Real Federación Española de Atletismo





 viernes, 26 de febrero de 2021   ENTREVISTA WEB 22/2021
Marcos Moreno, la leyenda continúa

Por : Emeterio Valiente


Su padre logró en Logroño ser campeón de España absoluto nada menos que en 10 disciplinas en formato de fin de semana; de muy pequeño, o más bien, dada su anatomía, de muy joven Marcos seguía los pasos del progenitor, pero el destino parece que le tiene reservado un lugar entre los grandes de la jaula del disco. De momento ha reservado billete, en preferente para estirar las piernas, para Tallin, donde a buen seguro dará la talla, casi dos metros.

Marcos ha conseguido un 'hat trick' de títulos en las tres últimas temporadas, colgándose el oro en su respectiva categoría liderando literalmente con 'mano de hierro' su generación; en todo caso, él tiene claro que esas medallas solo deberían ser el preámbulo de los auténticos fuegos artificiales, esos que vendrán con el implemento absoluto, "esos triunfos son importantes, pero lo que más me interesa es seguir mejorando porque de nada sirve lanzar 60m con el disco de 1.5 kgs si después no los lanzas con el de 2 kg". Solo el protagonista conoce a la perfección qué historia esconde cada medalla, tal vez por eso su presea favorita no es ninguno de los tres oros, "en realidad, mi mejor recuerdo lo tengo de cuando quedé bronce en mi primer campeonato de España, en Murcia. Era sub16 de primer año, llegué con la mínima justa y fue toda una sorpresa para mí. Al terminar no sabía ni en qué puesto había quedado".

A pesar de que cada dos años el disco aumenta su peso, no lo hace en menor medida su fuerza por lo que sus registros se mantienen estables en el entorno de los 60 metros; suyo es el récord de España sub-16 (62.92) con el disco de 1kilo y como sub-18 (1.5kgs) alcanzó los 60.22m; en el mes y medio que lleva militando en la categoría sub-20 ya ha enviado el artefacto a 57.52 en su estreno, "el cambio más duro es de 1 kg a 1.5kg, no lo es tanto de 1.5 a 1.75. El año pasado creo que podía haber lanzado un poco más pero fue un año muy extraño por la pandemia". Una sola competición se ha revelado suficiente para conseguir el billete para el Europeo sub-20 de Tallin, "viendo los resultados de otros años, me planteo estar en la mejora. Y después, ya se verá. Soy de primer año y sería mi primer Europeo, tengo todavía mucho que aprender".

Si para Tallin ya tiene la mínima, de cara a la EBAU el objetivo es conseguir 'la máxima', aunque ello vaya temporalmente en detrimento de su rendimiento atlético, "este año tengo que darle prioridad a los estudios, pero creo que podré entrenar bien. Hasta mayo será difícil y posiblemente no entrene todo lo que debería. Lo he estado hablando con mi padre, las clases terminan a mediados de mayo y entonces podré dedicarme a preparar la EBAU y entrenar. Creo que tendré tiempo para todo y hasta el Europeo habrá aun dos meses. Después, si todo va bien, me gustaría empezar ingeniería informática en la Universidad de La Rioja".

Marcos ya ha vestido 'la roja' en el FOJE celebrado en Bakú hace un par de años y su cosecha, tanto deportiva como personalmente, le satisfizo sobremanera, "fui con muchas ganas, además era mi primera internacionalidad y en un país un poco raro. Fue algo muy especial porque además estuvimos allí unos 10 días toda la selección y no solo de atletismo sino también de otros deportes. Fue una experiencia muy bonita; en la primera parte de la competición iba 3º, pero un alemán que en la calificación había lanzado 63 consiguió lanzar 59 y me dejó 4º. En todo caso, nunca pensé en llegar allí y quedar tan bien".

Sus visitas a los pódiums nacionales no se limitan al lanzamiento de disco, también en el peso hace sus pinitos, "la verdad es que no lo entreno, creo que el año pasado hicimos dos sesiones de peso, justo antes de los campeonatos de España; la verdad es que solo compito alguna vez y a lo que realmente dedico mi entrenamiento es al disco".

