Real Federación Española de Atletismo





 jueves, 17 de septiembre de 2020   ENTREVISTA WEB 89/2020
Oussaim Oumaiz, magia en dos apoyos

Por : Emeterio Valiente


En uno de los episodios que ya han pasado a los anales de la historia del cross patrio, Oussaim osó proclamarse en 2019 campeón de España absoluto….¡con 19 años! pues aún le restaban exactamente 20 días para abrazar los cuatro lustros de edad; el nombre del complejo deportivo escenario de la gesta, 'El cuartillo' siendo buena posición no le convenció y decidió ser el primerillo en la línea de meta, en una hazaña sin parangón en el siglo XXI. Fue la primera de las tres preseas absolutas que ya acumula el orgullo de Nerja.

El protagonista rememora ese hito histórico, "sabía que estaba en muy buena forma porque había ganado dos semanas antes el Nacional de clubs en Linares, eso me dio mucha confianza y me convenció de que podía ganar; junto a mi entrenador, Antonio Serrano, tenía el objetivo de ir al Mundial de cross y tenía que quedar muy arriba en Cáceres; el ser tan joven jugó a mi favor e hizo que no notara la presión de tener que ganar". Lo siguiente fue el regalo de cumpleaños de World Athletics, que programó la cita universal de Aahrus para el día de su cumpleaños, el 30 de marzo y la doble O con más futuro de nuestro atletismo no perdió la oportunidad de lucirse; como no podía ser de otra manera, en su 20º cumpleaños se ubicó en la 20º plaza en línea de meta, "fui a Dinamarca muy motivado y además quería sacarme la espina del mundial de cross de Kampala 2017, fui a allí como sub-20, pero salí a tope y no lo hice bien; en Aahrus también salí en el grupo delantero, quería correr un rato con los mejores, Cheptegei, Kiplimo, etc, luego ya vi que ése no era mi ritmo y me quedé más atrás; la verdad es que noté el esfuerzo inicial pero le eché orgullo y aguanté bastante bien el resto de la prueba, creo que fue una de las mejores carreras de mi vida".

Esa actuación estelar no pasó desapercibida para los mejores ojeadores del planeta y fraguó su ingreso en el NN team, "sí, ahí se fijaron en mí, ahí y me ofrecieron un acuerdo; me comentaron que me veían con gran proyección de cara a 2024 y querían ayudarme en esa progresión; gracias a ello he podido competir en mítines como el de Mónaco y creo que estoy aprovechando la oportunidad" relata orgulloso. Sobre los astros a nivel mundial expresa su debilidad por Jacob Kiplimo, "es el que más me gusta por su forma de correr, va muy suelto; creo que por respeto a Cheptegei no ganó el último Mundial de cross; después de estar lesionado ha vuelto con mucha fuerza, hizo 12:48 en Ostrava".

Tras su brillantísima campaña de cross, una más que apasionante temporada de aire libre 2019 aguardaba a Ouassim, pero una lesión truncó todos sus planes, "todavía no me explico cómo fue esa lesión; era primavera y me fui a Nerja a descansar un poco, aunque seguí entrenando de cara a la temporada de pista; tenía unas ganas enormes de competir en verano, ir al Europeo sub-23 e intentar el asalto al Mundial de Doha en 5000m, ya tenía incluso varios mítines programados, como Rabat y Roma, pero un buen día empecé a calentar para hacer unas series y noté que no podía dar la zancada con normalidad; empecé el 2000 que tenía que hacer, ya pasé muy lento el 1000 y me notaba raro; al día siguiente descansé para ver si me recuperaba, pero al día siguiente estaba peor aún, no podía casi ni andar". El varapalo, además de físico, se tornó también emocional, "la verdad es que fue un palo que no me esperaba y se me hizo muy duro ver toda la temporada de aire libre como espectador sin poder competir; me vine a Madrid para ponerme en mano de los servicios médicos de la Federación y con mucho tratamiento empecé a mejorar y ya a final de verano, en la última radiografía que me hicieron, vimos que ya estaba recuperado de la lesión"; si bien relataba que no se explicaba cómo había podido lesionarse en una época valle de entreno, finalmente nos comenta, "cuando me fui a Nerja después del Mundial de cross estaba con muchas ganas y seguramente entrené más fuerte de lo que debería, creo que por eso me lesioné, ahora soy más obediente (risas) e intento no ir más fuerte de lo que me dice Antonio".

