Real Federación Española de Atletismo





 miércoles, 30 de septiembre de 2020   NOTICIA WEB 170/2020
La edad dorada del maratón español masculino (I)

Por : Vicente Capitán


Hubo un momento (mediados de los años 80) en que el maratón español contaba con alguna individualidad destacada, pero apenas se veía a los nuestros en puestos punteros en los principales maratones comerciales del mundo, y tampoco en los grandes campeonatos de verano.

Sí que se dejaron ver entre los primeros de carrera los récords de España sucesivos de Eleuterio Antón (2h14:14, 3º en Amsterdam 1982), Ricardo Ortega (2h11:51, 6º en Londres 1983) y Santiago de la Parte (2h11:10, 3º en Tokio 1984, en este caso a tan sólo 21 segundos del vencedor). Entre Ortega y De la Parte, el récord español lo superó Juan Carlos Traspaderne (2h11:34), fue en el Mundial de Helsinki 83 donde finalizó 12º.

Españoles en Nueva York
Como decimos nos vamos a centrar en el éxito de los nuestros en los grandes maratones del calendario internacional y el punto de partida de todo lo fijamos en el Maratón de Nueva York 1988. A aquella cita se trasladó el equipo madrileño San Pablo Rodper, de Paco Perela, que contaba con un buen grupo de fondistas españoles. Desde el inicio en el Puente de Verrazano se adivinaban varias camisetas del equipo español, sobresaliendo la figura de Juan Francisco Romera, que se puso al frente y antes del km 5 ya iba escapado en solitario. La prueba se emitió en directo por La2 de TVE y en una época sin canales de tv privados ni autonómicos, os podéis imaginar que la audiencia era enorme. Romera fue cazado por el grupo en el km 20 y luego empezó a perder fuelle hasta irse a 2h19 en meta, lejos de su pretensión inicial. Pero su paisano toledano, Juan Carlos Montero, más comedido al inicio, llegó 5º con 2h14:00 y además el San Pablo Rodper ganó por equipos con Montero, Romera, Francisco Pastor, J. Bautista Toledano y Ruano. "De aquello se habló mucho cuando llegamos a España, era curioso que se hablaba casi más de mí, al haber ido escapado y salir tanto en la tele, que del gran resultado final de Montero", nos cuenta Romera, prejubilado a sus casi 60 años tras años como técnico deportivo en la Diputación de Toledo, donde reside.

Romera, era un atleta tardío, pues estuvo cinco años trabajando como marinero, recorriendo parte del mundo y sin rumbo fijo hasta que se cansó de aquella dura vida. Retomó luego el atletismo que había hecho de chaval en su querido Toledo. Rápido empezó a tener buenos resultados en cross y carreras populares y fue uno de los discípulos del gran Martín Velasco y tras debutar en 1986 en maratón con 2h19:15, en el 87 pegó un golpe en la mesa con 2h11:52 y victoria en San Sebastián, aunque la marca quedó invalidada posteriormente al demostrarse un defecto en la medición (41.733 es lo que se demostró). En el 89 repitió una buena actuación en Donosti, acabando tercero con 2h12:32, en una carrera que ganó José Esteban Montiel con el que debía ser nuevo récord de España con 2h10:50, pero al igual que había pasado en 1987, se demostró de nuevo un defecto de medición (entre 41.7 y 42km) y las marcas quedaron anuladas.

Primeros sub 2h11
Ello llevó a Romera y otros buenos maratonianos españoles a probar en una prueba contrastada en el extranjero, y eligieron Londres en 1990. El día amaneció lluvioso, ideal para los intereses del toledano, porque su talón de Aquiles era correr con calor y mucha humedad. A diferencia de su cabalgada en Nueva York, Juanfran salió conservador, siempre en el primer grupo, pero escondido. En el momento del ataque definitivo, Romera tiró para delante y se emparejó a Salvatore Bettiol, al que conocía por haber compartido concentración en el Teide junto con otros atletas españoles, se saludaron y marcharon emparejados hasta que Bettiol le dejó en la parte final. Romera se deba por satisfecho y pensaba que era segundo, porque no se había dado cuenta de que por delante marchaba escapado el británico Hutton que ganó con 2h10:10. El español llegó en 2h10:48, nuevo récord de España y primera vez que uno de los nuestros rompía la barrera de los 2h11. Tras él, muy cerca, llegó Montiel con 2h11:04, a la postre su mejor marca de siempre. Aquel verano, el atleta granadino fue el mejor español en el Europeo de Split, con un magnífico 5º puesto, mientras que Romera acabó 10º. Aquel récord de Juan Francisco Romera le ubicó el 8º en el ránking europeo del año (17º del mundo), mientras que Montiel fue el 10º en el ránking continental.

