Real Federación Española de Atletismo





 jueves, 24 de septiembre de 2020   NOTICIA WEB 164/2020
Los pioneros de la marcha española

Por : José Javier Etayo

Una de las especialidades atléticas que han dado más éxitos a España es sin duda la marcha. Esto fue desde los primeros tiempos, hace ya más de un siglo, por lo que es muy merecido recordar a los iniciadores de la disciplina en nuestro país. Que, de modo prácticamente único, se concentraban en Cataluña. Vamos a realizar pues una semblanza de los más significados, y de sus logros.

Los primeros marchadores en España fueron si duda los hermanos Charlot. René, el mayor, era francés, pero Alberto nació en Rentería en 1892 y tenía la nacionalidad española. Curiosamente su primer resultado notable fue un record de España de 1.500 metros lisos conseguido en 1912. Pero para 1917 había derivado sus esfuerzos hacia la marcha. El 18 de noviembre ambos hermanos disputaron una prueba de 5.000 metros en pista, empatando en 31:19.4 y logrando así la primera marca establecida oficialmente. Con posterioridad Alberto Charlot pasó a practicar distancias más largas. Esto le llevó a conseguir el primer Campeonato de España de marcha en ruta, que se celebró en 1922 sobre la distancia de 50 kilómetros. Con una amplia participación, y bajo una intensa lluvia, Charlot se impuso el día 15 de octubre, con una excelente marca de 5.14:15.4. Este éxito le llevó a la primera participación en los 100 kilómetros del Giro de Milano. Registró en esta prestigiosa competición una marca de 10.57:28.

Para entonces ya había aparecido el siguiente gran marchador que debemos recoger. Se trata de Luis Meléndez, nacido en 1900. Meléndez enfocó su actividad a pruebas mucho más cortas, en pista. Aparecen sus primeros resultados en 1918, y rápidamente se hizo con las mejores marcas nacionales. En los 3.000 metros logró primero 15:12.0 y después 13:36.0; en los 5.000 metros batió el record de España con 24:52.0 en una ocasión muy importante. Fue el 19 de octubre de 1919, y le sirvió para proclamarse campeón de España. Se trataba de la primera vez que la marcha se incluía en los Campeonatos nacionales en pista, en la III edición de los mismos. Batiría después esa marca dos veces en 1923, hasta llevar el record de España a 24:12.2. Para terminar con los registros cronométricos, en 10.000 metros tras varias superaciones llegó hasta 49:52.4 en 1922, la primera marca en España por debajo de 50 minutos.

Pero sin duda el mayor éxito de Luis Meléndez se logró en los Juegos Olímpicos. El 16 de mayo de 1920, en un concurso de preparación olímpica, había batido en Barcelona el record nacional de 10.000 metros, con una marca de 51:35.0. Este resultado le valió la selección para los Juegos de Amberes, confirmada cuando en el Campeonato de España ganó una prueba de 1.000 metros que se celebró como exhibición. En aquellos Juegos se disputaron dos pruebas de marcha, los 3.000 y los 10.000 metros. En ambas hubo dos series eliminatorias, que clasificaban para la final a los seis primeros de cada una. A Meléndez le correspondió la segunda serie de los 10.000, con diez participantes, por trece que hubo en la primera. El 17 de agosto se estrenó la marcha española en los Juegos Olímpicos. El británico William Hehir ganó la serie con 51:33.8, por delante del sudafricano Cecil McMaster, los norteamericanos Thomas Maroney y William Plant, Meléndez que quedó quinto en 53:53.6, y el belga Antoine Doyen. Estos seis marchadores pasaron a la final, convirtiéndose Meléndez en el primer atleta español clasificado para la final en unos Juegos Olímpicos. La final fue al día siguiente, y la ganó la estrella de la época, el italiano Ugo Frigerio con una marca de 48:06.2. Para Meléndez fue demasiado el esfuerzo de dos días seguidos, y no terminó la prueba.

Luis Meléndez continuó compitiendo, y uno de sus éxitos más mediáticos fue la victoria sobre Alberto Charlot en un 20 kilómetros que disputaron en Valencia con gran atención del público, en 1924.

Para entonces, ya aparecía en escena el siguiente gran marchador: Gerardo García. Nacido en 1905, fue sin duda el más notable en España hasta la eclosión de los años 70, y también el más versátil en cuanto a las pruebas en que participó. Su primera actuación reseñable se produjo en 1923. En los Campeonatos de España celebrados en Guecho volvió la marcha, sobre 5.000 metros. Luis Meléndez volvió a ser campeón, con 24:29.0, y García quedó segundo con 26:04.0. En el Campeonato de 1924 repitió subcampeonato, esta vez tras Eduardo Soler sobre 10.000 metros. La marcha ya no volvería a los nacionales en pista hasta 1929, cuando García ganó una exhibición sobre 5.000 metros, con nuevo record de España de 23:17.2. Mejoraba así el que él mismo había conseguido el año anterior, de 23:36.8.