La venganza, aunque sea atlética, es un plato que se sirve mejor frío, y Oussaim se preparó tan a conciencia el pasado otoño que dio la campanada al vencer en el cross de Atapuerca ante parte de la flor y nata mundial del campo a través como Aron Kifle o Timothy Toroitich, , "después de más de siete meses sin competir tenía unas ganas tremendas de hacerlo, quería sentir esos nervios previos a la competición y la verdad es que me salió una carrera buenísima, si hubiera sido un Europeo creo que habría estado entre los primeros". La auténtica cita continental se celebró apenas cuatro semanas después en la vecina Lisboa, adonde acudía con la vitola de ser uno de los favoritos y eso mismo fue lo que acabó enterrando sus opciones de pódium, "había pensado en no correr ya nada después de Atapuerca, pero Antonio me comentó que me venía bien correr en Soria para coger ritmo de competición; allí también fui a ganar y al final fui cuarto; aunque él me dijo que era un puesto muy bueno porque los africanos que me ganaron son gente de mucho nivel, yo siempre salgo a ganar y me quedé un poco decepcionado; luego creo que me equivoqué porque entrené muy fuerte en las semanas previas al Europeo, notaba la presión de los medios, que me daban como uno de los favoritos y sinceramente no supe sobrellevar esa situación; recuerdo que todo fue muy raro, vomité antes de competir, en carrera no me encontré bien en ningún momento y tenía incluso dificultades para respirar bien, por lo que me acabé retirando". Ciertamente, podría haber disputado la prueba sub-23, donde incluso sin alcanzar su mejor versión podría haber triunfado, pero el conspicuo nivel demostrado en Aahrus y Atapuerca le animó a asaltar el pódium absoluto, "claro, el mundial y el inicio de temporada me habían dado mucha confianza y por eso competí en senior pero es verdad que para otra vez quizás hable con Antonio y nos planteemos correr en mi categoría para ir más paso a paso".

Este invierno probó sus fuerzas en la pista cubierta y en su primer serio en los 3000m se lució, marcando unos espectaculares 7:44.39, récord de España sub-23, batiendo de paso a estrellas consagradas como Adel Mechaal, compañero de entrenamientos el año pasado, "al no haber mundial de cross este año decidí probar la pista cubierta como preparación de cara al aire libre, que era mi objetivo principal; empecé con 8:22.74 en LaLigaSport a principios de enero, estaba aún flojo después de haber bajado el ritmo en diciembre, luego en Karlsruhe ya bajé de 8:00 (7:59.77) y después preparé a conciencia el mitin de Gallur; al no tener mucha experiencia aún en esta distancia salí atrás, corrí muy inteligentemente y acabé en 7:44.39; contaba con estar sobre 7:50, pero no me esperaba tan buena marca". El cruzar la línea de meta por delante del campeón de Europa en pista cubierta de 2017 no fue baladí para él: "Ganar a un atleta como Adel Mechaal es un orgullo; la verdad es que era un gran compañero de entrenamiento y un gran apoyo siempre, se le echa de menos; hacía unos entrenamientos muy buenos y siempre he intentado aprender de él; ahora que no está, le pregunto a Antonio, ¿qué tiempos hacían Mechaal, o Higuero o Tete (de la Ossa), en tal entrenamiento? Y eso me sirve de referencia" A rey muerto, rey puesto y ahora es él el buque insignia del grupo, "la mayoría de mis compañeros son chicos más jóvenes, son júniors, me intentan ayudar siempre en las series y me siento muy arropado por ellos, estoy muy a gusto con el grupo de entrenamiento".