Si no pocos niños dedican sus primeros años a probar las diferentes disciplinas en el marco de las pruebas combinadas, Marcos no iba a ser una excepción siendo su padre un top-10 en el ranking de decatlón de todos los tiempos, "sí, yo hacía de todo, pero descubrimos que tenía un problema en un pie y me dolía al correr rápido; ésa fue la razón por la que empezamos a lanzar. Las pruebas combinadas son muy bonitas, pero me quedaré en el lanzamiento de disco". Ese cambio de especialidad no es óbice para que, ya en casa, el atletismo siga estando presente, "la verdad es que en mi casa se habla mucho de atletismo porque mi madre y mis hermanos también hacen atletismo y además también son del mundo del atletismo mis tíos y mi abuelo". Este último, por supuesto Marcos Moreno también, es el presidente del club La Rioja Atletismo y presidió la federación riojana.

En el siempre proceloso ejercicio de autoevaluación, Marcos comenta, "creo que mis puntos fuertes son mi estatura y la técnica y tengo que mejorar la fuerza y también seguir mejorando la técnica"; su afirmación se revela acertada cuando escuchamos cuánto mide este gigante riojano, "ahora mido 1.98 y peso 88 kg; me hicieron una prueba en una concentración cadete en la que salió que iba a medir entre 1.95 y 1.98m, así que si crezco será poco más". Parece mentira que ese corpachón quepa en la comunidad autónoma peninsular más pequeña de España.

Tras el fulgor que su evento vivió a principios de siglo cortesía de Mario Pestano, el tándem que conforman Marcos y el plusmarquista sub-20 Yasiel Sotero promete devolver el disco al primer plano a mediados de esta década, "al llevarnos dos años, por edad nunca he competido con él, pero sí que hemos coincidido en concentraciones, me parece un gran discóbolo". Sus preferencias, con nombres y apellidos, las tiene claras y no son pocas, "de entre los lanzadores de disco, siempre me ha gustado Robert Harting; no es que haya sido el mejor, pero me gusta cómo se agarra al suelo para lanzar y ahora sigo mucho a Mykolas Alekna tiene un año más que yo, es hijo de Virgilijus Alekna (doble campeón olímpico en Sidney y Atenas) y también es alto y delgado como yo. Por otro lado, como mis padres eran atletas y también entrenadores siempre he estado rodeado de atletas, incluso hemos estado juntos de vacaciones. Los decatletas que entrenaban con mi padre eran unos monstruos: Javier Benet, Antonio Peñalver, Jaime Peñas… alguna vez también hemos estado en Talence viendo el mitin y allí conocí a Ashton Eaton, Roman Sebrle o Tom Papas, todos ellos siempre me han parecido grandísimos atletas".

Quien dirige los pasos de Marcos Moreno es Marcos Moreno, valga la redundancia; el campeón de España de Decatlón en el año 2000 comenta, "coincidió una época en la que yo ya no entrenaba a nadie cuando me di cuenta de que Marcos, por sus características, iba a necesitar alguien que le pudiera dedicar tiempo en la pista, y a partir de ahí empezamos a entrenar una primavera, un par de veces a la semana". En sus primeras incursiones ya se atisbaba en él un enorme potencial aunque un percance físico hizo variar sus combinados planes, "Marcos es un chico muy coordinado, impresiona verle hacer giros y diferentes mortales con su estatura. Desde muy pequeño se le veía facilidad para cualquier técnica atlética, con 8 años pasaba vallas con una facilidad pasmosa. Tengo algunos videos que aún hoy me siguen sorprendiendo. La verdad es que legó al disco por casualidad, por una lesión: cuando era cadete descubrimos que tenía una pequeña malformación congénita en el pie izquierdo que le producía dolor cuando corría a máxima velocidad; como la evolución era una incógnita, empezó a lanzar. Es posible que, sin ese problema, hoy en día estuviera haciendo un poco de todo".

