Real Federación Española de Atletismo







 martes, 30 de noviembre de 2021   ENTREVISTA WEB 111/2021
2021, el mejor año (por ahora) de un ambicioso Jorge Ureña

Por : Antonio Aparicio


El 'combinero' Jorge Ureña Andreu (Onil, 8-oct-1993) nunca deja de sorprender. Ni a los aficionados al atletismo… ¡ni a él mismo! En este año que está próximo a concluir, el decatleta y plusmarquista nacional de heptatlón que entrena a las órdenes de su padre (José Antonio Ureña) en su pueblo alicantino de 7.600 habitantes tan ilustre para nuestro deporte ha sido capaz de sobreponerse a todo tipo de escollos físicos, psicológicos e incluso meteorológicos para cosechar su tercera medalla seguida en un Europeo bajo techo y, en su debut en unos Juegos Olímpicos, rubricar su mejor actuación al aire libre hasta la fecha. Pero no por ello se conforma, porque sabe que aún puede dar mucho más de sí.

En esta entrevista, Jorge nos hace balance del que considera su mejor año en el atletismo hasta ahora, detallando sus mayores logros, sus principales satisfacciones y sus pequeños sinsabores (tanto en materia de combinadas completas como de pruebas concretas). Asimismo, nos expresa sus ambiciosos objetivos de cara a 2022, que pasan por superarse ampliamente tanto en marcas como en sus actuaciones internacionales en un año apasionante que presenta un Mundial en pista cubierta y dos grandes citas al aire libre (Mundial y Europeo).

¿Qué balance haces de este 2021, con tu tercera medalla consecutiva en un Europeo de pista cubierta (plata en Torun) y ese 9º puesto en tu debut en unos JJ.OO. (igualando tu mejor resultado al aire libre, la 9ª plaza del Mundial de Londres 2017, pero con MMP de 8.322)? ¿Lo considerarías tu mejor año hasta ahora, o el más completo?
En verdad, sí, porque llevaba unos años buscando mejorar marca personal al aire libre, que se me estaba atragantando un poco, y este año el aire libre lo he hecho muy bien (aunque siempre se puede mejorar), pero saco un balance muy positivo. También ha sido un año difícil con muchas lesiones, muchos problemas, la presión de no saber si iba a Tokio… Y al final ir allí, disfrutarlo y además con marca personal, más la medalla de pista cubierta, hace que sea un balance muy bueno.

¿Cómo valoras tu actuación en el heptatlón de Torun, con una marca inferior (6.158) a la plata de Belgrado 2017 (6.227) y al oro de Glasgow 2019 (6.218), pero con la particularidad de que, mientras que a las citas de 2017 y 2019 llegabas respaldado por un buen registro previo en una combinada reciente, el pasado invierno lo pasaste casi en blanco antes del Europeo?
Allí la verdad es que al final me sorprendí bastante. Empecé la temporada con un edema óseo en el tobillo y hasta mediados de diciembre o así no empecé a entrenar con normalidad, por así decirlo, porque no podía ni correr… Luego empecé a entrenar muy bien, hice alguna competición, pero nada… Y luego, cinco semanas antes del Europeo, me rompí el isquio. Entonces llegué al Europeo muy, muy justo de forma; sin competiciones que al final te dan esa chispa, sin entrenamientos de calidad, sin prácticamente hacer técnica (porque con el isquio, hasta la semana de antes ni siquiera pude hacer unas vallas ni una longitud ni nada…). Por eso, mi actuación allí fue una sorpresa muy grata.

Tanto en Belgrado como en Torun, el francés Kevin Mayer te superó por más de 200 puntos, mientras que en Glasgow aprovechaste perfectamente su ausencia para llevarte el título. Aunque al aire libre está claramente a años luz como plusmarquista mundial de decatlón, ¿crees que en un heptatlón podrías tener opciones de derrotarlo alguna vez?
A ver, al final él tiene el récord de Europa también (6.479). Creo que es difícil, porque es muy completo y, aunque él es bueno en los lanzamientos y en pista cubierta no hay [disco ni jabalina], en general se defiende muy bien. Entonces es complicado, porque estaríamos hablando de hacer yo 6.300-largos o 6.400 para intentar ganarle, para estar un poco a la par de él; y son unas marcas complicadas. Sí que es verdad que el objetivo de este año es intentar batir el récord de España (6.249) e ir al Mundial, pero llegar a esas marcas y medirme con él de tú a tú es mucho más complicado.