Después de su aldabonazo en Gallur se presentaba en el Nacional de Ourense como el atleta a batir pero las cosas no salieron como esperaba, "la verdad es que en pista cubierta aún no domino bien las carreras tácticas, me queda mucho por aprender; además, iba como el primero del ranking y estaba nervioso; yo contaba con ganar una medalla en cualquier caso, un bronce como mínimo, y el quedarme fuera del pódium al ser 4º fue una desilusión muy grande, por eso pensé en no ir a Zaragoza al campeonato de España de cross el domingo siguiente"; sin embargo, él era el vigente campeón y su entorno hizo el resto para persuadirle de que, sí o sí, tenía que defender su corona frente a la armada aragonesa compuesta por Carlos Mayo y Toni Abadía, "yo quería ya descansar para empezar a preparar la pista, además había terminado en Ourense con problemas de estómago y vomitando, de hecho me fui a Nerja y el lunes y el martes no hice nada pero Antonio me animó a competir allí, los compañeros de Nerja me decían que era el campeón del año anterior, el presidente del club Enrique López me dijo que me conseguía un dorsal si hacía falta y solo el viernes me decidí a ir, no quería verlo por televisión como otros campeonatos que me perdí el verano pasado". El resultado ya lo conocen, el tandem maño tiró a muerte y aniquiló toda oposición, pero el balance de Oussaim es positivo: "acabé contento de mi carrera porque no estaba en las mejores circunstancias; ellos prepararon a conciencia el campeonato y corrieron muy bien; el año que viene espero poder prepararlo y ganar de nuevo".

El confinamiento no detuvo su geométrica progresión, aunque su capacidad de previsión ya jugaba a su favor, "en cuanto cerraron la residencia Blume encargué una cinta para poder entrenar; aunque la Federación nos facilitaba cintas para poder utilizarlas durante el confinamiento, yo quería tener una en propiedad, así que me la compré, recuerdo que me llegó justamente el día de mi cumpleaños, 30 de marzo; tampoco quise entrenar muy fuerte porque no se sabía cuándo iba a haber competiciones y no me quise machacar, sobre todo después de la experiencia del año pasado, cuando me lesioné por entrenar de más; esta vez fue al revés y a veces hacía entrenos más suaves que los del plan; además, coincidió el confinamiento con el Ramadán, que fue del 23 de abril al 23 de mayo y en ese mes solo hice rodajes en la cinta, una hora antes de poder comer hacía el entrenamiento y en cuanto terminaba comía".

De vuelta en la gran urbe, el mes de junio se reveló tremendamente provechoso para el icono del Nerja Atletismo, "entrené bastante en la Casa de Campo, una especie se 'segundo invierno' que no había podido hacer antes y encaré con mucha confianza mi debut al aire libre". Esa primera piedra de toque aconteció en su tierra, escenario del 'Desafío Nerja' el 4 de julio, maquinado por su amigo Francisco Urbano 'Pulguilla'; sin saber exactamente qué marca podía rondar, lo que se intuía palmario era que mejoraría sobremanera su registro personal que databa de 2017, unos simbólicos para él 14:56.19 desde 2017; "hacía tres años que no corría esa distancia y el ganar con 13:31.45 en la primera carrera me llevó a pensar que podía bajar bastante ese tiempo en las siguientes pruebas"; dicho y hecho, el 10 de agosto, en una de las catedrales del atletismo mundial, Mónaco, el vetusto record de España sub-23 saltó por los aires, "fue una carrera rara porque no hubo liebres para mi grupo, pero fui en un buen grupo con el francés Jimmy Gressier, el holandés Mike Foppen y el australiano Stewart Mc Sweyn: empecé atrás, iba muy cómodo, después incluso tiré varias vueltas y en el último 1000 ya me pasaron, pero acabé muy contento con la marca, 13:13.14 aunque me quedé con la duda de qué hubiera pasado si el ritmo hubiera sido más alto desde el principio". La mínima olímpica que deberá acreditar el año que viene es 13:13.50, así que literalmente, al margen de tener que volver a correr por debajo de esa cota, 'lo tiene en las piernas'.

