Real Federación Española de Atletismo





 jueves, 21 de enero de 2021   ENTREVISTA WEB 9/2021
Yago Rojo, analítico maratoniano vocacional

Por : Emeterio Valiente


La batalla por ser el mejor especialista español de maratón está al rojo vivo y Yago, ya que se le nombra, ha irrumpido encantado en el debate; tiene todas las papeletas, aprobadas por supuesto, para convertirse en el primer ingeniero español de la historia que cronometre menos de 130 minutos, perfecta simbiosis entre músculo y cerebro. Empezó como mediofondista, pero pronto su alma de fondista encontró la fórmula, 1? para encauzar su pasión por el largo aliento, ese que ya sienten en su nuca los mejores herederos de Filípides.

Rebobinemos para rememorar cómo, dónde y cuándo empezó a fraguarse este proyecto de gran campeón llamado Yago Rojo, "yo jugaba al fútbol 11 con mis amigos, un día hubo una carrera en mi colegio de unos 3000m por las calles de mi barrio, Aluche; estaba en 2º de la ESO y solo me ganó un chaval que era dos años mayor que yo que jugaba en el Rayo Vallecano y mi padre me animó diciéndome, "como eres un 'paquete' en el fútbol y lo de correr se te da muy bien, ¿por qué no haces atletismo?". "La verdad es que al principio no me llamaba la atención, pero sí es cierto que cuando hacíamos preparación física en fútbol era el que mejor me defendía".

En septiembre del olímpico 2008 inició su etapa de atleta y los esperanzadores resultados no tardaron en arribar, "llevaba solo 6 meses de entrenamiento y tampoco muy intenso porque éramos muchos en la escuela y no nos podían prestar atención a todos y en mi primer campeonato de España, era cadete de primer año, quedé 6º en el 1.000m de pista cubierta". En la escuela, bajo la égida de Miguel Ángel Martínez Langa estuvo hasta los 18 años, y la primera presea no tardó en llamar a su puerta, el bronce del Nacional cadete de 2010 en 1.000m, preludio de la plata en 1.500 obstáculos ese mismo verano.

Tras esos prometedores inicios, Yago trasladó en 2013 su campamento base al CAR de Madrid para entrenar bajo la égida de Eugenio Barrios, otrora ochocentista de postín; a esa etapa corresponde la medalla de categorías menores que más ilusión le hizo, teniéndola grabada a fuego, "el bronce del campeonato de España júnior de cross en Mérida 2014; ganó Hamid Ben Daoud, pero aún no estaba nacionalizado y las medallas fueron para Carlos Mayo, Santiago Pardo y para mí, ahí gané a gente muy buena y por eso valoro tanto esa actuación". Apenas una semana después se colgaba la plata del 1500 entre sus contemporáneos, pero algo no terminaba de cuadrarle a Yago, "me di cuenta de que no disfrutaba del todo haciendo mediofondo, no era feliz del todo, no me gustaba hacer 3x1000 muy fuertes o un 1000 y un 500 a tope, sino que lo me gustaba era hacer kilómetros cuando llegaba el domingo; solía tener unos meses muy buenos cada año pero siempre me pasaba de forma muy rápido y además creo que no tengo las cualidades para correr rápido que puedan tener otros atletas, no creo sinceramente que hubiese bajado de 3:40 aunque hubiera seguido preparando el 1500".

