Real Federación Española de Atletismo





 jueves, 15 de abril de 2021   ENTREVISTA WEB 44/2021
Lucía Rodríguez: "Cada vez que recuerdo Torun me sale una sonrisa y me acuerdo de mi entrenador"

Por : Antonio Aparicio


Como único miembro de la delegación española que batió dos veces su marca personal en Torun, unido a su magnífica 8ª plaza en su debut con la Selección absoluta, Lucía Rodríguez Montero (26-jul-1998) fue una de las grandes sensaciones de #EspañaAtletismo en el pasado Europeo en pista cubierta. Y más teniendo en cuenta que, tras su tercer puesto en el Campeonato de España de 3.000m, su inclusión en el equipo generó cierto debate porque dejaba fuera a una Carolina Robles impecable hasta el Nacional. Sin embargo, animada por la propia sevillana (olé por esa actitud), la discípula de Arturo Martín supo vencer al fin a su "mayor demonio" y exhibir toda la calidad que ya había asomado especialmente de júnior (con grandes registros en mediofondo y un par de actuaciones brillantes en el Europeo de Cross).

"Ahora sé dónde está mi lugar y por lo que soy capaz de pelear", afirma una crecida Lucía, a quien ya le queda poco para ser maestra de Educación Primaria en la mención de Educación Física. En esta interesante entrevista, la joven madrileña nos habla de éxitos, aprendizajes y próximas metas, y nos revela todo ese proceso mental y físico (incluido el superar problemas de salud vinculados a su condición de mujer) que, con el apoyo de mucha gente cercana, la han llevado a dar un gran salto en su ilusionante camino como atleta. De momento, su actuación en Torun ha hecho justicia poética para aquella niña que perdió a su madre con 10 años y corre inspirada por un padre que tuvo que "sacrificar su atletismo" por sus dos hijos. "Quiero que desde donde nos vea, esté orgullosa; y no solo por los resultados, sino por lo que hemos conseguido los tres juntos unidos", señala. No lo dudes, Lucía: le sobran los motivos para estar muy orgullosa…

Lucía, tu campaña de pista cubierta fue excepcional, empezando por una mejora de más de 25 segundos en tu MMP de 3.000m, que era 9:19.54 (2020) y, tras llevarla a 9:04.31 en enero, volviste a destrozarla dos veces en Torun (8:56.71 en semifinales y 8:53.90 en la final; 5ª española de siempre). ¿Cómo valoras ese gran salto de calidad, y a qué factores lo atribuyes?
Madre mía… cada vez que recuerdo el campeonato de Torun me sale una sonrisa y me acuerdo mucho de mi entrenador. Por supuesto, detrás de ese puesto y esas marcas hay mucha gente que permite que estos resultados sean posibles, pero Arturo [Martín] se ha convertido en un maestro para mí. Me siento cómoda, y confío tanto en él que se ha convertido en un pilar clave para crecer deportivamente. Reconozco que tiene mucha paciencia conmigo; tiene el cielo ganado [risas]. Necesito su templanza para recordar lo que es importante. A veces se me olvida disfrutar por la exigencia que tengo conmigo misma. Ahí, Arturo me frena, y por eso poco a poco voy adquiriendo una madurez deportiva, clave a mi parecer, para poder dar el salto de calidad.

Por otro lado, tengo un grupazo de entrenamiento. Influye mucho a la hora de querer mejorar; cada uno de mis compañeros tiene algo especial, que me hace querer ser mejor. Me acogieron desde el primer día y siempre me he sentido súper arropada… Estos resultados son muy positivos, especialmente mirando al futuro. Queda mucho trabajo aún por delante, pero lo afronto con mucha ilusión.

Tu primer gran test del invierno era el Campeonato de España más interesante de la historia, con 'sólo' 3 plazas para el Europeo en juego para 5 mujeres que habían corrido por debajo de la mínima (9:08.00). Y ya en tu semifinal cayó eliminada una de ellas (Cristina Espejo), aunque tú evitaste sustos llegando primera. ¿Cómo llevaste esa carrera?
Para mí, sin duda, el tramo más difícil del campeonato. Nunca hay que dejar de estar atenta. Y a mí, pese a ir con la segunda mejor marca de la semifinal, este primer tramo me deja muy tensa. Pasé con mucho nerviosismo. Lo noté al día siguiente, con varias molestias causadas por la presión que me metía en aquella semifinal y, como consecuencia, en la final. Corrí bajo mucha presión: la que yo solita me metía.