Si tomamos todas tus MMP bajo techo (6.91 en 60m, 7,73 en longitud, 14,68 en peso, 2,11 en altura, 7.78 en 60m v., 5,02 en pértiga y 2:40.06 en 1.000m), obtendrías una puntuación 'ideal' de 6.411. ¿En qué medida crees que puedes elevar tu récord de España de 6.249 a un registro cercano, o incluso superior a ese marcón?
Es difícil de saber, porque aunque las marcas personales sumen muchos puntos, al final hay que hacerlas todas en el mismo día, no fallar en ninguna… y eso es lo complicado. Por ejemplo, en decatlón sumo también más de 8.700 puntos [con mis MMP] y luego estoy en 8.300 y pico… Entonces es complicado, pero yo creo que incluso estando bien, el objetivo sería pasar de los 6.300.

Parece claro que la pista cubierta es tu fuerte, pero solamente has disputado un Mundial bajo techo (Portland 2016) y no pudiste completarlo. ¿Qué aspiraciones tienes de cara al Mundial de Belgrado del próximo marzo, en el que a los europeos podrían añadirse los potentes norteamericanos, entre otros? ¿Ves factible subir al podio?
El objetivo sería ir al Mundial; primero clasificarse, que es difícil, porque van seis por ranking de aire libre del año pasado, si no ha cambiado, y luego seis del ranking [de la temporada], o sea que tendría que estar dentro de los seis mejores del mundo para ir. Eso es bastante complicado, pero yo creo que con hacer 6.000 largos o 6.100 debería estar dentro. Luego, una vez allí, es verdad que no tengo experiencia en los Mundiales, porque la otra vez que fui, me pillé un resfriado que no sabía ni dónde estaba [risas], y al final tuve que abandonar… Pero el objetivo es pelear por las medallas; aunque es difícil, porque si va Kevin Mayer, va el canadiense [Damian Warner] y alguno más, ya hay dos o tres medallas que están prácticamente "dadas", porque aunque a mí se me dé mejor, ellos tampoco son cojos. Entonces, el objetivo es intentar igualarme un pelín a ellos, luchar un poco por las medallas, e intentar hacer una buena marca; que aunque no consiguiera una medalla, lograr marca personal o una buena puntuación siempre es reconfortante.

Tu camino hacia los JJ.OO. estuvo plagado de obstáculos, con esa exigente mínima de 8.350 puntos que al final ni lograste ni fue necesaria. ¿Cómo viviste ese periodo incierto en el que disputaste ¡4 decatlones en 2 meses!, con dos abandonos, una MMP de 8.209 en Alhama que habría sido muy superior sin las inclemencias meteorológicas, y un Nacional de Getafe más discreto (8.073)?
Fue un aire libre de locos [risas]: preparar decatlón, recuperar lesión, preparar decatlón, descansar del decatlón… Con lo cual, realmente empecé a hacer un poco de base después del Campeonato de España, que ya dijimos: "tenemos casi un mes, pues vamos a meter un poquito más de volumen".
Al final, con la presión esa en la cabeza de buscar competición aquí, esta no sale, la otra llueve, la otra me lesiono… ha sido una temporada un poco ajetreada. Empezamos en Italia compitiendo pronto. Era todavía abril, y ahí todavía no estás muy fino que digamos... Luego en Alhama ya estaba un poco mejor. Y la primera jornada fue muy buena, pero el segundo día nos llovió y, sobre todo en la pértiga, eso nos penalizó lo que podía haber sido una buena marca e intentar luchar por la mínima. Luego, en Arona sí que me encontraba muy bien. Después de lo de Alhama me notaba mucho más motivado, con mucha más fuerza y mucho más seguro, pero en la longitud me destrocé el tobillo y estuve dos semanas parado…
Me fui al Campeonato de España arrastrando lo del tobillo, y en la 'longi' hice un salto, en altura hice lo que pude también… y la verdad es que la marca de allí no fue nada buena, pero sabíamos que con pasar de 8.000 y los puntos que nos aseguraba el Campeonato de España, ya prácticamente estaríamos dentro. Así que fue un poco ir a asegurar la combinada, terminar, y que lo del tobillo no fuera a más; y al final salió todo bien.