Aún dio un último zarpazo en esa icónica disciplina con motivo del Nacional absoluto de pista cubierta 2016 celebrado en el recién inaugurado Gallur, apenas un par de kilómetros distante de su casa; allí, entre los suyos, se quedó a 16 míseras centésimas de incrustarse en la gran final, con apenas 20 años, "ese día fue muy importante para mí, llevábamos todos muchos años esperando a volver a tener una pista cubierta en Madrid y el quedarme tan cerca de la final fue una motivación muy importante, me dije "sigue así Yago porque hoy te has quedado fuera pero corriendo así vas a tener más oportunidades" y la vida me lo ha demostrado después". Solo cuatro meses después tuvo lugar el punto de inflexión en su carrera, "fue en el Nacional promesa de Toledo, corrí mal, quedé noveno y recuerdo perfectamente que en la línea de salida pensé: "¿qué hago yo aquí, si lo que quiero es correr 5.000 y más largo? Fue justamente ese día cuando decidí cambiar de entrenador; no fue en absoluto porque no me gustara el método de 'Uge' de hecho él tiene buena parte de culpa de lo que estoy corriendo ahora porque el trabajo de fuerza que hicimos ahí está, el trabajo de técnica, las series cortas….sino porque estaba muy solo, él me quería orientar hacia el 1.500 y yo prefería tirar hacia arriba; el plantearle el cambio fue una situación dura porque tenía muy buena relación con él que iba más allá del atletismo y quedábamos a cenar con frecuencia; con 'Uge' volví a ser medallista nacional, vi lo que era el atletismo 'de verdad' y me presentó a gente que hoy en día es importante para mí como mi manager Álvaro Jiménez; fue una etapa muy bonita y gracias a él crecí mucho como atleta". Como aquel que se despide de una empresa sin tener atado otro contrato, Yago detalla los pormenores de su entrada, en otoño de 2016, en su actual cuadra, "Luismi (Martín Berlanas) y Juan (del Campo) se habían empezado a encontrar con muchos atletas y no podía decirse que fuera un atleta de élite aún; yo creo que Luismi me conocía y estaba más convencido porque sabía hacia dónde iba yo pero Juan no las tenía todas consigo, quizás porque el grupo ya se hacía muy grande y yo no era un talento descomunal; afortunadamente, todo está saliendo muy bien y a día de hoy tanto ellos dos, como el resto del grupo y yo estamos muy contentos".

El siguiente epígrafe bien podría titularse 'De cómo la emergencia sanitaria precipitó el alumbramiento de un maratoniano de élite' y es que Yago es consciente de que si 2020 hubiera sido una año típico, repleto de compromisos de diversa índole y distancia, no hubiera debutado en los 42.195m, "totalmente", proclama rotundo, "me fastidia decirlo, porque ha sido un año muy duro para todos y hay gente que ha perdido mucho, pero realmente 2020 va a ser un año que jamás podré olvidar; siempre había estado en la mesa debutar joven en el maratón, pero no estaba en mis planes hacerlo en 2020 porque, de haber sido una temporada normal, hubiese empezado con el cross y si me hubiera visto bien hubiera preparado el Europeo, que fue en la misma fecha que el maratón de Valencia, pero al desaparecer del calendario todas las pruebas menos Valencia, tanto mi manager como Luismi y Juan me animaron a dar el paso y ha sido una decisión muy acertada porque, además del buen resultado, pude estar cinco meses completamente concentrado en un objetivo claro".

Tiene claro que la lección deportiva extraída con ocasión de la pandemia, entrenar más y competir menos, hay que tomarla como guía en las próximas temporadas por normales que sean, "tuve la suerte de entrenar dos años con Jesús España y recuerdo que él se ponía un objetivo en la temporada de invierno y otro en la de verano y nada le apartaba de esos objetivos, si tenía que renunciar a muchas carreras y al dinero que podía ganar en ellas lo hacía sin dudar". Ese gran objetivo de 2021 tiene clara forma de aros olímpicos y ya recita de carrerilla la fecha del 8 de agosto, "somos muchos atletas con mínima en el maratón y hay que estar preparado ante cualquier eventualidad que pueda surgir por si el seleccionador requiere mis servicios al final; aunque al final no corriera, me parece grandioso preparar unos Juegos Olímpicos y si tengo que renunciar a ciertas carreras, lo haré". Su hoja de ruta incluye el campeonato de España de cross (27 de febrero), el Nacional de 10.000 (7 de abril), "y a partir de ahí iniciaré la preparación para los Juegos". Si finalmente el sueño olímpico se retrasara hasta Paris 2024 Yago aprovechará sin duda esa intensa puesta a punto olímpica "tengo claro que, si no es el de los Juegos, correré mi segundo maratón a final de año y hay muchas opciones este año: Valencia, Sevilla, Barcelona e incluso Madrid, soy madrileño y me gustaría correr algún año en mi ciudad". Pensando en la cita parisina, su juventud y progresión se antojan inmejorables avales, "ya tengo una carrera por debajo de 2:10 y en estos tres años tengo que seguir cogiendo experiencia e intentar mejorar mi marca persona para ir con garantías a París si mis compañeros de prueba y sus marcas me lo permiten (risas)".

