Real Federación Española de Atletismo





 viernes, 28 de agosto de 2020   NOTICIA WEB 149/2020
Aquellos maravillosos Juegos Europeos de Madrid 1968

Por : José Javier Etayo


El atletismo en pista cubierta se extendió fundamentalmente en los Estados Unidos desde hace un siglo. Las giras de los atletas escandinavos en los inviernos de los años 20 lo popularizaron notablemente. No fue hasta los años 60 cuando Europa se sumó de modo creciente al atletismo bajo techo. Ese crecimiento llevó a que en 1966 se organizaran en Dortmund los I Juegos Europeos de Atletismo en Pista Cubierta. El éxito alcanzado animó a convocar la segunda edición en 1967, en Praga. Y para 1968, los III Juegos se encomendaron a España, para su celebración en el Palacio de los Deportes de Madrid.

España ya había ido acogiendo otros eventos internacionales: en 1955, los II Juegos del Mediterráneo en Barcelona, y el Cross de las Naciones en San Sebastián; en 1962 los II Juegos Iberoamericanos de Atletismo en Madrid. El éxito de organización en todos ellos había sido claro, pero ello no impedía que determinadas voces pusieran en cuestión la capacidad de nuestro país para albergar competiciones internacionales. Así, cuando se decidió que los Juegos Olímpicos de 1972 se celebraran en Munich, frente a la candidatura -entre otras- de Madrid, el Secretario General de la IAAF, el británico Mr. Pain, puso en duda la capacidad de organización de España.

Por ello se afrontó el compromiso de acoger los III Juegos Europeos con mucho interés, y con mucho esfuerzo para que todo se desarrollara correctamente. Así fue y, como veremos, el éxito fue completo. Los Juegos se celebraron los días 9 y 10 de marzo de 1968. El programa era el completo de la época, con los 50 metros como distancia para las pruebas en recta, los cinco concursos masculinos y tres femeninos, y llamativamente, muchas pruebas de relevos. El cronometraje fue centesimal, pero parece claro que no completamente automático. A las marcas se les aplicaba el descuento entonces oficial de 5 centésimas, y acto seguido se redondeaban a décimas, dando lugar a la marca que se hacía pública. Poco después se difundieron tiempos centesimales. Al comentar las pruebas veremos un ejemplo de cómo funcionaba este peculiar sistema de medición.

La distancia corta fue, como decíamos, los 50 metros. Se disputaron tres eliminatorias, para descartar a cuatro de los 16 participantes. En la tercera fue cuarto Sánchez Paraíso con 5.9, que correspondían a un tiempo centesimal de 5.88, o sea, 5.93 reales al eliminar la corrección IAAF de cinco centésimas. Así se ve claro que el procedimiento de corrección y redondeo producía en realidad el truncamiento de la cifra, eliminando sin más oa de las centésimas. El caso es que Paraíso pasó a las semifinales, y corrió la primera donde fue quinto con 5.8, el registro de los cinco primeros. En su caso correspondía a 5.83, o sea 5.88 reales. Quedó, claro, eliminado, y en la final se impuso el alemán oriental Jobst Hirscht, que repitió sus 5.7 de la semifinal.

En 400 metros también hubo tres eliminatorias, cuyos vencedores más el mejor segundo pasaban a la final. Ramón Magariños corrió en la primera. Estorbado por el polaco Balachowski cuando se ponía en cabeza, fue adelantado por él y por el alemán Reinermann, por lo que solo pudo ser tercero. No obstante, su marca de 48.3 mejoraba su récord nacional de 48.6 conseguido en la misma pista un mes antes, en el IV Gran Premio Internacional que sirvió de ensayo organizativo. La final fue una gran carrera. El gran favorito, el polaco Andrzej Badenski, había ganado su serie en 47.6 por delante del recordman europeo, el alemán Manfred Kidner. Badenski confirmó el pronóstico, y se impuso a sus tres rivales con 47.0, marca que mejoraba en una décima el récord de Europa.

Los ocho corredores de 800 metros se distribuyeron en dos series que descartaban al último de cada una. Alberto Esteban corrió en la primera, en la que como era su costumbre, buscó directamente la victoria. La obtuvo, y con 1:51.2 un nuevo récord de España que borraba los 1:51.3 que le dieron el cuarto puesto en los I Juegos de Dortmund. En la final los dos soviéticos imprimieron un ritmo lentísimo. Cuando el irlandés Carroll y el danés Larsen atacaron, Esteban quedó encerrado, pero a falta de una vuelta cambió de ritmo y adelantó al danés. No pudo con Carroll, por tercera vez campeón tras Dortmund y Praga, pero logró un excelente segundo puesto.

Solo cuatro corredores se presentaron en 1.500 metros. En esta final directa el favorito, el británico John Whetton, también logró triplete tras sus victorias en las dos primeras ediciones. José María Morera, en una carrera táctica, logró dominar al soviético Potapchenko, y obtuvo, él también, el segundo puesto. Los 3.000 metros, sin participación española, fueron una carrera muy lenta que ganó el obstaculista soviético Kudinsky.

En 50 metros vallas se daba por descontada la victoria del italiano Eddy Ottoz. En las tres series ganaron el alemán John, el británico Pascoe y el propio Ottoz. En la segunda corrió Rafael Cano, que solo pudo ser quinto con 7.0, reales 7.07. Ottoz también dominó su semifinal con 6.6 como en la serie, y en la final se impuso con 6.5 y dos décimas de ventaja sobre el alemán Nickel y el checoslovaco Koth.