Romera estuvo al año siguiente en el Mundial de Tokio, aunque se retiró, y Montiel no acudió por lesión, motivo por el que Romera, un año más tarde, no pudo pelear por los Juegos Olímpicos en los que sí estuvo José Esteban Montiel, tercero en el Campeonato de España clasificatorio disputado en Barcelona y tercero igualmente de los españoles en la cita olímpica, en el puesto 32. Romera se mantuvo entre la élite hasta 1994 (2h13:15) y Montiel alargó más, llegando a ser 6º en el Maratón de París del 95 con 2h11:24, acabando tercero del ránking nacional, y estuvo en la selección española el año anterior, en el triplete de Hesinki, en una carrera en la que se retiró.

Tras el récord de Romera, está claro que los maratonianos españoles empezaron a creer más en sus posibilidades y perdieron el miedo a viajar a los grandes maratones de referencia. El guipuzcoano Diego García, hombre definido por todos como gran fajador y en cierta manera uno de los impulsores de aquellos años dorados del maratón español (muy recomendable ver el programa "Informe Robinson" de Movistar Plus dedicado a la figura de Diego), consiguió en el Mundial de Tokio un buen 14º puesto y a los Juegos Olímpicos del 92 acudió con una mejor marca de 2h12:54, hechos en la Copa del Mundo de Londres 91. En Barcelona siguió creciendo con una gran carrera y el 9º puesto en meta y a finales de ese año marchó a Fukuoka a correr su maratón. Allí acabó 3º y batió el récord de España con 2h10:30 (1h04:49 la media maratón) a sus 31 años de edad. Aquel 1992 supuso su definitiva consagración como deportista de élite, aunque lo mejor de Diego estaba por llegar en años sucesivos como veremos después.

En el mágico 1992, la preparación y el esfuerzo de finales de invierno para los nuestros pasaba por la clasificación para los Juegos, cuya prueba más decisiva era el Campeonato de España con motivo del Maratón de Barcelona, además sobre el mismo trazado en el que luego serían los Juegos, aunque con variaciones finales por obras. Y allí, el mejor fue el joven leonés de 26 años, Rodrigo Gavela, un atleta que ya había sido campeón de España de Gran Fondo en 1990 y que dirigido por su compañero de entrenamientos y buen corredor de cross y 10.000 metros en aquellos instantes, Antonio Serrano, había debutado en los 42.195 metros en 1990 con la victoria en el Maratón de San Sebastián con 2h13:37. En el 91 probó en Berlín, pero no le salieron bien las cosas, aunque volvió a bajar de 2h14, y en 1992 obtuvo el brillante título de campeón de España en el duro circuito barcelonés, siendo además segundo de la carrera. Gavela cuajó una buena carrera aquel 9 de agosto del 92, horas antes de que Fermín Cacho pusiera en pie al país con su oro en los 1.500 metros. Fue gran parte de la prueba compartiendo fuerzas con Diego García y reservando para el duro final, pero lo pasó mal en la parte final, llegando casi hasta a andar por las limitaciones musculares. Acabó 18º.