Si algo caracteriza a Yago es su perseverancia en el entrenamiento, no perdonando una sola sesión; de su siguiente relato cabe deducir que habrá que preocuparse muy mucho el día que no acuda a su sagrada e innegociable jornada de trabajo, "recuerdo un día que me levanté fatal, con dolor de estómago, tenía fiebre….pero soy muy trabajador y tendría que estar medio muerto para no ir a entrenar; ese día tenía unos 800 e hice un buen entreno, eso sí acabé reventado y no pude ni soltar después; luego conduje mareado hasta casa y al final estuve tres días en cama, así que fue peor el remedio que la enfermedad (risas). Yo creo que el maratón me ha premiado porque mi estilo de entrenamiento es de sumar cada día, no perdiendo ni una sola sesión y el maratón premia a ese tipo de gente".

Sobre la dupla Luismi-Juan del Campo, afirma rotundo, "es un binomio perfecto, no es fácil nunca llevar algo entre dos porque cada persona tiene su manera de hacer las cosas y se puede chocar, pero ellos se entienden muy bien; por ejemplo, en la preparación para Valencia Juan quería ser más precavido, pero Luismi le decía, "si es que le estoy viendo entrenar y va hablando en un 3.000m a 3:03, va sin respirar; es muy importante el conocimiento de fisiología de Juan, que se ha formado muchísimo, junto al enfoque práctico de Luismi, que pone en práctica muchos de los entrenamientos que luego hacemos nosotros; creo que son la pareja ideal y los resultados están ahí".

Apenas dos asignaturas, algo así como los últimos 2.195m en el maratón, le separan de terminar la carrera de Ingeniería Mecánica, pero de momento no le teme a la encrucijada que se avecina, "hasta ahora he podido compatibilizar mis estudios con el atletismo; ahora el final de la carrera universitaria se acerca y hasta hace unos años pensaba, "cuando acabe la carrera me pondré a trabajar como cualquier persona, pero ahora pienso que tengo 2:09 y la posibilidad de ser olímpico ahora o dentro de tres años e igual me merece la pena apurar las balas del atletismo formándome más como ingeniero de forma que pueda seguir combinándolo con el atletismo y si en 2024 no saliera bien el plan quizá ya me dedique a trabajar de ingeniero, que para eso lo he estudiado; a corto plazo prefiero no pensarlo y que los acontecimientos me vayan haciendo ver qué camino debo tomar y si en un momento dado tengo que trabajar y entrenar a la vez no sería el primero en hacerlo, mira el caso de Ricki Rosado, que ha hecho 2:11:38 entrenando de noche después de trabajar".

Yago ha sentido siempre una irrefrenable pasión por la Fórmula 1 y la aparición, en su más tierna infancia, de la figura de Fernando Alonso hizo el resto, "para mí es un referente, es admirable su actitud, la perseverancia que ha tenido, no ha tenido una carrera deportiva fácil, le han 'dado palos' por todos los lados, creo que, en general, los coches que ha tenido no han estado a la altura de su nivel de pilotaje y siempre ha seguido luchando, nunca se ha rendido, me veo muy reflejado en él. Gracias a él estudié Ingeniería Mecánica porque me gusta todo lo que rodea al mundo de la Fórmula 1".

Su predilección por Alonso le llevó incluso a poner en peligro una medalla vital en su trayectoria, el relatado bronce del campeonato de España júnior de cross en Mérida 2014, "era el Gran Premio de Australia, que abría la temporada, y había mucha expectación porque parecía que ese año el Ferrari de Alonso sí iba a ser un coche competitivo; yo no me perdía una sola carrera de él estuviera en un avión, en una comida o en un hospital; el día de antes 'Uge' sabía que me gustaba mucho la Fórmula 1 y me dijo "ni se te ocurra levantarte a verlo" porque era a las 6 de la mañana; lo que hice fue acostarme muy pronto y madrugar para verlo, aunque los júnior no corríamos hasta las 13:30h; al final fui medalla de bronce y me acuerdo que en el podium le dije a 'Uge', "que sepas que he quedado tercero y esta mañana me he despertado a las 6 para ver a Alonso (risas)". Por cierto, que superó a su ídolo, que ése día llegó cuarto.