Enlazando con este resultado, debemos ver cómo a partir de 1928 fue estableciendo unos registros que cambiaron por completo el panorama de las marcas en todas las pruebas en pista. Sus primeros records nacionales llegaron en el Campeonato de Cataluña de 1928, en Sabadell. Se proclamó campeón de los 10.000 metros, batiendo con 49:26.6 el record español de Luis Meléndez; y pasó la media hora en 6.091 metros, también record nacional. Como mencionábamos antes, en un intento de record batió el de 5.000, con 23:36.8. En 1929 superó este en el Campeonato de España. En el provincial de Barcelona, en octubre, batió sus propias marcas de 10.000 metros y media hora, con 49:16.4 y 6.114 metros. El año 1930 acabó con el último record de Meléndez, el de 3.000 metros, que dejó en 13:24.0, al paso en un 5.000. Este mismo año se proclamó de nuevo campeón de España de 10.000 metros, en 48:38.4, nuevo record. Ya desde 1929 participó también en pruebas en ruta, donde compitió con el que sería su gran rival, Román Castelltort, pero dejaremos la ruta para otro párrafo.

1931 empezó para García con el intento, el 11 de enero, de establecer los records de España de 20.000 metros, 2 horas, y 25.000 metros. Compitieron García y Castelltort. Gerardo García fue siempre por delante. Pasó los 5.000 metros en 24:23.6, la media hora en 6.162 metros, nueva mejor marca, y los 10.000 en 48:28.0, también record de España. A la hora llegó en 12.281 metros, record nacional, pasó los 15.000 metros en 1.13:47.0, y completó por fin los 20.000 metros en 1.40:50.0, primer record de España de la prueba. Como en la época se homologaban records en infinidad de distancias imperiales, dejemos constancia de los 39:09.0, 54:35.0 y 1.19:30.4 que registró en 5, 7 y 10 millas. Llegado a los 20.000 metros, abandonó la prueba, y quedó solo Castelltort, que alcanzó las 2 horas con una marca de 20.687 metros, primer record de España, pero abandonó por indisposición poco después. Aquel año García logró otros éxitos en pruebas más cortas: sendos intentos de record en 3.000 metros, con 13:13.6, en 5.000 con 22:48.6 y en media hora, con 6.351 metros. En julio, en el campeonato de España revalidó su título de 10.000 metros con 47:58.4, nuevo record nacional. Y cerró el año en octubre, estableciendo el record de 2 millas con 14:22.0. Por otra parte, el reconocimiento que había logrado le llevó a ser invitado al campeonato británico de la AAA, donde participó en las 2 millas y se clasificó quinto. Al día siguiente también salió en las 7 millas, pero una indisposición le forzó a la retirada pasada la tercera milla.

El inicio de 1932 fue también con intento de record sobre los 25.000 metros, que culminó con múltiple éxito sobre varias distancias. El día 13 de marzo, en Montjuic, fue pasando por los 5.000 metros en 24:32.0, los 10.000 en 49:14.0, la hora en 12.145 metros, y los 15.000 metros en 1.14:28.0, como se ve, más prudente que el año anterior. Así llegó a los 20.000 metros en 1.40:20.0, batiendo el record nacional, a las 2 horas en 23.234 metros, otro record, y finalmente estableció el record de los 25.000 metros en 2.11:03.8. También, al paso, el de las 15 millas en 2.05:31.6. En julio volvió a proclamarse campeón de España de 10.000 metros con 48:31.4, y en octubre en Montjuic batió el record de España con 47:42.6, y de paso, el de las 5 millas con 38:29.4.

Ya cerca de los 30 años, en 1933 y 1934 García dejó la marcha y, entre otras ocupaciones, desempeñó responsabilidades en la Federación Catalana, y colaboró activamente en la prensa especializada. Pero en 1935 volvió a las pistas. En junio en el Campeonato de Cataluña batió su record de España de 10.000 metros con 47:09.8, y en julio, con ocasión del Campeonato de España femenino, el de la hora con 12.396 metros.

En 1936 brilló en un intento de record. El 14 de marzo en Montjuic, en compañía de Francisco Albesa, se lanzó nuevamente a los 25.000 metros. Mantuvo un ritmo prudente, pasando los 5.000 metros en 24:49.0, los 10.000 en 49:51.0, y los 15.000 en 1.14.47.0. Al llegar a los 20.000 ya estaba en su mejor nivel, pues logró un nuevo record nacional con 1.40:03.2. Pasó por las 2 horas en 23.855 metros, también record, y terminó los 25.000 con la excelente marca de 2.05:56.6, tras pasar las 15 millas en 2.01:32.2. Sin duda era el mejor resultado que conseguía hasta entonces, en el aspecto cronométrico. El record de las 2 horas no se batió hasta que Agustín Jorba logró 24.111 metros en 1972, y el de 25.000 resistió un año más hasta que Víctor Campos lo mejoró en 1973, bajando por primera vez de las dos horas, al paso para su record de 2 horas, de 25.374 metros. No es fácil situar estas marcas al nivel mundial de la época. En aquel momento el record mundial de las 2 horas pertenecía al letón Janis Dalins con 24.843 metros, logrados en 1933. En esa ocasión alcanzó los 25.000 metros en 2.00:45.9, también record del mundo. Al comenzar 1950, García todavía estaba entre los treinta mejores marchadores mundiales de siempre en los 25.000 metros.

