Real Federación Española de Atletismo





 viernes, 05 de marzo de 2021   ENTREVISTA WEB 25/2021
Las dos vidas de Raúl Jimeno

Por : Emeterio Valiente


Nadie podrá rebatirle a este célebre martillista capitalino que, cuando menos, su trayectoria merece un notable alto y es que el 8 ha impregnado toda su andadura: 8 récords de España, 8 entorchados nacionales, todo ello en los 80 por supuesto más 18 temporadas en activo y otras 18 como forjador de talentos en sus dos vidas atléticas; si le añadimos el hito de haber franqueado por vez primera en España los 70m y haber tenido bajo su egida a todo un plusmarquista mundial, convendremos que le corresponde el sobresaliente; con ustedes, la quintaesencia del martillo 'vintage.'

Nos retrotraemos a 1972; recién aterrizada en España la televisión en color, un querubín de apenas 13 años empezaba a afanarse para sacar a los lanzamientos españoles del blanco y negro; pueden haber pasado 49 años, pero Raúl recuerda muy lúcidamente cómo empezó su exitosa y longeva singladura, "empecé con mi profesor de educación física del colegio, Jesús Durán, y mis comienzos fueron con el peso, luego pasé al disco y por fin empecé con el martillo, que era lo que mejor se me daba y lo que más me gustaba; con apenas 15 años gané el Campeonato de España escolar juvenil siendo cadete y me dije "esto es lo tuyo Raúl" y ahí empezó todo". No hay nada como encarrilar tu vida a través de la sana práctica deportiva y él se subió a ese tren que pasó por su colegio, el Menesianos de Madrid, "con 14 años uno está un poco 'perdido' en la vida y vi en el atletismo una oportunidad muy clara para motivarme y superarme a mí mismo; poco a poco me fui enganchando, llegando a ser una parte muy importante en mi vida. Cuando empecé a lanzar, quería ser campeón de España y batir el récord de España, aunque tuvieron que pasar muchos años hasta que lo conseguí". No tantos, pues ya en 1980 consiguió su primer primado nacional y dos años después batió el primero de sus ocho récords nacionales en la extinta República Federal de Alemana, "guardo muy buenos recuerdos de todos los récords, pero me quedo con dos. El primero (68.54m) en Rehlingen porque a esa competición fui yo solito y cuando estaba en el avión despegando me pregunté "¿qué demonios haces tú solo en Alemania, sin conocer a nadie, pudiendo lanzar en un control en el INEF o Tajamar?" El viaje fue una odisea porque el aeropuerto estaba a doscientos y pico kilómetros de Rehlingen; llegué el día antes de la competición y en el hostal donde me alojaba se había terminado la cena, en ese pueblo estaban en fiestas y al menos pude tomarme una Frankfurt y una cerveza antes de ir a dormir; yo lanzaba a las 10 de la mañana, llegué a las pistas a las 9.30 h y sin apenas calentar empezó la competición; en el calentamiento no se veía donde caían los martillos porque era un campo de futbol de tierra y en la caída rodaban un montón, era imposible ver cuánto estaba lanzando, pero hice la mejor competición de mi vida, con 6 lanzamientos válidos mejorando en todos mi anterior marca personal y dos lanzamientos por encima del que era el récord de España en ese momento; fue alucinante, la competición soñada; el otro récord fue en Vigo 1983 en un encuentro internacional Francia-Portugal- España y era la primera vez que un lanzador español lanzaba por encima de 70 metros (70,44), recuerdo que saltó a la pista mi entrenador Jesús Durán y nos fundimos en un abrazo mientras dábamos vueltas de contentos, porque era una de esas barreras psicológicas que teníamos Jesús y yo desde que empezamos en el lanzamiento de martillo".

Raúl batió su última plusmarca española en 1986 con 72.36, una prestación que palidecía ante los espectaculares registros que firmaban los especialistas del telón de acero, "en la década de los 80 se hacían récords del mundo de lanzamientos que hoy día están vigentes, había barra libre de esteroides anabolizantes en los países del Este y para nosotros los lanzadores españoles hacer mínima para un Campeonato de Europa o Juegos Olímpicos era ya una proeza; como dice el refrán, "el tuerto en el país de los ciegos es el rey", pues ese era yo en España".

En la primera mitad de la década de los 80 ejerció un dominio absoluto que coadyuvó, por aquello de la falta de competencia doméstica, a que no llegase a alcanzar sus límites, "sin lugar a dudas, porque tenía que competir en España contra mí mismo y eso psicológicamente es muy pesado, tan solo fui dos veces a competir a mítines en Europa (Finlandia y Checoslovaquia) hasta que llegó Francisco Fuentes y 'me puso las pilas', me quito el récord y dejé de ser el mejor, pasé a ser el segundo mejor; eso me motivó y me volví entrenar con ganas hasta que conseguí recuperar el récord. La competencia siempre es buena, te hace mejorar. Fuentes tenía un físico excepcional para lanzar martillo, sin lugar a dudas era mucho mejor lanzador que yo, si hubiera pulido un poco más la técnica sin lugar a dudas hubiera lanzado 75 metros, además de un buen lanzador era una excelente persona, guardo muy buen recuerdo de mis duelos con Paco Fuentes".