Y 1993 apostó toda su preparación para la Copa del Mundo de San Sebastián. Por una polémica decisión se quedó fuera de la selección que nos representaría allí, pero podía actuar fuera de concurso… y aquel día se salió deportivamente hablando, hizo la gran carrera de su vida llegando a meta 5º en foto finish con el 4º y batió el récord de España con 2h10:27. Fue el mejor español, aunque al no estar seleccionado no puntuó para España. Diego García acabó 10º y bajó raspado de 2h11. Gavela hizo aquel día una carrera muy equilibrada con un paso de 1h04:55 la media maratón. En 1994 empezaron sus problemas con una hernia discal, pese a lo cual, pudo preparar en condiciones el Europeo de Helsinki, el del triplete de Fiz, García y Juzdado. "Rodrigo estaba mejor que cuando la Copa del Mundo y creo que podría haber estado con ellos peleando por las medallas, porque los entrenos así nos lo decían", apunta su entrenador Antonio Serrano, que añade: "Pero unas semanas antes, en un entrenamiento largo se le metió una piedra en la zapatilla y por no parar, acabó por hacerse una herida importante. La cosa se complicó y empezó a pisar mal y sobrecargar otras zonas y en Helsinki tuvo que pararse por este motivo, porque iba cojo con un gemelo".

Pese al varapalo del Europeo, Rodrigo quiso aprovechar la buena preparación que había tenido para ir a algún maratón de otoño, y tras recuperarse de la lesión acudió a Venecia donde acabó 3º con 2h11:34. Sería su última gran actuación maratoniana porque poco después el atletismo de alto nivel se acabó para él, demasiado pronto (28 años) por la dichosa hernia discal. Aun así, en 1996 y como dice él "haciendo un atletismo a medio gas, por su puesto a una sola sesión", volvió a ser campeón de España, con 2h18:34.

El récord de Gavela duró hasta la primavera del 94, cuando el gran corredor de cross y buen pistero Martín Fiz debutó en Boston con 2h10:21 (12º), pero de Fiz, lo mismo que de Diego García y Juzdado hablaremos un poco más adelante.

El gran debut de Antonio Serrano
Nos centramos ahora en ese final del 94 al que aludíamos antes, cuando tras el notición del triplete del Europeo estaba previsto el debut para otro gran corredor de cross y 10.000 metros como era Antonio Serrano. El de La Solana eligió la cita de Berlín. "Yo hacía kilómetros, muchos los hice con Gavela, pero ese maratón se puede decir que lo preparé por abajo. En Helsinki competí los 10.000 metros y aunque no me salió bien, estaba rápido, había bajado dos veces de 28 minutos en 10.000 y de hecho las últimas pruebas que hice antes del maratón fueron dos tresmiles, uno en la inauguración de La Peineta en el que corrí en 7:51". La carrera de su debut maratoniano salió según lo previsto "ir cómodo hasta el km 30, porque suponía que ir a ritmos de más de 3:00/km no me iba a costar y así fue… lo que temíamos era la limitación muscular en la parte final. Yo intenté disfrutar y sólo me tocó sufrir muy al final, Pinto atacó fuerte y yo me mantuve cerca, pude coger a la liebre que había decidido continuar y acabé tercero con esos 2h09:13", nos cuenta Serrano, que acabó el año 4º en el ránking europeo y es uno de los pocos hombres en España que puede presumir de haber sido campeón de España de Cross y recordman de maratón, de los corredores contemporáneos encontramos a él, a Fiz, Alejandro Gómez y Julio Rey.

Pese a su récord, con el triplete de Helsinki, la selección para Goteborg había quedado ya definida salvo baja por lesión, por lo que Antonio buscó su propio camino y tras un magnífico Mundial de Cross (19º y bronce por equipos) acabó 4º y primer español en el Mundial de Media Maratón disputado en Francia, con 1h01:56. Su maratón elegido aquel año fue Fukuoka, a final de año, y aquella carrera volvió a cuajar una gran actuación "perdí al sprint en una buena carrera porque aquel maratón no había liebres". Acabó en 2h09:32 pese a lo cual sabía que ir a los Juegos era prácticamente imposible porque sus compañeros Fiz, Juzdado y García, los mismo del triplete del Europeo, habían hecho una gran actuación en el Mundial y tenían medio pie en Atlanta.

