conspicuo nivel que atesora el evento; desde hace más de una década, la nave está pilotada por Zigor Díez, un apasionado sin ánimo de lucro que lleva el cross en las venas.

Nuestro protagonista estaba predestinado a ser una referencia en el mundo del cross, no en vano vio luz por vez primera en marzo de 1981, apenas 25 días antes de que se celebrara el magno acontecimiento que supuso el Mundial de cross de ese año en el madrileño Hipódromo de la Zarzuela. Si bien no le dio tiempo a organizar ese evento, el ADN de Zigor pronto empezó a respirar barro y cuestas por los cuatro costados, fruto de su condición de espectador del cross de Elgóibar, memorial Juan Muguerza, desde su más tierna infancia, "la afición me vino por mi padre; él es de un pueblo cercano e iba todos los años a ver el cross; recuerdo que le acompañaba al circuito de Lerún, donde se celebraba por aquel entonces el cross, ahí nos juntábamos con amigos y disfrutábamos mucho, iba mucha gente a verlo". A pesar de su corta edad, el pequeño Zigor empezó ya a fijar su retina en los grandes de la época, "recuerdo de ver correr y ganar a Paul Kipkoech (1987), John Ngugi (1988), Antonio Serrano (último ganador español, 1989) y a otros grandes atletas Domingos Castro"; además, Zigor puede presumir de prueba documental de su temprana afición o más bien pasión por el evento que ahora encabeza, "la televisión pública vasca, ETB, editó en el año 2000 un video sobre el cross hace con muchas imágenes de archivo y en una de ellas aparece un grupo de niños aplaudiendo y uno de ellos soy yo, no tendría más de 7 años".

Las primeras ediciones del cross, que ya ha celebrado ¡78! gloriosas ediciones, fueron organizadas por el C.D.Elgóibar; corría 1943 y un grupo de amigos de Juan Muguerza, múltiple campeón de España de 1.500 y 5.000m entre 1917 y 1921, fallecido en la Guerra Civil en 1937, quiso honrar su memoria con una carrera de campo a través que ha acabado siendo, sin duda, una de las mejores competiciones del mundo. Posteriormente, en 1962, fue la sociedad gastronómica Egotoki la que se hizo cargo de la organización; ahí Fermín Arrese, José Gurrutxaga y posteriormente Juan Mari Iriondo, entre otros, realizaron una encomiable labor, dándole carácter internacional al cross desde 1963; mitos como Mamo Wolde y Mariano Haro dejaron su huella indeleble en Elgóibar con cuatro y cinco victorias, respectivamente; en 1992 se fraguó el cambio de circuito, de Lerún a Mintxeta y ya en 2002 fue cuando el club Mintxeta toma las riendas de la organización y… hasta ahora, "recuerdo que en 2001, al acabar el cross, donde participó, aunque no ganó, Paul Tergat, el 'speaker' dijo que ése era el último año que se organizaba el cross, sonaba todo a despedida definitiva y fue cuando el club Mintxeta da un paso adelante, habla con el Ayuntamiento y plantea hacerse cargo de él para que no desapareciese; en el club estaba gente como Antón Azpiazu, José Luis Díez, José María Salaberría y Gerardo de Pedro, que eran padres de niños del club y que ya organizaban un cross para categorías menores a nivel local". Con apenas 20 años, Zigor levantó la mano, dijo que contasen con él para lo que hiciera falta y nos relata sus primeras tareas, "me encargaba de dar de alta las inscripciones, mantener el fichero actualizado hasta el día de la competición y después gestionar los resultados". Pronto pasó a formar parte de la comisión que organizaba el cross, liderada por Antón Azpiazu, quien en 2007 dio un paso a un lado y le propuso como nueva 'cabeza visible' del entramado organizativo; al bueno de Zigor no le tembló el pulso a sus tiernos 26 años, "en realidad, se trataba simplemente de 'dar la cara', de ser el interlocutor del cross con otras instituciones o la prensa, pero cada miembro de la comisión tenía su función: conseguir patrocinadores, diseñar el circuito, etc; además, el tema por ejemplo de la contratación de atletas nos lo llevaba Ibermeeting, lo teníamos resuelto".