Afortunadamente… Y ya en Tokio, diste otro buen bocado a tu marca personal (8.322) y te quedaste a un solo puesto del diploma. ¿Qué sabor te dejó tu debut olímpico?
Un sabor buenísimo. Sí que es verdad que el objetivo era estar entre los ocho primeros, y sabía que con la marca que podía hacer, de 8.200-8.300 y poco, podía estar ahí; pero claro, todo el mundo quiere hacerlo bien allí, y es difícil. Una cosa es lo que quieres y otra lo que sale [al final, el 8º hizo 8.413 puntos]. Pero fue un debut increíble para mí, y muy contento. Hice marca personal y varias marcas personales [parciales]… Al final sé que también se puede mejorar esa marca, así que a pensar ya en París, que solo quedan tres añitos, y a ver si allí va todo bien.

En la capital japonesa hiciste historia junto con Eusebio Cáceres (4º en longitud): dos atletas de Onil, un pueblo de menos de 8.000 habitantes, siendo olímpicos en la misma cita… ¡y brillando! ¿Cómo viviste los JJ.OO. con tu paisano y amigo? ¿Alguna anécdota divertida que destacar?
Bueno, él empezaba a competir pronto y se fue casi cuando empecé a competir yo, pero sí es verdad que los días previos, junto con él y con Pablo Torrijos, que también somos muy amigos y estábamos en la misma habitación, vivimos lo que fue la concentración allí la primera semana juntos. Eusebio es amigo mío, y sí que es verdad que compartir esa experiencia con una persona así te refuerza más de cara a competir y a vivir la situación, y de cara a disfrutarlo.

Este verano has mejorado marca en 100m (10.66), longitud (7,59), peso (14,50), 400m (48.00) y disco (43,70); aunque, curiosamente, en longitud y peso ostentas mejor registro en pista cubierta. ¿De cuáles de esas mejoras estás más satisfecho y por qué?
Sobre todo, de la del disco. Cuando hice el primer lanzamiento [de 41,95 en Tokio], no ya me quité simplemente un peso de encima, sino que me dio alas. Y al hacer esos 43,70, casi 44 metros, cuando venía de lanzar normalmente en una buena competición alrededor de 36, es cuando dices "esta es la buena". Porque es verdad que en 100m corrí mucho, en 400m también, pero el disco es la que llevaba persiguiendo y más se me atragantaba. Y que te salga ahí en una gran cita, que no es un control autonómico precisamente, donde vas un poco como a entrenar, sino que es donde hay que hacerlo… Por eso, sin duda, el disco.

Y a la inversa: ¿con qué pruebas te has quedado menos contento de tu rendimiento este año, y en cuáles crees que tienes más margen de mejora?
El margen de mejora siempre intentamos que sea en todas. Pero en el Campeonato de España hice tres lanzamientos de jabalina por encima de 60 metros, que también venía de unos años sin hacerlo, y luego en los JJ.OO me quedé en 55,82. Creo que la jabalina es la que peor sensación me dejó en los JJ.OO., y es el único 'pero' que le puedo encontrar a todas las pruebas.

Eres el plusmarquista nacional de heptatlón, pero en decatlón todavía estás a más de 200 puntos del récord de Francisco Javier Benet (8.526). ¿Confías en poder batirlo? ¿Qué factores tendrían que conjugarse para conseguirlo?
Confiar sí, porque es mi objetivo, pero al final son objetivos que tienen que salir. Creo que podría hacerlo, porque por mis marcas lo puedo hacer, pero ahí viene la dificultad de las combinadas, que es que salga todo el mismo fin de semana. Para que salga: sobre todo, empezar muy bien el 100m y la longitud, empezar a encadenar buenas pruebas y no pinchar en ninguna. Empezar bien una combinada te va dando alas para seguir, y creo que ese sería el punto clave para hacer el récord. Es muy difícil, porque es sumarle más de 200 puntos, pero tampoco es imposible. ¿Y quién sabe? Igual lo consigo este año e igual no lo consigo nunca, porque la competición es la competición y el decatlón son muchas pruebas; y ahí reside su dificultad.