En 1996 Antonio eligió la cita londinense y se encontró con una carrera con grandes nombres, pero con unas condiciones adversas. Fue una carrera más tipo campeonato, al vigilarse demasiado los principales favoritos y Serrano acabó 5º con 2h10:55 en una carrera ganada en 2h10 por Dionisio Cerón. En octubre volvió el manchego a probar suerte y se fue a Amsterdam, y de nuevo buen puesto con la segunda plaza, pero en un día de perros, paró el crono en 2h12:20.

El inicio de la era Fiz, García y Juzdado.
Martín Fiz era a inicios de los años 90 un magnífico corredor de cross, capaz de plantar cara a los mejores africanos en muchos de crosses del calendario español y que en 1990 ya había sido 15º en el Mundial, aparte de ser campeón de España en el 90 y el 92. Era un buen corredor de pista con marcas acreditadas de 13:20 en 5.000 y 28:00 en 10.000, pero guiado por, entre otras, la opinión de su buen amigo Diego García, "en los Juegos y tras su buen puesto en el maratón, Diego me dijo que tenía que pasarme el maratón", señala Fiz, quien preparó su debut maratoniano el año 1993. Eligió un maratón menor, como era el de Helsinki, y ganó con 2h12:47, elección que vino tras la frustración de retirarse en el 10.000 del Miting de Oslo, "búscame un maratón para agosto", le dijo a su mánager Miguel Ángel Mostaza. Para el año siguiente, su enfoque en primavera fue hacia uno de los grandes, el maratón de Boston, y el 18 de abril del 94 logró su primer récord de España absoluto, con 2h10:21 (12º). "A Boston fui con Diego García, para coger experiencia, ya sabes que es un Maratón en el que no es fácil hacer buenas marcas, pero ese día tuvimos el viento a favor y se pudo correr bien, de hecho Ndteti y Espinosa corrieron en 2h07", dice Fiz. Luego preparó a conciencia el Europeo de Helsinki, la ciudad que casualmente había elegido para debutar un año antes y conocedor del circuito, con muchos toboganes y en un momento de forma envidiable, lideró aquel triplete inolvidable junto a Diego García y Alberto Juzdado, del que ya hemos hablado con detalle en otros artículos. Al año siguiente Fiz era el objeto del deseo de casi todos los grandes organizadores y escogió Rotterdam para medirse con otros corredores de prestigio y pelear de verdad contra el crono. "Martintxo" venía de realizar su mejor Mundial de Cross de siempre (10º) y recuerda que "el día antes de la carrera del Mundial, por aquello de estar preparando el maratón y además quitarme presión para el cross, hice un rodaje de 1h15, muy suave eso sí".

Ganó aquella prestigiosa carrera con 2h08:57, con más de minuto y medio de ventaja sobre sus rivales y en una carrera de menos a más (1h04:51 la media maratón). Era el momento de pensar en el Mundial de Goteburgo del verano. Sobre el asfalto de la ciudad sueca, Martín dejó bien claro que era el mejor maratoniano del momento, controló la carrera, dejó hacer al mexicano Dionisio Cerón, se colgó la medalla de oro y se convirtió en serio aspirante a esa triple corona (Europeo, Mundial y Juegos Olímpicos).

El vitoriano escogió Corea, en concreto Kyong-Ju para su maratón de final de invierno en el olímpico 96. "El tema económico era importante, pero además tanto en Corea como en Japón querían mucho que corriera allí. Fue una gran carrera, porque los asiáticos salen todos muy fuerte. Recuerdo que, en la rueda de prensa del día anterior, el campeón olímpico en Barcelona 92, dijo que yo era muy viejo para ganar carreras de maratón y yo le contesté que al día siguiente le iba a hacer su regalo de cumpleaños ganando… y así fue. Y además lo que más me gustó es que gané con el récord de España y de forma ajustada al sprint ante Bong-Ju Lee". Los 2h08:25 de aquel día (1h03:53 la media maratón) supusieron la mejor marca mundial del año a final de temporada. Fiz había batido el récord de España dos semanas antes con 1h01:17. En Atlanta, Martín estuvo bien, acabando 4º, pero llevándose el mayor palo de su carrera deportiva, porque quizá, en aquel entonces era el mejor maratoniano sobre la tierra y el oro estaba a su alcance. "Me equivoqué de estrategia, lo he dicho muchas veces, lo que en Goteborg dio resultado aquí no y para mí fue una gran decepción". Fiz observó con el rabillo del ojo, mientras recuperaba los ánimos y el estímulo para la temporada siguiente como su rival en la pista y el cross desde que eran cadetes, el soriano Abel Antón, debutaba con buen tino en los 42,195 km, con una gran victoria en Berlín y 2h09:15. A finales de septiembre, cuando aún el fiasco de Atlanta rondaba en la cabeza de Martín Fiz, el vitoriano volvió a batir el récord de España de media maratón, con 1h01:08, en Luxemburgo.