Causa estupefacción conocer que, en las primeras ediciones, los premios a los primeros clasificados podían ser escopetas, lavadoras o máquinas de coser, "Elgóibar es un pueblo pequeño pero con muchas fábricas de todo tipo que los atletas visitaban los días previos; luego ya entraron en escena los representantes y todo cambió, obviamente, además de que un africano no se iba a volver con una lavadora (risas) y solía haber intercambio de premios entre africanos y españoles". Uno de los mayores orgullos de la actual versión del cross es el 'Trofeo Mamo Wolde', reservado para los atletas sub-20, "en 2002 el Director de Deportes de la Diputación, 'Kote' Olaizola, comentó que había que impulsar las categorías menores, darles más relevancia y destinó una partida específica para esta categoría, que se llamaba júnior entonces; los primeros en venir fueron atletas catalanes, con Vicente Egido, luego Gerardo Prieto tenía relación con los ingleses y empezaron a venir también, más tarde se unieron franceses, belgas, portugueses...". Puede presumir también Elgóibar de haber atraído el interés de una casa de apuestas deportivas de la vecina Eibar, haciendo la previa más apasionante si cabe, "alguna vez he apostado, incluso ganado (risas); es otra forma más de dar a conocer el cross, de que se hable de él". Otra curiosidad, casi exclusiva, es el hecho de que se cobra entrada para presenciar en directo el cross, "eso es una tradición en todos los crosses de Euskadi desde hace muchísimos años, ya en Lerún se pagaba, pero hoy en día solo se paga entrada en Lasarte y Elgóibar; solo vale 6 € la entrada general, 4 los jubilados y 2 los niños; es una fuente de ingresos para la organización y una forma de poner en valor el cross; este año, ha habido menos asistencia por la pandemia y la lluvia, pero hay muchos años que han venido cerca de 4.000 espectadores; la verdad es que el pueblo se vuelca, vienen familias enteras, hay gente que al comprar la entrada no quiere el cambio, este año por ejemplo, una señora que cuida a su padre, que no se podía desplazar, sacó dos entradas, solo para colaborar, y se volvió a casa para ver el cross con su padre por televisión".

El apasionante espectáculo que supone la competición apenas dura la mañana de ese ya icónico segundo o tercer domingo de enero, pero muchos meses antes ya empiezan los preparativos, "hacia el mes de julio ya nos planteamos qué hacer en la nueva edición y a partir de septiembre empezamos a hablar con los patrocinadores para ver si continúan o no, también contactamos con las diferentes instituciones que apoyan al cross, en octubre diseñamos el cartel, empezamos a preparar la revista, comprobamos si falta algo para montar el circuito, empezamos a pensar en qué atletas queremos traer y ya el último mes es frenético, además de ser cuando se realiza la contratación de atletas, aquí trabaja estrechamente con nosotros Jesús Oliván".

La financiación del cross está muy diversificada, repartiéndose al 50% entre la iniciativa privada y las ayudas públicas, algo que Zigor valora sobremanera, "hace unos años quizás los porcentajes eran 60% privado y 40% público, pero ahora esa balanza está equilibrada, lo que nos tranquiliza mucho porque significa que, aunque una de las dos 'patas' fallara, aún está la otra para garantizar que el cross pueda celebrarse y 'sobrevivir' al menos unos años. Nuestro presupuesto suele estar en el entorno de los 100.000 €, puede oscilar entre los 90.000 y los 110.000 €, dependiendo del año. Entre las instituciones, nos ayudan mucho el Ayuntamiento de Elgóibar, la Diputación Foral de Guipúzcoa y el Gobierno Vasco, mientras que, entre los patrocinadores privados, la ayuda está muy repartida entre unas 40 empresas, cada una aporta en función de sus posibilidades, pero valoramos todas las contribuciones por igual; puede haber una empresa modesta que aporta, por ejemplo, 500 €, pero si lleva 20 años haciéndolo, eso ya es mucho dinero a lo largo de los años y éso es lo importante, el compromiso y el apoyo al cross año tras año, nuestros patrocinadores están muy identificados con la prueba. Realmente, Elgoibar es conocido en el mundo, al menos atlético, gracias al cross, eso es motivo de orgullo para todo el pueblo y por eso se vuelca tanta gente con él". Otra pieza fundamental para la organización del evento es la figura del voluntario, "afortunadamente, tenemos muchos, unos 100, que colaboran en los días previos y en el día del cross; la mayoría lleva ya muchos años, saben muy bien cuál es su cometido y si algún año no pueden colaborar suelen buscar a alguien que les sustituya; se implican mucho y además no piden nada a cambio, les estamos muy agradecidos".

Le inquirimos a Zigor sobre qué atletas, de los muchos que ha visto volar sin motor en Mintxeta, y que incluyen campeones olímpicos y plusmarquistas mundiales, le han impactado más, "me encanta ver a Hellen Obiri, ha ganado dos veces aquí (2019 y 2020), fue espectacular el duelo en 2018 de Selemon Barega, que ganó, con Jacob Kiplimo, recuerdo bien el año 2015 cuando ganó Teklemariam Medhin con Joshua Cheptegei tercero en una edición de un nivel increíble, luego Cheptegei ganó fácil en 2017, ése año ganó Senbere Teferi, que se veía que iba para atleta grande; Leonard Komon ganó tres ediciones (2008/09/11), también fue impresionante el 2012, cuando Geoffrey Kamworor parecía que iba a ganar y fue batido al final, ya en la pista, por Paul Tanui en el sprint más bonito que he visto. No se me olvida el triunfo de Kenenisa Bekele en 2003, ha habido muchos momentos inolvidables en tantos años". Después de los astros que ha recitado Zigor, se antoja complicado mejorar ese elenco en el futuro, como él mismo comenta, "la verdad es que lo que más me gustaría, más incluso que el que vengan otras figuras, es que algunos de los que ya han estado, volvieran a correr aquí, aunque sé que cada vez es más complicado tras ser atletas consagrados como Barega, Kamworor, Cheptegei, Kiplimo...; en chicas sí que me encantaría que viniese Letesenbet Gidey, de hecho la hemos tenido anunciada un par de veces pero al final no pudo venir, es una espina clavada; la gente por la calle me pregunta por Jakob Ingebrigtsen, pero los que siguen de atletismo ya saben que después del Europeo ya no corre más pruebas de cross, aunque claro que me gustaría que viniera, sobre todo porque a la afición le gustaría verle; aquí hay mucha afición a la montaña y, aunque sé que no es posible, me hubiera gustado enfrentar a Kilian Jornet con los africanos, para ver si les podía poner en apuros".