Ya en la final, no pudiste evitar que te superaran Marta García (oro) y Blanca Fernández (plata), pero lograste un tercer puesto que significó tu billete para Torun. ¿Cómo recuerdas esas últimas vueltas? ¿Te satisfizo plenamente el resultado, o te dio rabia no mejorar tu bronce del año pasado (y ya llevas 4 bronces en Nacionales absolutos)?
Mi cabeza no estuvo a la altura de la competición. Tuve un momento de flaqueza a falta de 800 metros y me vi fuera de la lucha por las medallas y, como consecuencia de ello, de estar seleccionada para Torun. Sin embargo, a falta de dos vueltas conseguí conectar; tarde, pero me permitió alcanzar ese tercer puesto. Para mí, después de unas semanas tan difíciles que llevaba a nivel psicológico, haber superado a mi mayor demonio (la cabeza) significó un paso hacia delante y un crecimiento personal. Fue una lucha interna de no dar nada por sentado, y luchar hasta pasada la línea de meta.

No es el resultado que me hubiese gustado, pero es para lo que estuve aquel día. No me preocupa ni me produce rabia llevarme otro bronce. Son medallas absolutas, son parte de mi crecimiento deportivo, son parte de mi camino y me harán querer superarme. Cuando pasas años tan difíciles, te das cuenta del valor de cada carrera y de cada medalla lograda. Todo un proceso de aprendizaje constante…

Aunque en Gallur le sacaste casi 4 segundos, Carolina Robles seguía siendo entonces la líder española del año (8:59.93). Y aunque ella acató la decisión en redes sociales como "igual de justa" y te mostró todo su apoyo durante el Europeo, ¿cómo viviste esa incertidumbre y controversia que rodeó a tu selección?
Ambas teníamos las mismas posibilidades, y cualquiera de las decisiones habría sido igual de justa. Por mi parte estaba tranquila; no tenía prisa en que este año estuviese en esos Europeos. Ante la incertidumbre, me sentía contenta conmigo misma; de mi invierno y de mi carrera en Gallur, pero especialmente de mi progresión y resultados en la pista cubierta. Intenté desconectar de las redes (evidentemente, había todo tipo de opiniones) y seguir entrenando para lo que pudiese pasar. Al final, si estuviese fuera de esa selección, tenía que correr el Campeonato de España de cross y no podía bajar la cabeza.

Cuando se conoció la selección y me vi dentro, fue como una montaña rusa de sentimientos. Recibí muchos mensajes, entre ellos uno de Carolina; unas palabras que sin duda me demuestran lo grande que es como deportista y lo increíble que es como persona. Estuvo todo el campeonato apoyándome, y no pudo darme más felicidad verla correr de aquella manera en Getafe, donde mostró una vez más su gran estado de forma [volviendo a proclamarse subcampeona nacional de cross].

Tu actuación en Polonia fue impecable. Para empezar, en tu debut con la Selección absoluta, fuiste la única de las 3 españolas que logró pasar a la final, con marca personal y poniéndote líder nacional del año. ¿Qué nos cuentas de esa semifinal, en la que fueron descalificadas dos de las favoritas?
Nunca me había sentido tan fuerte, y no me refiero solo a mi estado de forma. Después del campeonato nacional y de ser seleccionada, mi cabeza dio un cambio. Desde el día 1 estaba deseando salir a la pista y correr en marca personal. Lo tenía claro: para mí esa semifinal era como una final y tenía que aprovecharla al máximo. Sabía que tenía una oportunidad por tiempos y salí sin mirar reloj, ni tenía mucho conocimiento de los ritmos de la primera serie. Calentando tenía muy buena vibra; nunca había sentido lo que sentí aquel día desde que me desperté. Mi cuerpo y cabeza sabían que era el día. Por eso, salí a la pista con la intención de no hacerme pequeñita. Al llegar a meta, mis compañeros en la grada estaban celebrando. Vi la marca y me emocioné. Lo que no vi fue que había logrado pasar a la final, primero por tiempos y luego por puestos, tras la descalificación de las grandes favoritas. Fue en zona mixta donde me enteré. Recuerdo ese momento como si fuese ayer. Creo que ya me merecía un resultado como ese…

Y no contenta con eso, en la final volviste a superarte: 8ª (plaza de finalista), nueva MMP (única integrante del equipo que mejoró su tope dos veces en Torun)… ¿Qué valoración haces de tu actuación? ¿Te habría gustado estar algo más cerca de las primeras, pese a todo?
Al salir de la semifinal, estaba en un estado de emoción muy grande. Tuve que poner los pies en la tierra. No quería que la final fuese mi 'premio' y salir sin objetivo. Me puse manos a la obra con los fisios, el descanso, alimentación… para recuperarme para la final. Al día siguiente salí al anillo con la misma intención que en la semifinal. Sabía que se correría en marca personal, y había que estar a la altura.