En el atletismo español de los años 80 el mediofondo y la marcha eran las indudables estrellas, mientras los lanzadores peleaban por no desentonar, máxime cuando defendían a 'la roja' a lo largo y ancho del viejo continente, "recuerdo que cuando se disputaban las Copas de Europa de selecciones, en las reuniones de equipo sumábamos los teóricos puntos que podíamos sumar los diferentes sectores,medio fondo, fondo, vallas, saltos, etc y en nuestro sector de lanzamientos lo que mirábamos era quien podía salvarse de quedar el último".

Nuestro protagonista también consiguió el sueño de todo deportista, competir en unos Juegos Olímpicos, los de Los Ángeles, aunque la experiencia no fue todo lo memorable que cabría pensar, "recuerdo que me costó tanto hacer la mínima que luego, una vez conseguida, me vine abajo, como que no tenía ganas de seguir entrenando; la verdad es que un apoyo psicológico me hubiera venido muy bien, pero en 1984 no había de eso. Creo que hasta 1984 solo habían ido 3 o 4 lanzadores a unos JJOO. Yo fui sin entrenador, me ayudó en ese aspecto José Luis Torres "El paisa" que iba de entrenador con Alfonso Cano en salto con pértiga y menos mal, porque estaba muy perdido y sin motivación en la competición más importante de mi vida; me vinieron muy grande los Juegos Olímpicos, yo estaba acostumbrado a lanzar en controles provinciales y el campeonato de España era la competición más grande durante el año y además llegué pasado de forma".

No hay mal que cien años dure y poco a poco el sector fue mejorando, "me acuerdo que Juanjo Rosell (lanzador de jabalina en el equipo nacional) decía bromeando que "los lanzadores españoles éramos una especie en vías de extinción", pero hacia 1983/84 Carlos Pérez, director técnico del equipo nacional, y Jesús Durán, responsable nacional de lanzamientos, crearon el 'Plan nacional de lanzamientos' y empezamos a recibir más atención, unas becas de lanzamientos que estaban a nuestro alcance, más concentraciones, servicios médicos con un masajista exclusivo para lanzadores, etc; a partir de ahí los resultados fueron viniendo poco a poco hasta que en 1992 llego el mejor lanzador que ha tenido España, Manolo Martínez, quedando subcampeón del mundo junior de peso en Seúl 1992 y desde entonces fueron saliendo más y más lanzadores de nivel internacional; también los controles antidoping ayudaron, los extranjeros bajaron un poco, nosotros subimos unos peldaños y las diferencias ya no eran tan grandes".

Una espina que cualquier martillista que se precie tiene clavada es el intempestivo horario en el que la mayoría de los veces tienen que competir, a primera hora de la tarde y con las gradas aún desiertas, "en los campeonatos del mundo, Juegos Olímpicos, etc. la calificación de lanzamiento de martillo se hace por la mañana, como la mayoría de las calificaciones, pero la final se hace a media tarde con los debidos acotamientos en la zona de caída y tomando las debidas precauciones, ¿ por qué no se hace así en España? que se lo pregunten a los que hacen los horarios de los campeonatos. Lo que te puedo asegurar es que lanzar con público animándote, dando palmas, aplaudiéndote después de un lanzamiento independientemente que sea bueno o no, es muy diferente a lanzar a primera hora cuando las demás pruebas aún no han empezado con la sola presencia de tu entrenador, algún familiar y un par de compañeros que suelen ser de otros lanzamientos animándote para que no parezca que estás en un simple entrenamiento con jueces" Además de doctorarse 'cum laude' en martilllo, Raúl se licenció en INEF, aunque su jornada laboral no le hacía demasiada mella, "yo trabajaba por la mañana y entrenaba por la tarde, un poco cansado eso sí; no hacia doble sesión porque no me recuperaba bien; la verdad es que no destaqué en mi época por mi morfología de lanzador ni por mis cualidades físicas, yo lanzaba porque era principalmente técnico, eso se lo debo a Durán".

Colgó el artefacto en el olímpico 1992, apenas dos años después del nacimiento de un prodigioso atleta al que entrenó más de un lustro, Javier Cienfuegos, "a principios del año 2.000 me llamó Carlos Burón, el entrenador que más ha luchado por los lanzamientos en España con su proyecto estrella, el CAR de León para lanzamientos, y formó un equipo de entrenadores compuesto por Toni Simarro, José Antonio Feijóo, Miguel Ángel Millán, Burón y yo mismo; teníamos concentraciones todos los meses y en una de esas apareció Cienfuegos, como otros muchos lanzadores cadetes y juveniles que pasaban por el CAR de Madrid; Antonio Fuentes su entrenador, nos comentó que le gustaría venir a Madrid a la Residencia Blume y yo le dije a Burón que sí, que tenía buenas cualidades, que puliendo la técnica se podrían obtener buenos resultados, pero no me imaginaba que a los tres años de estar en Madrid batiría el récord del mundo junior, 82.97m con el martillo de 6kgs. Me vino un 'diamante extremeño' y yo lo pulí durante 7 años en Madrid y ahora ya brilla por sí mismo en campeonatos del mundo, JJOO o allá donde compita. Recuerdo que en el primer y segundo año de estar en Madrid cuando hacía test de lo que fuera, (multilanzamientos, saltos, fuerza, de martillos ligeros, pesados, etc.) tenía unas mejoras espectaculares; yo se lo iba comentando a Burón, que confió en mí, me ayudó bastante y yo me dejé guiar un poco por mis recuerdos de cuando yo lanzaba. La verdad es que Cienfuegos y yo hicimos un buen tándem y de ahí surgieron unas marcas impresionantes".

