Real Federación Española de Atletismo







 viernes, 10 de septiembre de 2021   ENTREVISTA WEB 100/2021
David Cantero, un diamante compartido

Por : Fernando Miñana


Justo antes de la pandemia, en febrero de 2020, Davinia Albinyana, una atleta valenciana que trabaja como psicóloga deportiva en el Centro de Tecnificación de Cheste (Valencia), convenció a David Cantero, por aquel entonces solo un prometedor triatleta de 17 años que entrenaba en el centro, para que hiciera una incursión en el cross y disputara el Campeonato Autonómico en Castellón. Al chaval, que es de los que disfruta compitiendo, aquello le pilló a contrapié, pero no le pareció mala idea y pidió un dorsal. "Yo llegué allí y no conocía a nadie. No sabía quién era quién. Solo escuché el disparo y salí a toda leche. Luego mantuve la ventaja y me proclamé campeón autonómico sub18".

Pepe Peiró estaba ese día en la meta viendo las carreras. Después de contemplar la exhibición de aquel desconocido, se acercó al atleta y, con una sonrisa, le preguntó que quién era y de dónde salía. Cantero miró a Pepe y, después de un segundo de duda, le soltó: "¿Y quién eres tú?". A Cantero le entra la risa ahora cuando rememora aquel momento frente al seleccionador nacional.

Dos semanas después del Autonómico, el Cárnicas Serrano lo alistó para el Campeonato de España por clubes. Antes de la prueba, alguien del equipo le dijo que, debido a su inexperiencia, saliera rápido para poder colocarse. Y así hizo. Se dio la salida, Cantero apretó el paso y, cuando llevaba unos metros, miró a un lado, miró al otro, y no vio a nadie. Se había quedado solo. "Entonces pensé: '¿Y ahora qué hago?'. Intenté aguantar solo. Y casi lo consigo. De ahí a la meta solo me superó un rival…".

Aquellos resultados inesperados fueron una alegría. Pero después de aquello, recuperó el bañador y la bicicleta y siguió a lo suyo. Lo suyo, o eso parece, es el triatlón, el deporte, o la combinación de tres deportes, al que se aficionó con nueve años, cuando su padre y su hermano, que lo practicaban, lo engancharon para que se apuntara al Tri Cul Pelat, el club de su pueblo, Alaquàs. A los doce años, cambió de aires y empezó a formarse en Cheste con Vanessa Huesa, la entrenadora que lo fue puliendo poco a poco.

David Cantero tiene 18 años y ya no entrena en Cheste sino en Alicante, en el grupo de Roberto Cejuela, donde hay gente tan destacada como los triatletas Fernando Alarza, Roberto Sánchez Mantecón o el mediofondista Kevin López. Cuatro años antes, Huesa llamó por teléfono a Cejuela y le hizo una confidencia: "Roberto, tengo a un chico que, entrenando la carrera a pie un par de días a la semana, ha bajado de los quince minutos en un 5K en ruta. "No me lo creía, pero un año después, en verano, Vanessa me pidió si podía venir unos días con nosotros y entonces ya lo vi con mis ojos y descubrí que tiene muy buena economía de carrera", recuerda el técnico, que trabaja en la Universidad de Alicante.

Su cuarta carrera en una pista de 400
El verano de 2020 lo dedicó al triatlón y en invierno volvió a brillar en el cross, acabando tercero en el Federaciones con la selección valenciana. Luego hizo algún 1.500 en pista cubierta y volvió a olvidarse del atletismo. En primavera, su representante, Álvaro Rodríguez, lo cogió un día y le preguntó si no le apetecería disputar el Europeo sub20. Cantero, como siempre, recogió el guante. El problema era que no tenía la mínima ni marca. "Yo no sabía ni que se corría el 5.000 en el Europeo. No tenía ni idea". El manager le encontró una oportunidad en el Gran Premio Los Corrales de Buelna, en Cantabria, el 5 de junio. Pero como no tenía nada que acreditara su calidad, lo metieron en una de las peores series. No le importó. Cantero se marchó en solitario desde el primer momento y, sin un relevo ni una ayuda, logró su objetivo al correr en 14:33.23. Peiró le pidió después que demostrara que estaba en buena forma y lo hizo el primer día de julio en el Mitin Ciutat de Barcelona (14:32.70).

Así, con estas dos carreras de 5.000 y un 1.500 que le recomendó correr Kevin López en Sevilla, se presentó en el Europeo de Tallin. Y allí, en la cuarta carrera de su vida en una pista de cuatrocientos metros, se llevó un inesperada medalla de plata que estaba muy por encima de sus expectativas. "Pero si yo miraba las marcas de los demás y me daba por contento con acabar entre los diez primeros. A falta de 800 metros pensé: 'Esto ya empieza a picar, ahora es cuando van a pasarme todos'. Pero aguanté y en la última vuelta solo pensaba en resistir en la cuarta posición. Pero pinchó el que iba tercero y, a falta de doscientos metros, ataqué y pasé al segundo. No me creí que era plata hasta que quedaban cincuenta metros, justo cuando pasé al lado de donde estaban mis compañeros de selección, que no dejaron de animarme en toda la carrera".

Cantero está convencido de que aún está muy verde. Todavía no se ha familiarizado con los clavos y asegura que tácticamente es "un desastre". Pero lo peor para el atletismo es que este estudiante de segundo de Bachiller, que espera hacer después Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, es una estrella del triatlón. Porque después de la plata en el 5.000 vinieron dos sonados triunfos en el triatlón: en agosto, la Copa de Europa, en Riga, y en septiembre, una prueba de la Copa de Europa en Banyoles, dos competiciones en las que decidió su calidad en el tramo a pie. La victoria de Banyoles le clasifica directamente para el Mundial, que se celebrará entre el 15 y el 17 de octubre en Bermuda. Después volverá al cross con la idea de alcanzar el Europeo. No piensa decantarse todavía y Cejuela dice que su destino lo marcarán los resultados que vayan llegando en las dos disciplinas. Mientras seguirá siendo un diamante compartido.

Comparte la noticia:





Imprimir esta noticia






















Servicio Oficial diseñado y producido por ATOS España. © Copyright 2021 / RFEA 1997-2021. Reservados todos los derechos.

| AVISO LEGAL | POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Ejercicio de derechos ARSOL |