Me llevé una segunda marca personal con una recuperación de menos de 24 horas y un 8º puesto de finalista en mi debut como absoluta. ¡Como para no sentirme contenta…! Obviamente, me hubiese gustado no quedarme al corte en carrera. Aún me queda dar un salto, pero con mi actuación gané muchas más cosas que el propio resultado. Ahora sé dónde está mi lugar y por lo que soy capaz de pelear. No tengo miedo a nada, ni a nadie. Quiero seguir creciendo y me gustaría, en un futuro no muy lejano, pelear por una medalla. Cuando pierdo la motivación, recuerdo esta carrera y lo que quiero lograr.

Ese 8º puesto iguala tu mejor resultado en grandes campeonatos en pista de categorías menores. Fue en el Europeo sub-23 de Gävle 2019, donde, curiosamente, tu compañera Águeda Muñoz te superó por sólo 2 milésimas… ¿Qué sabor te dejó esa competición, en relación a otras internacionalidades quizá menos destacadas (Mundial Juvenil de 2015, Mundial Júnior de 2016 y Europeo Júnior de 2017)?
Gavle fue un buen campeonato. Llevaba unos años malos por salud, y no había podido tener continuidad. A nivel personal fue muy positivo; era la primera vez que lograba pasar una semifinal de un campeonato. Desde aquel momento, empecé a verme competitiva y más luchadora en carrera. Fue el punto de inflexión. Cuando las cosas empiezan a salir bien, quieres más. Aposté por mí. Nunca había conocido hasta entonces la verdadera vida del atleta; la importancia del entrenamiento invisible y la continuidad que se necesita. Cuanto más atleta soy, más cuido esos detalles; más a gusto estoy. Me encanta la vida del deportista 24/7 sin olvidarme de mí. Es totalmente compaginable.

Fuera de la pista, no podemos olvidarnos de tus grandes prestaciones como júnior en el Europeo de Cross, con ese 7º puesto en 2016, y ese 15º lugar y bronce por equipos en 2017 junto a Marta García (13ª), Carla Gallardo (19ª), Cristina Ruiz (20ª)… ¿Cómo recuerdas esas citas?
Las tengo muy presentes. En Chia sabía que podía hacer un buen resultado, pero para nada esperaba un 7º puesto. Quien sí lo tenía claro en aquel momento fue mi antiguo entrenador Luismi (Martín Berlanas), que, minutos antes de salir, me dijo dónde estaba mi lugar en carrera. No se equivocó… Por otro lado, el bronce por equipos fue muy emocionante. A todas se nos saltaron las lágrimas… Hicimos historia [primera medalla por equipos de las sub-20 en la competición], y nos unió mucho aquel momento.

¿Seguirá siendo el campo a través importante para ti en el futuro?
Por supuesto. El campo a través siempre tendrá hueco en mi preparación. Creo que te aporta esa dureza, fuerza y resiliencia que no te dan otras disciplinas.

De tus grandes registros en categorías menores, cabe destacar los de la pista cubierta de 2017: sobre todo los 4:17.67 en 1.500m (2ª española sub-20 de siempre tras Celia Antón) y unos llamativos 2:06.12 en 800m (4ª sub-20 de siempre) que no has vuelto a mejorar ni siquiera al aire libre… ¿A qué lo achacas? ¿Aspiras a mejorar ampliamente esa marca?
Como he mencionado antes, tuve unos años complicados. Afortunadamente no he sufrido lesiones, pero sí he tenido muchas dificultades por temas de salud. Llegué a estar una semana ingresada sin poder moverme de una cama por una pielonefritis. También he tenido muchas dificultades a nivel menstrual; creo que se debería visibilizar la importancia de estos temas y dar más ayudas. ¿Sabes? El cuerpo se expresa y nos avisa, y yo no lo escuché y no di importancia a detalles que se convirtieron en un túnel oscuro. Con el tiempo te das cuenta del valor que tiene estar sana y bajo un control médico periódico. Ahora, con continuidad y con salud, vuelvo a verme las caras con pruebas que llevaba tiempo sin hacer y sin mejorar. Sin duda, es algo que me gustaría; tengo la certeza de que podré mejorarlas, pero no tengo prisa. Ahora estoy construyendo los cimientos para poder dar un salto de calidad en mi carrera deportiva. Digamos que estoy sembrando con mucho cariño, para recoger los frutos de calidad.

¿Cuáles de las distancias que más has tocado (800m, 1.500m, 3.000m…) te gustan más, y por qué?
Diría que el 1.500; es una prueba que me fascina. Pero mentiría si no te dijera que estoy cogiendo gusto al 3.000.