Tras esa gesta universal con apenas 19 años la progresión del de Montijo se ralentizó aunque, ya de vuelta a casa, reverdeció viejos laureles, "no tenemos que olvidar que todavía no había cumplido 19 años cuando lanzó 74.77 m con el martillo absoluto de 7.260kgs y esos 82.97m con el júnior, que eran 'marcones' a nivel mundial de todos los tiempos con su edad y siendo junior fue al campeonato del mundo absoluto de Berlin 2.009). En la temporada 2013/2014 decidió regresar a Montijo, a su casa, con su familia, con su gente; llevaba 7 años fuera de casa y decidió volver, nada que objetar, y ahí le perdí un poco la pista, estuvo varios años sin mejorar marca, tuvo una lesión importante de espalda, y seguramente otras muchas cosas que desconozco, que le impidieron mejorar, pero lo importante es que siguió entrenando en su pueblo, no se desanimó pese a los resultados adversos, que repito no eran malos, porque lanzar 76 metros está muy bien, pero no mejoraba su record de España que hizo en julio 2.013, hasta que por fin en 2.019 explotó, ¡y de qué manera 79,38! m que es una gran marca a nivel mundial y, si hay alguien que dude de Javier, puedo poner no una sino las dos manos en el fuego, en el sentido de que siempre ha lanzado limpio de sospecha de doping; por eso, lanzar cerca de 80 metros tiene de un valor increíble".

En los últimos años Raúl se ha enfrentado a la competición más desafiante de su vida, "me diagnosticaron un cáncer de próstata en septiembre de 2.017 y eso unido a otras situaciones de tipo familiar y laboral hicieron que dejara el mundo del atletismo", aunque la pasión por su especialidad siempre estará presente, "claro que sigo a Javier allá donde compita porque sé que de alguna manera yo estoy lanzando; el martillo, cuando lo llevas dentro, nunca te deja de gustar", pero su predilección por los lanzamientos no ha tenido continuidad entre los suyos, "en mi caso, el refrán' en casa del herrero cuchillo de palo' se cumple totalmente porque tengo dos hijos que miden 1.93m y 1.94m, que es una tipología excelente para cualquier lanzamiento y nada (risas) así es la vida".

Su último récord de España (72.36) cumplirá edad Master, 35 años, el próximo 1 de agosto y aún se mantiene incólume en la sexta plaza de la lista española de todos los tiempos: lejos de sacar pecho, su humilde reflexión es la siguiente, "eso quiere decir que todavía no hay suficientes entrenadores de lanzamientos, ni sitios para practicar el lanzamiento de martillo, en casi ninguna pista de atletismo se puede lanzar; la verdad es que no se ha progresado mucho, pero tampoco estamos tan mal gracias a Alberto González, Pedro José. Martin, Kevin Arreaga, Aimar-Genis. Palma, que son gente joven con muy buenas perspectivas, especialmente Alberto González".

El anecdotario de Raúl es tan denso como desternillante, ahí van algunas perlas, "una anécdota graciosa fue una vez en el metro, yo tendría 15 o 16 años y en aquellos años ETA ponía bombas en Madrid con cierta frecuencia; yo llevaba el martillo en una bolsa de plástico y en una frenada del metro el martillo se me escapó rodando por mitad del vagón y una señora exclamó muy alterada,"por Dios, ¿qué es eso, una bomba?". En otra ocasión, en el aeropuerto de El Prat en Barcelona, a principios de los 80, cuando intenté pasar el martillo a la cabina, un Guardia Civil que nunca había visto nada parecido me dijo que quería ver lo que tenía el martillo por dentro, que lo abriera, no fuera a ser que dentro hubiera algo…no sé si pensaba en droga o algún explosivo, pero le expliqué que no se podía abrir, que eso era un martillo para competir y al final me dijo que sí, que había visto en los dibujos animados de la televisión que se lanzaba dando vueltas".

¿Tenía o no tenía mérito ser lanzador de martillo en los años 80?

Enlaces relacionados:

Historial Deportivo de Raúl Jimeno
Comparte la noticia:





Imprimir esta noticia








































Servicio Oficial diseñado y producido por ATOS España. © Copyright 2021 / RFEA 1997-2021. Reservados todos los derechos.

| AVISO LEGAL | POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Ejercicio de derechos ARSOL |