La siguiente estación le llevó el 8 de septiembre hasta Ostrava, donde el ritmo fue endiablado desde el inicio, esfuerzo que pagó en las últimas vueltas, si bien se llevó al zurrón su segunda marca de siempre, 13:17.52, "allí sí salí a por todas y fui muy rápido en las primeras vueltas; Yeman Crippa quería hacer el récord de Italia (13:05.59 de Salvatore Antibo,, lo consiguió con 13:02.26) y me fui con él, pero en la segunda mitad acusé el esfuerzo; es mi primer año haciendo pista y aún me faltan correr pruebas a esos ritmos para acostumbrarme".

Sus 13:13 en las tres millas auguraban un bocado de escándalo a su plusmarca de 1500 (3:44.52) una distancia a la que le tenía ganas este verano pero que no pudo atacar por una serie de adversidades, "después de Mónaco le pedí al manager de NN que buscara un 1500 y parecía que podría correr en Estocolmo pero a última hora me dijo que no entraba allí y entonces intenté a través de Mostaza, que me representa en España, competir en Castellón, pero solo podía haber 12 participantes por el tema del virus y tampoco pude correr allí; es una pena porque después de Mónaco entrené para el 1500 y creo que podía haber estado en 3:36/3:37".

Con apenas 21 años puede ya presumir de ostentar toda una plusmarca española absoluta, la de 5km en ruta lograda en Nijmegen el 19 de julio, "la prueba la organizaba el NN team, que tiene allí su sede y mi manager Jurrie van der Velden me ofreció participar; después de varios meses encerrado, la sola idea de viajar al extranjero me sedujo ya (risas); además fui con Antonio, que es siempre algo que me da mucha seguridad; el circuito, salvo una cuesta que había, era llano y se podía correr rápido; mi tiempo fue 13:18 y centésimas pero al redondear a segundos el tiempo oficial fue 13:19; sabía que mejoraría los 13:31.45 de Nerja pero no tenía en mente que el récord de Europa era 13:18; estaba previsto que la liebre tirase dos kilómetros pero al final solo tiró uno; creo que se hubiera tirados dos habría conseguido el récord de Europa, aunque casi mejor así porque no tenían preparado el cartel con el récord (risas)". Lo que también le produce hilaridad es el debate en torno a las zapatillas voladoras de nueva generación, "en ruta sí se nota diferencia, impulsan más, en pista no tanto; me hace gracia que haya atletas de élite que cuestionen el mérito de las marcas hechas con estas zapatillas, como si las zapatillas corrieran solas y además todas las marcas tienen modelos así, es una evolución tecnológica".

A la hora de jerarquizar sus preferencias en virtud del terreno que acaricia con su grácil zancada, expone: "la ruta me gusta mucho, pero mi especialidad preferida es el cross porque sales y no tienes la exigencia de estar pendiente de los tiempos de paso, es más natural, te olvidas del reloj, aunque ahora también me está gustando mucho la pista, el 5.000 sobre todo".

El pasado fin de semana, en el histórico centenario del campeonato de España, Ouassim completó con una plata su terna de medallas absolutas para acompañar al oro y al bronce que ya había atrapado en campo a través, "realmente no era el resultado que esperaba porque iba con la mejor marca y mi objetivo era la medalla de oro, pero cada carrera es un mundo; la verdad es que en los campeonatos me falta confianza a la hora de saber qué táctica adoptar; yo quería esperar hasta el último 200, cuando Oukhelfen dio el tirón perdí unos metros y cuando quise reaccionar ya fue tarde, aunque si hubiese tenido la carrera unos metros más creo que hubiera podido alcanzarle".

Henchido de moral tras su espectacular 13:13 monegasco, la otrora inexpugnable barrera de los 13:00 la considera accesible y anuncia emociones fuertes para el 2021, "espero bajar de 13:00, sería un orgullo y si, como espero, lo hago el año que viene, al ser aún muy joven tendría mayor mérito". Palabra de Ouassim.

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