Las expectativas para ese ya icónico 6-D que ha supuesto un antes y un después en su trayectoria se fueron disparando según se iba acercando el evento, "al inicio de la preparación, en septiembre, la idea era estar sobre 2:14, pero cada vez me iba encontrando mejor, iba metiendo más kilómetros e iba incluso más rápido cada vez y vi que había una posibilidad real de conseguir la mínima olímpica de 2:11:30 y ése era el objetivo; no voy a negar que cuando alguna tarde rodaba me encontraba tan bien que pensaba, '¡mira que si bajo de 2:10!' pero era un sueño que era muy difícil que se cumpliese". El día de autos, la liebre que debía llevar el ritmo de 2:11:30 decidió salir a 2:11:00 y, ya sobre el asfalto, quizás contagiada por el excelso momento de forma de Yago, se atrevió a cruzar la media en 1:05:12 para regocijo de nuestro protagonista, "mis sensaciones eran espectaculares y, al ir tan entero, decidí tirar para adelante y hacer la segunda mitad más rápida; en los kilómetros finales sufrí mucho pero esa motivación que tenía para bajar de 2:10 me sirvió para no bajar el ritmo". Otro buen acicate fue su duelo con Camilo Santiago, con el que libró un apasionante sprint, "a falta de 500m vi que llevaba 2:08:28, y que podía bajar de 2:10 con el sprint final, Camilo me sacaba 15 metros; lo que no pude fue disfrutar viendo cómo el reloj de meta se quedaba en 2:09 porque estaba concentrado en el sprint con Camilo, que fui muy intenso porque ninguno de los dos cedía, y hasta el último metro no se decidió". 201 segundos antes había cruzado la meta su compañero del club Bikila Ayad Lamdassem, que establecía un sorprendente récord de España con 2:06:35; como el muro del kilómetro 30 había cercenado sus aspiraciones en el pasado, le preguntamos a Yago cómo influyen las nuevas zapatillas con placa de carbono, ¡eso sí que es ingeniería mecánica!, "al ser mi primer maratón no puedo establecer ninguna comparación, pero he notado una diferencia muy grande en la preparación si la comparo con la del año anterior cuando preparé la media de Valencia sin esas zapatillas; este año me he notado muscularmente mucho mejor, he hecho tiradas largas en asfalto y al día siguiente estaba muy entero, mientras que preparando la media hice solo una y al día siguiente estuve destrozado, no podía casi moverme de cómo tenía los gemelos; está claro que esa nueva tecnología indirectamente te ayuda al poder entrenar más y recuperar mejor, pero creo que es una tontería entrar a debatir cuánto tiempo se gana, si un minuto, dos…lo importante es que ahora todos los atletas tenemos el mismo material y estamos en igualdad de condiciones; en Valencia estaban todos los mejores maratonianos españoles menos Javi Guerra y yo quedé el cuarto".

En el éxtasis tras la consecución de la mínima olímpica no podía faltar Alonso, "le escribí por Twitter después de Valencia y para mi sorpresa me respondió, no sé si me hizo más ilusión el bajar de 2:10 o su felicitación (risas); sé que le gusta mucho el ciclismo y también correr así que, si un día quiere compartir un rodaje conmigo yo le daría algún consejo sobre 'running' y él a mí sobre ingeniería (risas), sería cumplir un sueño".

Graciosa a su rabiosa juventud, el viaje de Yago a los 42.195 tiene billete de vuelta a distancias menos alcalinas, "tengo claro que voy a seguir corriendo maratón, porque tanto la prueba en sí como su preparación que me encantan, pero hay que tener claro que no se pueden correr tres maratones al año, sino uno o dos a lo sumo y el resto de la temporada seguiré preparando el cross, el 10.000 y la media". "el 5.000 no me acaba de gustar porque tiene ese punto láctico que te hace sufrir, pero si mis entrenadores consideran oportuno que haga uno, como en el último Nacional, allí estaré para hacerlo lo mejor posible". Su pasado mediofondista considera que le beneficia como maratoniano, "yo creo que sí, a lo mejor ya no puedo hacer series de 400 a 1:00 e ir cómodo, pero por ejemplo he compartido alguna vez series cortas con Javi Guerra y le cuesta más lo corto y en el 5.000 de Vallehermoso fui capaz de defenderme sin ser un especialista; también me viene bien para los últimos metros de las carreras, intento siempre acabar fuerte, como en Valencia o en el cross, donde siempre intento sprintar y ganar algún puesto; he movido las piernas a un ritmo rápido y eso va estar ahí siempre".