Todavía habría de prolongar su carrera hasta los años 40. En 1941 empezó en febrero, llevando el record de los 30.000 metros a una marca extraordinaria para la época: 2.37:48.0. En mayo pasó a las distancias cortas, llevando el record de 5.000 metros a 22:39.2; en junio el de 10.000 a 46:24.6, más 6.492 metros en la media hora al paso; y en agosto batió el de 3.000 metros con 13:06.1. Aún en 1942 volvió a mejorar la marca de 5.000 metros hasta 22:37.6. En el campeonato nacional de aquel año volvió la marcha al programa, con dos pruebas de exhibición sobre 2.000 y 10.000 metros: ambas las ganó García, con 9:06.6 y 48:37.0, respectivamente. Y ya aquí, con 37 años cumplidos, desparece Gerardo García de las pistas. En el libro de records permaneció hasta los años 70, cuando se fueron batiendo sus últimas marcas.

Pero con la pista no se acaba el historial de Gerardo García. También tuvo una participación relevante en ruta. Y aquí hay que citar a nuestro último protagonista, su rival a lo largo de muchas competiciones: Román Castelltort, nacido en 1906. Ya comentamos antes que el primer Campeonato nacional se celebró en 1922 sobre 50 kilómetros. No se repetiría la prueba hasta 1929, con la distancia rebajada a 30 kilómetros. En esta ocasión ganó García con 2.41:54.4, y en 1930 repitió triunfo con 2.35:42.5, por delante, ya, de Castelltort. En 1931 se volvió, ya para siempre (por ahora) a la distancia de 50 kilómetros, y Román Castelltort logró su primer título. El año siguiente era olímpico, y el 10 de abril se volvieron a enfrentar los dos: por primera vez bajaron, ambos, de las 5 horas. Quedó campeón García con 4.55:30.4, por delante de Castelltort que registró 4.59:23.4. Estos magníficos resultados ilusionaron a todos de cara a los Juegos. Después de que la marcha estuviera ausente en Amsterdam 1928, para Los Angeles se había programado la distancia larga, y era una gran oportunidad para nuestros marchadores. Pero como es bien sabido la representación española en los Juegos de 1932 fue minúscula, y no incluyó el atletismo. No obstante, ambos perseveraron sin desfallecer. En 1933 y 1934 fue campeón Castelltort, con 5.05:00.2 y 5.21:44.0, respectivamente, sin la oposición de García. Pero este regresó a la competición en 1935, y quedó campeón con 4.52:16.0, mejor marca nacional, por delante de Castelltort, 4.55:49.8. Eso sí, Castelltort volvió las tornas en 1936, y recuperó el título con 4.52:05.0, batiendo a su vez la mejor marca nacional, mientras García abandonaba. Todo ello hizo que Castelltort fuera oficialmente inscrito para los Juegos Olímpicos de Berlín. Por desgracia, tampoco a los Juegos de 1936 acudió España, y esta vez la causa no era económica.

Ahí, en ese Campeonato en mayo de 1936, y con un 10.000 en junio, en el Campeonato catalán en pista, terminó la actividad atlética de Román Castelltort. Quedaría coja esta semblanza de su perfil deportivo si no recordáramos que era hermano de Mercedes, y primo de Rosa y Dolores, que llenaron el atletismo femenino de los años 30 del apellido Castelltort. También sería injusto no resaltar que durante buena parte de la carrera de Gerardo García, su preparador fue Luis Meléndez, manteniendo así una línea de continuidad en la especialidad.

Hasta aquí estos cuatro pioneros en los que resumimos los veinte primeros años de la marcha en España. Habría después que recordar a Enrique Villaplana y Alberto Gurt, en los años 40 y 50, y ya llegar al enorme desarrollo a partir de los años 70.

Comparte la noticia:





Imprimir esta noticia





Dos imágenes de Alberto Charlot
Dos imágenes de Alberto Charlot

Luis Meléndez
Luis Meléndez







Gerardo García en estas tres imágenes
Gerardo García en estas tres imágenes







Ramón Castelltort en estas tres últimas fotos
Ramón Castelltort en estas tres últimas fotos









Servicio Oficial diseñado y producido por ATOS España. © Copyright 2020 / RFEA 1997-2020. Reservados todos los derechos.

| AVISO LEGAL | POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Ejercicio de derechos ARSOL |