Claro, porque también tomando tus mejores marcas al aire libre, nos darían una puntuación ideal de 8.704, que habría valido la medalla de bronce en Tokio… pero quizás es utópico pensar en ese registro, ¿no? Claro, el tema es ese. Luego también, si sumo todas las marcas personales de Kevin Mayer, son más de 9.400 puntos… ¿Y va a llegar él a 9.400 puntos? Pues no creo… Pero bueno, las combinadas son así. Lo importante es ir subiendo el nivel en todas las pruebas para que, si las marcas personales suman 8.800 puntos en vez de 8.700, sabes que tienes más margen para a lo mejor hacer 8.500.

¿Hasta qué marca crees que podrías llegar si se alineasen todos los astros?
Eso es como todo. Las marcas personales suman 8.700, pero sí que hay muchas que puedo mejorar. Entonces, ¿al final qué hago? ¿Las marcas personales, las marcas que tengo de la temporada, las que puedo hacer, o las que me saldrían en un día normal? Al final yo creo que hay que sumar un poco todas: alguna marca personal, algunas normales e incluso alguna por debajo de lo que puedo hacer. Cuando intentamos hacer los cálculos antes de una competición, haces un poco la media, porque, obviamente, no va a salir todo marcas personales. Pero el objetivo es ir a por el récord de España, que es muy difícil, pero hay que marcarse esa meta para seguir trabajando duro e intentar ese objetivo.

Por culpa del coronavirus, en el verano de 2022 coincidirán por primera vez el Mundial (15-24 de julio en Oregón) y el Europeo (16-21 de agosto en Múnich). ¿Ves factible competir en ambos campeonatos? ¿Con qué objetivos lo harías?
Sí, lo bueno es que ya estoy clasificado por el sistema de ranking del año pasado. Entonces, eso me da cierta tranquilidad para prepararlo bien. El objetivo es ir a por los dos. En el Mundial buscaré estar ya de una vez en esa plaza de finalista; y luego en el Europeo, intentaré un poco más arriba. En los JJ.OO. fui el tercer mejor europeo. Entonces, creo que las medallas podrían estar ahí asequibles... ¿Lo difícil? Que el Mundial es en Estados Unidos y hay solo un mes de diferencia. Pero entre que recuperas la combinada, el 'jet lag' y todo, simplemente será un poco de descanso y ver cómo llego al Europeo. En todo caso, el objetivo es llegar a los dos campeonatos e intentar hacer un buen papel en ambos, y a ver qué sale.

Hasta en tres grandes campeonatos veraniegos, en Pekín 2015 (pértiga), Ámsterdam 2016 (disco) y Berlín 2018 (pértiga), hacer tres nulos de entrada te arruinó la combinada. ¿Están totalmente superados esos traspiés, o es algo que puede pasar en cualquier momento en un decatlón?
En un decatlón es algo que puede pasar en cualquier prueba y en cualquier momento. Al final, nunca sabes: son diferentes pruebas, hay diferentes momentos que no sabes cómo gestionarlos… (igual te tropiezas en una valla y te caes; o en longitud haces tres nulos…). Son cosas que pueden pasar y que siempre van a estar ahí. Sí que es verdad que cada vez vas a afrontar con más confianza cada prueba y, a lo mejor, cuando ya has tenido palos como estos, aprendes luego a gestionarlo un poco mejor. Pero eso no significa que no pueda volver a ocurrir, porque hay cosas que tampoco dependen de uno mismo, y es difícil. Eso siempre estará ahí, pero esperemos que, si vuelve a producirse, sepa solucionarlo en el momento.

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