Con su 1.95m por bandera, pocas sorpresas cabían respecto a la estatura que alcanzaría su retoño, "sabíamos que iba a ser un chico alto, yo mido 1.95 y su madre 1.74, era previsible que anduviera por los dos metros. Para ser lanzador de peso, y disco especialmente, hay que ser alto. Podríamos decir que la madre naturaleza pone los mimbres y ahora toca construirlo como atleta". Los primeros récords que batió Marcos 'júnior' fueron los de casa y en cuanto agarre el disco absoluto de 2kgs mandará al limbo los casi 50m que lanzara su entrenador, "es posible que no lo veamos lanzar con 2 kilos hasta el año que viene, pero me he acostumbrado a que me quite los récords de casa, ya lo ha hecho con los de multisaltos y multilanzamientos".

Quien fuera Director General del Deporte de La Rioja de 2003 a 2015 se muestra cauto sobre su progresión, "no me atrevo a decir hasta dónde puede llegar por dos motivos: uno porque es mi hijo y otro porque no tengo experiencia. Lo que sí que puedo asegurar es que ha entrenado menos que la mayoría para lanzar lo que ha lanzado, y eso es una ventaja". Por aquello de que cuatro ojos ven más que dos Marcos no está solo en su tarea de tutelaje de Marcos, "sin duda, su punto fuerte son sus palancas y su nivel técnico. Afortunadamente, haber entrenado con José Luis Martínez me ha ayudado a transmitirle bien el 'abc' del disco, tenemos la suerte de tenerle muy cerca y ya le va enseñando el 'def'. Yo escucho".

Llama poderosamente la atención lo liviano de su entrenamiento, si bien es por una causa justa, "el plan de entrenamiento de Marcos depende mucho de sus estudios, está siendo un año muy difícil para él, pero al menos el tener el entrenador en casa hace que podamos adaptarnos. Procuramos entrenar al menos 3 días a la semana y enlazar 4 días semanales durante un mes es todo un triunfo. Centramos mucho el entrenamiento en la técnica, los multisaltos y multilanzamientos y procuramos trabajar mucho la espalda y la cintura, para evitar lesiones".

Marcos amplía su anterior y humilde "no tengo experiencia", "el entrenador aprende todos los días del atleta; en mi caso, Marcos es un atleta que necesita mucho seguimiento, por su edad y por diferentes problemas y sobrecargas que achacamos al crecimiento y a su pie izquierdo. La verdad es que voy aprendiendo muchísimo, hasta hace un par de años pensaba que José Luis nos lo había enseñado todo en el disco, pero ¡nada más lejos de la realidad! me quedé en el 'abc' del decatleta y estoy aprendiendo mucho ahora. Me veo capacitado para crecer con Marcos, pero ahora no podría entrenar a un discóbolo de 65 metros. Y me veo capacitado porque me veo bien rodeado, especialmente por José Luis, que no hay que olvidar que ha entrenado a grandísimos discóbolos como Sinesio Garrachón, David Martínez o Frank Casañas. No me olvido tampoco de Carlos Burón, con el que también hablo de entrenamiento". De bien nacidos es ser agradecidos…

Pasado ya un quinto de siglo, gracias a los 7.790 puntos que consiguió en el cénit de su carrera en el año 2000, aún habita entre los 10 mejores de todos los tiempos "empecé tarde en el atletismo, con 19 años, y a entrenar 'de verdad' a los 24. Los que me conocen saben que no se le podía pedir más a este cuerpo ¡y en tan poco tiempo! La verdad es que con la perspectiva que da el tiempo, estoy muy satisfecho con lo que hice, aunque estoy absolutamente convencido de que Marcos también me hubiera quitado el récord de casa. Mis otros dos hijos, Sofía (12 años) y Darío (10) también practican combinadas y quizás Darío sea quien me quite el récord", cierra Marcos con la esperanza y el deseo de que así sea.

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