Tiene Elgóibar un ojo clínico con el que detecta e intuye qué jóvenes africanos serán los siguientes prebostes de la especialidad y estrellas de la talla de Barega, Cheptegei o Komon triunfaron aquí muy poco antes de explotar al más alto nivel mundial, "los mánagers de esos atletas conocen la filosofía de Elgóibar, saben que nos gusta dar oportunidades a esos atletas jóvenes que vienen pisando fuerte; ellos nos ofrecen una serie de atletas que reúnen ese perfil, aunque somos nosotros los que al final elegimos a los que creemos más interesantes; también hay que tener un poco suerte al elegir, pero creo que hasta ahora la hemos tenido".

Cuando la lluvia emerge con toda su furia e intensidad, como en la edición del reciente 9 de enero, la competición adquiere tintes épicos y las imágenes de los atletas batallando con el barro rezuman belleza y convierten al evento en un espectáculo único e inigualable, aunque a nivel organizativo complique mucho el dispositivo, "lo ideal sería que lloviese los días previos, para asegurar que habrá barro, pero que luego no llueva el día de la competición, sé que eso es mucho pedir (risas); a nosotros nos gusta que haya barro y que sea algo épico; está claro que un día con el terreno seco y con sol no es tan espectacular, aunque esos días suele haber más espectadores que en los días de lluvia. Afortunadamente, las instalaciones de Mintxeta, con gradas, vestuarios y otras zonas cubiertas más las carpas que instalamos nos permiten celebrar el cross aunque llueva".

Tras dos décadas tratando muy estrechamente con africanos, nos ilustra Zigor sobre las diferencias de carácter más ostensibles entre las diversas nacionalidades, "en general, los etíopes son más callados, son más tímidos, en parte porque casi no hablan inglés; los keniatas son más abiertos, hablan inglés como pueden, pero lo hablan, son más dicharacheros, más abiertos en general y los ugandeses son más parecidos a los keniatas que a los etíopes; eso sí, son todos muy humildes, en eso no hay diferencias entre unos y otros; con el paso de los años ves además la evolución de los atletas, por ejemplo, Teferi cuando ganó hace cinco años era una cría que apenas hablaba; ha vuelto este año y ya se expresa mucho mejor en inglés, te da un abrazo, comenta cosas...".

World Athletics concedió en noviembre de 2019 al cross de Elgóibar una placa por la que se le considera patrimonio histórico de la Federación Internacional de atletismo, un reconocimiento que valora así, "siempre es positivo que reconozcan nuestro trabajo, es algo bonito, pero nuestro objetivo es ser el mejor cross del mundo, que yo creo que lo somos, y eso es por el trabajo que desarrollamos y el amor que le ponemos a esto, más allá de una placa que nos puedan conceder".

Larga y fructífera vida pues al cross de Elgóibar, un evento que todo gran aficionado al atletismo debería presenciar en directo al menos una vez en su vida, créanme…pero ahí está el 'truco': quien va a la catedral del cross, repite.

Enlaces relacionados:

Palmarés de vencedores en Elgoibar
Elgoibar, El Pueblo de Mamo Wolde y Abebe Bikila (por Miguel Calvo - publicado en AE en 2016)
Comparte la noticia:





Imprimir esta noticia


Zigor Díez junto al presidente de World Athletics Sebastian Coe
Zigor Díez junto al presidente de World Athletics Sebastian Coe







Mariano Haro ganando en 1973
Mariano Haro ganando en 1973

Antonio Serrano, último vencedor español; fue en 1989
Antonio Serrano, último vencedor español; fue en 1989

Ana Isabel Alonso, a la izquierda, ganó en 1989
Ana Isabel Alonso, a la izquierda, ganó en 1989

Dominio africano a lo largo de la historia
Dominio africano a lo largo de la historia

Kenenisa Bekele, vencedor en 2003
Kenenisa Bekele, vencedor en 2003

Edith Masai, vencedora en 2003
Edith Masai, vencedora en 2003

Joshua Cheptegie vencedor en 2017
Joshua Cheptegie vencedor en 2017









Servicio Oficial diseñado y producido por ATOS España. © Copyright 2021 / RFEA 1997-2021. Reservados todos los derechos.

| AVISO LEGAL | POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Ejercicio de derechos ARSOL |



Real Federación Española de Atletismo. Av. Valladolid, 81, 1º - 28008 Madrid – Tel. 91 548 24 23 – Fax: 91-547 61 13 / 91-548 06 38