Real Federación Española de Atletismo





 lunes, 21 de septiembre de 2020   ENTREVISTA WEB 91/2020
Miriam Alonso: "No necesito que las paredes de casa me recuerden lo que he vivido"

Por : Alfredo Varona


En su casa se albergan cuatro JJOO

Los dos en los que participó ella, Miriam Alonso en los 400 vallas (Barcelona 92 y Atlanta 96) y los dos en los que corrió su marido Luis Miguel Martín Berlanas en los 3.000 obstáculos: Sidney 2000 y Atenas 2004.

Y quizás por eso hoy le pregunto por su casa, por las paredes de su casa en las que se albergan esos cuatro JJOO. "Pero no, no crea que aquello se nota aquí dentro", rebate. "Es más, no necesitamos que las paredes nos recuerden lo que hemos vivido. Los recuerdos están en la memoria y, si acaso, andan metidos por ahí en cajas".

A veces, a Miriam Alonso sus vecinos le preguntan:

-¿Pero es verdad que tú estuviste en dos JJOO? Es que como nunca dices nada.

-¿Por qué iba a decirlo? -replica ella, que ya es una mujer de 50 años como nunca podíamos imaginar cuando la veíamos atacar las vallas con esas piernas que parecían de acero inoxidable.

Pero el tiempo no se para ante nadie y Miriam Alonso se da cuenta cuando regresa al inicio de todo.

-Yo fui atleta de 400 vallas de casualidad. Iba para el 100 y 200. Pero un día, con 14 años, en un control en El Helmántico, me pidieron que ayudase hasta donde pudiese a la atleta que corría los 400 vallas. Pero entonces yo fui y gané esa carrera.

Miriam no había saltado una valla en su vida.

-No sabía nada. No sabía la distancia que había entre valla y valla y pensaba que nunca podría pasar una valla con la pierna izquierda. Pero luego lo comprendí todo y aprendí el número de pasos que debía dar y entendí como debía ampliar o recortar la zancada según soplase el viento. Y al final descubres que todo eso te lo da la experiencia.

-¿El tiempo es una lección?

-No, una lección no creo, pero sí es verdad que el tiempo te sirve para dar consejos, sobre todo cuando ves a atletas que pasan por situaciones por las que tú has pasado.

-¿Y cuál es el último gran consejo que ha dado?

-El fin de semana del Campeonato de España en Vallehermoso vi a una atleta que estaba muy nerviosa. Me dirigí a ella y le dije, 'tranquila porque todos están como tú'. Si el trabajo está hecho tienes la obligación de confiar en ti mismo: todo lo que no sea así es sabotear tu trabajo.

-Bien visto.

-Es que si sale mal ¿qué vas a hacer? ¿Te vas a torturar? ¿De qué vale dramatizar?

-¿Usted siempre rindió al cien por cien?

-En una prueba tan técnica como los 400 vallas es dificil: cualquier error te cuesta unas décimas y no es fácil. Pero si estás nerviosa entonces es más difícil todavía.

Miriam Alonso hoy es profesora de pilates:

-Ojalá hubiese conocido el pilates en mi época de atleta -dice ahora.

Pero no se puede vivir dos veces.

-Aun así yo estoy orgullosa de lo que hice. Sí es verdad que me quedé a la orilla de batir el récord de España y que estuve tan cerca, sobre todo en el Mundial de Atenas 97 en el que fui semifinalista. Aquel año me encontraba tan bien y quién sabe lo que hubiese pasado si hubiese tenido alguna prueba más y como los atletas somos tan exigentes... Nunca nos parece suficiente.

-¿Y ahora?

-Ahora, cuando recuerdas todos esos años, me digo a mí misma: 'joder todo lo que hiciste'.

Los recuerdos sólo demuestran que el tiempo pasa muy rápido.

-Es bonito recordar, claro que sí -acepta ahora-. Ahora, por ejemplo, me vienen a la memoria esos años en los que Luismi me decía a mí, o yo le decia a él, 'tranquilo que algún dia vamos a batir el récord de España'. Luego, él lo hizo y yo me quedé a las puertas, pero....

Un día Miriam Alonso descubrió algo peor. Había una lesión que ya no la dejaba en paz". Quizás ella ya tampoco fuese la misma. Se había quedado a unas décimas de acompañar a los JJOO de Sidney a su marido, a los primeros Juegos que iba a correr Luis Miguel Martín Berlanas en los que nos enamoramos para siempre de él.

Sin embargo, la atleta, que Miriam fue en la década de los noventa, ya no iba a volver.

Pero hoy no queda la nostalgia ni el pesar que a veces implican los finales porque, por encima de todo, Miriam Alonso relativiza la vida.

La relativiza, incluso, su propia casa "en la que hay más trofeos de carreras populares que otra cosa" y en la que cuenta, orgullosa, aquella vez de hace seis años en la que se decidió a correr una media maratón que le salió en 1 hora y 28 minutos.

Todos tenemos capacidades que desconocemos.

"Yo no sabía que podía correr 21 kilómetros sin dolores musculares", explica hoy.

Tampoco sabía que esta segunda parte de la vida podía ser tan brillante para ella con cosas tan pequeñas como cuando comparte la línea de salida de una carrera popular con su marido o cuando su marido le espera debajo de la pancarta de meta.

-¿Cómo puedo describir esa felicidad? -se pregunta.

Pero es que la felicidad también es eso: hacer lo que te gusta.

"Mientras otras familias se van a comer nosotros nos vamos a correr, y nos gusta: nos gusta, por ejemplo, irnos de vacaciones y bajar a la playa a correr, a contagiarnos de la energía del movimiento y de su buen humor"

Miriam emplea entonces los hastag que emplea su marido en redes sociales ('si cansa me gusta' o 'si paras te oxidas') para explicar que "en la vida es tan fundamental la actitud".

Y, aunque ya no sea como en aquellos años en los que los dos se imaginaban batiendo el récord de España, no pasa nada: la felicidad es un estado de ánimo que se puede renovar a cualquier edad.

Solo hay que saber utilizarla como un miembro más de la familia.

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Historial Deportivo de Miriam Alonso
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Junto a su marido Luismi Martín Berlanas, finalizando el 1.000m que inauguró el nuevo Estadio de Vallehermoso en agosto de 2019
Junto a su marido Luismi Martín Berlanas, finalizando el 1.000m que inauguró el nuevo Estadio de Vallehermoso en agosto de 2019



























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