¿Puedes recordarnos cómo empezaste en el atletismo, y qué motivaciones o referentes te llevaron a practicar este deporte?
Empecé desde muy joven, gracias a mi padre [el ex atleta José María Rodríguez "Josito"]. Él ha sido mi mayor referente. Por él hago atletismo y por él nunca he tirado la toalla. Hemos tenido que vivir el palo más grande de nuestra vida: la pérdida de mi madre. Por aquel entonces, mi hermano tenía 4 años y yo 10. [Mi padre] ha tenido que sacrificar su atletismo por nosotros. Hoy por hoy, vive ese atletismo conmigo; ése que no ha podido disfrutar. Con la pérdida de mi madre, yo habría dejado el atletismo. Sin embargo, mi padre no dejó de apoyarme. Ahora es mi salida y motivación de vida. Quiero que desde donde nos vea, esté orgullosa; y no solo por los resultados, sino por lo que hemos conseguido los tres juntos unidos.

Más en general, ¿a qué personas tienes que agradecerles especialmente la atleta que eres actualmente, y por qué?
Estar bajo las órdenes y contar con el compromiso y cariño de Arturo, y el de mi grupo de entrenamiento, así como el apoyo de familia y amigos y de todo un equipo (lo que considero mi 'tándem') que está ahí para lo que necesites y que buscan que tengas el mejor rendimiento posible, es algo que valoro mucho. Además, que tengan esa confianza conmigo como la tengo yo con ellos, me impulsa a seguir trabajando duro; y por ello, todo ese trabajo a la sombra y el 'entrenamiento invisible', fruto de una mayor madurez deportiva, creo que han propiciado que poco a poco se vean resultados más interesantes dentro de mi carrera deportiva. Asimismo, he de agradecer a la gente que ha pasado por mi vida (con mención especial de mis entrenadores Nacho, 'Coti', Luis Miguel Martín Berlanas y Juan del Campo) y me ha hecho crecer en lo personal y deportivo; así como las situaciones, buenas o complejas, que han sido base de mi desarrollo.

Ahora llega un interesante verano en el que ya no eres sub-23 ni se corren los 3.000m. ¿Vas a centrarte en los 1.500m, donde la competencia es durísima con Esther Guerrero, Marta Pérez, Águeda Muñoz, etc, o piensas mirar hacia los 5.000m, con menos 'overbooking' a priori pero con mayor necesidad de aprendizaje?
Estaré donde me diga Arturo. Confío mucho en él. Sé que voy por buen camino, el que quiero y queremos, y no tenemos prisa. Este podría ser un buen año para hacer 5.000m, pero sin dejar de lado el 1.500. Veremos cómo se da la temporada e iremos decidiendo.

Vista tu fenomenal progresión en 3.000m, ¿por cuánto crees que podrías mejorar al aire libre tus 4:12.75 de MMP en 1.500m?
Confío en estar en un sub-4:10. Sé que lo tengo en las piernas.

¿Y qué objetivos vas a fijarte al aire libre en cuanto a campeonatos? ¿Clasificarse para los JJ.OO. de Tokio te parece una utopía o un sueño alcanzable?
De momento tengo claro que quiero mejorar mis marcas personales y hacer un buen Nacional. Considero que este no es mi año, pero tras el Europeo he ganado mucha confianza para intentar estar a la altura, y confieso que me encantaría estar en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio. Aun así, yo pienso a largo plazo. Este año es especialmente de aprendizaje; de aumentar el volumen de kilómetros y calidad de entrenamientos e ir asimilando todo ese trabajo.

Por último, ¿crees que tu espléndida actuación en Torun te hará "más profeta en tu tierra" (San Lorenzo de El Escorial) para que no se repitan incidentes desagradables (y surrealistas) como esos abucheos ignorantes que sufriste mientras entrenabas durante la fase de desescalada?
Siempre me he sentido muy querida por todos mis vecinos de San Lorenzo. Aquel día fue surrealista; especialmente porque soy la primera que pone precaución. Pero fue una única ocasión y recibí mucho apoyo siempre. De hecho, los siguientes días, mucha gente con la que me cruzaba me animaba. Con el Europeo ha crecido ese cariño por parte de mi pueblo. Siguieron la semifinal y final desde muchos puntos del municipio y, tras el campeonato, mi teléfono no paraba de sonar. Me ha emocionado mucho que la gente me escribiese, entre muchos mensajes, que era ilusionante verme correr.

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Arturo Martín con tres discípulas: Lucía, Águeda Muñoz y Ana Patricia Campos (que acaba de proclamarse campeona de España sub-23 de 10.000m). La foto es del Nacional sub-23 de Salamanca 2020.
Arturo Martín con tres discípulas: Lucía, Águeda Muñoz y Ana Patricia Campos (que acaba de proclamarse campeona de España sub-23 de 10.000m). La foto es del Nacional sub-23 de Salamanca 2020.

Con su padre (José María Rodríguez
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