En el debate sobre su superficie preferida relata, "tenía puestas muchas esperanzas en la ruta pero es verdad que hasta el maratón de Valencia no había tenido un gran resultado y al cross le tenía tomada muy bien la medida, en los últimos años me he movido entre el 6º y el 8º puesto y espero poder disputar algún mundial de cross; sé cuándo hay que sufrir, cuándo hay que dejarse llevar un poco…es una disciplina que me gusta mucho y que ha sido siempre una referencia para mí, pero está por debajo de la ruta, disfruto bastante más en el asfalto". Aún así, apuesta más por la pista que por la ruta para descender de esa elitista cota, "mucha gente prefiere la ruta para hacer marca pero las 25 vueltas requieren mucha psicología, mucha cabeza y yo ahí soy bastante fuerte; mis 28:27 son en pista y me adapto muy bien a ella, creo que puedo correr algo más rápido que en asfalto; los 28:00 son una barrera dura, pero también veía complicado bajar de las 2h10 y lo hice (risas), así que prepararé el 10.000 y si todo va bien y me encuentro fuerte saldré con la intención de estar sobre los 28m pelados en mis próximas competiciones".

Analizamos ahora a la última generación de medio y largo aliento del siglo XX, aquella nacida en la segunda mitad de los 90, con su coetáneo Carlos Mayo y su 1:00:06 en media a la cabeza, "recuerdo que quedé 5º en un Nacional sub-23 de cross en Gijón y los que me ganaron fueron gente como Jesús Ramos, Jordi Torrents….yo sabía que esa generación iba a ser muy buena; es espectacular ver correr a Carlos, impresionante, es un lujo; creo que lo mejor de Carlos no es lo que ya lleva, sino lo que todavía le queda por hacer porque en Valencia no tuvo la carrera ideal, le llevaron lento la primera mitad; tiene el récord en sus piernas y, aunque sé que todavía no lo va a hacer, tengo muchas ganas de verle en maratón, asimila muy bien los altos kilometrajes y seguro que lo hace bien en esa distancia también". Le inquirimos sobre si ha conseguido doblegar en alguna ocasión al pata negra maño, "desde luego en los últimos años no, tendría que ver resultados de júnior para abajo". Eureka, ahí está la hemeroteca estadística para certificar que en la final de 1.500m del campeonato de España júnior en pista cubierta de 2013 en Antequera Yago cruzó la meta 3.06 segundos antes que Mayo, quizás para celebrar la mayoría de edad que cumpliría seis días después. "Oussaim Oumaiz y Abdesa Oukhelfen son dos talentos impresionantes, Oumaiz ya lo demostró cuando ganó el cross de Atapuerca y en la última San Silvestre, en unas condiciones poco propicias para correr rápido hizo una muy buena marca y Abdesa dio un recital en Vallehermoso en el mejor 5.000 entre españoles de los últimos años y 'se merendó' a pesos pesados como el propio Oumaiz, Fernando Carro, Toni Abadía…; también viene muy fuerte Jesús Ramos y en mediofondo Adrián Ben, Ignacio Fontes están a un nivel espectacular"; no es ninguno de ellos, en todo caso, el atleta que más le impresiona, sino su compañero de fatigas Tariku Novales, "ha sido campeón de España de media maratón con 1:02:34 con 21 años, es el atleta con más capacidad para acumular entrenamiento que he visto en mi vida, le he visto hacer series espectaculares un día y rodar a 3:20 como si nada el día siguiente; le veo un supertalento y lo que quiero es que se ponga conmigo, que se pegue a mí y juntos construyamos nuestro camino porque creo que va a ser un gran maratoniano; ha pasado una época complicada, entre el confinamiento, cuando no tuvo medios para entrenar, luego se lesionó del Aquiles, luego tuvo un contacto con un positivo y tuvo que confinarse otra vez, a final de año se volvió a lesionar….pero estoy seguro de que, cuando lo retome, va a dar mucho que hablar".

Testigo mudo de esta amena charla fue la novia de Yago, la joven fondista Laura Luengo, cuarta española en la San Silvestre Vallecana con 33:43 a sus 23 años, "a Laura la entrevistarás cuando se pase al maratón". Palabra del atleta, guiño estadístico, que ha superado el récord de precocidad en bajar de 2:10, entre los atletas nacidos en España, a los 25 años, 8 meses y 14 días, arrebatando esa condición a Fabián Roncero, quien marcó 2:09:51 seis días antes de cumplir los 26 años.

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