Ya hemos aludido a Diego García, como uno de los pilares básicos para que Fiz diera el salto al maratón y el propio Juzdado también le señala como uno de los responsables de que él se enganchara al maratón de por vida. Pues bien, el de Azkoitia, aparte del récord nacional ya mencionado en 1992, tras el triplete de Helsinki ganó el Maratón de Sevilla en el 95, su actuación previa a su gran Mundial de Goteborg (6º) y ese mismo 1995, en diciembre llevó su tope personal a 2h09:51, acabando 4º en Fukuoka, el mismo lugar en el que había batido el récord de España. Un año más tarde, volvió a repetir la 4ª plaza allí mismo, para desquitarse de su discreta actuación en los Juegos de Atlanta 96 (53º).

El tercer eslabón de aquel magnífico tridente, era el escayolista de profesión, nacido en Madrid, Alberto Juzdado, un buen popular, podríamos decir, hasta que en 1989 queda 2º en el Maratón de San Sebastián con 2h11:47, marca posteriormente anulada por error de medición como ya se ha comentado anteriormente. En 1990 y 1991 no se volvió a acercar a aquel registro, pero sí en el 92, de nuevo 2º en San Sebastián con 2h11:39, el día que debutaba con victoria Toni Peña a sus 22 años, con 2h11:35.

En 1994 Juzdado pegó un salto cualitativo por abajo, con marcas de 1h02:32 en media maratón y 28:06.36 en los 10.000 metros y con los 2h13:09 de la Copa del Mundo de San Sebastián se ganó la confianza para correr el Europeo de Helsinki (corrieron seis españoles). Allí cuajó una enorme actuación "era como un sueño, cuando nos quedamos los tres al frente, parecía que estábamos en un entrenamiento de los muchos que habíamos hecho semanas antes en Navacerrada y Segovia, fue muy emocionante toda la carrera", dice Alberto. El triplete le catapultó al estrellato continental y definitivamente dejó su trabajo como escayolista meses más tarde para centrarse en el atletismo. En el 95 mejoró su registro de media maratón hasta 1h02:01, ganando la Azkoitia-Azpeitia que organizaba su amigo Diego García y acudió a Boston para medirse con la élite en una "gran plaza". En un día de mucho calor, acabó 6º con 2h12:04 y certificó su clasificación para el Mundial de Goteborg. Para ir allí repitió la preparación que tan buenos frutos había dado en el Europeo el año anterior y la carrera salió tal y como esperaban: "Fue muy parecido a Helsinki controlando, con calma y metidos en el grupo de delante observando qué hacían los favoritos. Creo que lo hicimos allí fue casi mejor que lo del año anterior, por la dificultad de los rivales".

Con medio pie en los Juegos de Atlanta, por la gran actuación en los años anteriores, Juzdado fue a probar su valía contra el crono a Japón, guiado por Fiz y Diego que habían competido ya por aquellos lares. En febrero de 1996, el chico de Boadilla salió pegado a las liebres y los favoritos y vivió como Vanderlei Lima (Brasil) y Antonio Pinto (Portugal) se pegaban hachazos cada poco desde el km 25, cuando los tres se quedaron al frente de la prueba. Le soltaron en la parte final y llegó a ocho segundos de ellos, con nuevo récord de España de 2h08:46. "Sabía que valía menos de las marcas que tenía, por los entrenamientos y por los campeonatos que ya había hecho, pero había que demostrarlo y aunque fuera sólo durante 12 días (Fiz le quitó el récord dos semanas más tarde) pude tener el récord de España de maratón", señala Juzdado. Aquel día el madrileño también mejoró las mejores marcas españolas de siempre en 25km (1h15:06) y en 30km (1h30:08) plusmarcas que él mismo mejoraría más adelante como veremos.

En Atlanta le tocó padecer, tras dos años intachable en las grandes citas y aunque asegura que la preparación con su entrenador Dionisio Alonso "fue muy bien, como en los años anteriores, en Atlanta no pude con esa humedad, no hay más reparos". Aún así Alberto acabó 18º y a finales de aquel año, volvió a repetir cita en Japón, en este caso en Fukuoka, para acabar 2º tras el subcampeón olímpico, Bong Ju Lee, con 2h10:50.

Aparecen Antón y Roncero
Y vamos a cerrar este primer capítulo de la época dorada del maratón español con dos menciones obligadas. Por un lado, el inigualable Abel Antón, que nos ocupará gran parte del siguiente capítulo. Antón era un notable corredor de pista, nada menos que campeón de Europa de 10.000 metros y medalla de bronce en los 5.000 del Europeo de Helsinki, y aunque muchos especialista hablaban de la dificultad para adaptarse al maratón de un hombre que corría con zancada tan amplia, lo cierto es que el soriano buscó su debut tras los Juegos de Atlanta, en los que acabó 13º en la final de los 10.000 metros, como un ultimátum a su carrera deportiva: "Me llevé una decepción tras Atlanta, y por ello decidí buscar el debut en maratón para ver si valía para esa prueba o no, y tenía claro que si no me adaptaba dejaría el atletismo. La preparación fue seguida del 10.000 de Atlanta, y como estaba bien por abajo, lo único que hice fue acumular más kilómetros en Soria. Mi pretensión en aquel debut era poder estar delante y hacer una marca curiosa, en torno a 2h10. Me sorprendí a la altura del km 35 porque me veía en cabeza e iba cómodo, pude salir a los distintos ataques y a falta de un kilómetro fui yo el que ataqué para ganar". Abel debutó a lo grande con 2h09:15. Desde aquel instante, todo el mundo sabía que había aparecido una nueva estrella del maratón en España.

Y por si fuera poco, también cerrando el 96, el madrileño Fabián Roncero, quien había sido campeón de España de media maratón en 1995 y había dejado de trabajar para poderse entrenar a tope, cuajó una magnífica actuación en el Maratón de Carpi, una prueba no puntera en el calendario, en la que el madrileño galopó en solitario para parar el crono en 2h09:43, casi tres minutos menos que el récord de la prueba que tenía un tal Antonio Pinto. De Fabián también hablaremos largo y tendido en el siguiente capítulo.

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Juan Francisco Romera
Juan Francisco Romera

Juan Carlos Montero
Juan Carlos Montero

José Esteban Montiel
José Esteban Montiel

Diego García
Diego García




Dos imágene scon Rodrigo Gavela llegando a meta en 1993 en San Sebastián
Dos imágene scon Rodrigo Gavela llegando a meta en 1993 en San Sebastián

Antonio Serrano, feliz en Berlín
Antonio Serrano, feliz en Berlín

Triple Europeo en Helsinki 1994
Triple Europeo en Helsinki 1994

Martín Fiz corriendo en Nueva York
Martín Fiz corriendo en Nueva York

Diego García
Diego García

Alberto Juzdado
Alberto Juzdado

Portada de la revista Atletismo Español con la llegada de Abel Anntón ganando en Berlín en 1996
Portada de la revista Atletismo Español con la llegada de Abel Anntón ganando en Berlín en 1996

Fabián Roncero en el Maratón de Carpi en 1996 (junto a él el ciclista Marco Pantani)
Fabián Roncero en el Maratón de Carpi en 1996 (junto a él el ciclista Marco Pantani)









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