El salto de altura tuvo un gran nivel. Hubo doblete soviético con victoria de Skvortsov que saltó los 2,17 al primer intento frente a Gavrilov que lo hizo al segundo. Ambos fallaron a continuación los 2,20. Dos saltadores superaron los 2,14, y otros tres los 2,11. En 2,08 se quedó Luis María Garriga, en novena posición, a solo un centímetro de su récord nacional.

La pértiga estaba en plena eclosión. El concurso fue maratoniano y duró más de seis horas, con catorce participantes que empezaron en 4,20. Seis intentaron los 5 metros, y cinco los superaron: Milack al primer intento, Bliznetsov, Dionisi e Ignacio Sola al segundo, y Nordwig al tercero. Con esa marca, Sola igualaba su propio récord nacional. En 5,10 se quedaron solos Nordwig y Bliznetsov. Los 5,20 decidieron el triunfo, cuando Wolfgang Nordwig los saltó al tercer intento, batiendo el récord de Europa que con 5,18 poseía el finlandés Altti Alarotu. Con todo el pabellón fijo en él y los atletas dispuestos para el desfile de clausura, el ya campeón Nordwig no pudo con los 5,30 que habrían batido por un centímetro el récord mundial de Bob Seagren.

El salto de longitud fue la prueba de un hombre: "el príncipe" Igor Ter-Ovanessian, que dominó absolutamente con tres primeros saltos de 7,91, 8,16 y 8,01. Cualquiera de los tres le hubiera dado el triunfo, pues su compañero de equipo Lepik fue segundo con 7,86. Entre los españoles Rafael Blanquer se lesionó en el calentamiento, dejando solo a Jacinto Segura que fue sexto con 7,45.

La mejor marca de todos los españoles se consiguió en el triple salto, una competición de altísimo nivel en una prueba que estaba experimentando un progreso espectacular. En la primera ronda el rumano Serban Ciochina saltó 16,42, el soviético Viktor Saneiev 16,40, y nuestro Luis Felipe Areta 16,27. Con esa marca superaba su récord de 16,16, y también los 16,23 que tenía al aire libre. Pero lo mejor había de llegar en el segundo intento. Areta logró un salto sensacional de 16,47 que lo puso en cabeza del concurso, con nuevo récord de España. En la tercera ronda Nikolay Dudin llegó a 16,71 rozando el récord mundial de 16,77 logrado por el alemán Sauer la semana anterior. Y también Saneiev logró sucesivamente 16,61 y 16,69. De este modo Areta acabó tercero con una marca que se mantuvo como récord español hasta 1989 después de que Ramón Cid la igualara en 1982, y que no se superó al aire libre hasta 1979, también por Cid.

El alemán occidental Birlenbach ganó el peso con 18,65, en un concurso en que ocho lanzadores rebasaron los 18 metros, y sin participación española.

Hasta tres pruebas de relevos masculinos se disputaron sobre el anillo de 182 metros. En 4x2 vueltas se impuso Polonia. En 1+2+3+4 vueltas ganó la Unión Soviética mientras España era tercera. Finalmente en 3x1000 metros también ganó la Unión Soviética con 7:13.6, rozando la marca mundial de 7:13.0 conseguida por el SC Preussen de Münster la semana anterior. El trío español formado por Alberto Esteban, Enrique Bondía y Virgilio González Barbeitos fue segundo con 7:23.6, todavía hoy récord nacional en esta prueba muy popular en Alemania. Para hacernos una idea, el récord alemán es ahora 6:59.95, logrados por el SCC Berlin en 1993.

Los 50 metros femeninos fueron para la francesa Sylvie Telliez, que ganó con claridad en 6.2. En la segunda de las dos series corrió María Luisa Orobia, que fue sexta con 6.7, 6.74 reales. También fue muy claro el resultado en 400, con la victoria de la soviética Petchenkina con 55.2, a solo dos décimas del récord de Europa. En esta prueba compitió la otra española, Josefina Salgado. Aunque solo pudo ser cuarta en la serie con 58.1, arrasó su récord nacional que era de 59.3, e incluso el récord al aire libre de 58.5.

En 800 metros la alemana oriental Karen Burneleit, que había batido hacía un mes el récord del mundo, se impuso cómodamente a las dos soviéticas, mientras que en 50 metros vallas su compatriota Karin Balzer igualó su propio récord mundial en la semifinal con 6.9, y ganó luego la final con 7.0.

El concurso femenino más notable fue la altura. Hasta seis saltadoras intentaron los 1,76, superados al primer intento por la alemana oriental Rita Schmidt y la rumana Bonci; al segundo por la soviética Okorokova y la yugoslava Hrepevnik, y al tercero por la búlgara Blagoeva. Pero solo Schmidt saltó los 1,78, y una vez sola, los 1,81 y 1,84. El récord del mundo pertenecía todavía a Iolanda Balas con 1,86. Los intentos de la joven Schmidt, de solo 17 años, sobre 1,87, concentraron la atención de todos. Pero esa altura ya fue demasiado para ella.

En longitud la favorita Talisheva cayó al hacer nulos los tres primeros saltos, dando lugar a la victoria de la noruega Berit Berthelsen cuyos dos primeros intentos de 6,34 y 6,43 resolvieron la liza. El lanzamiento de peso fue para la plusmarquista mundial Nadezhda Chizhova que con 18,18 quedó a solo diez centímetros de su récord, dominando a las alemanas orientales Margarita Gummel y Marita Lange. En el relevo 4x1 vuelta solo se clasificó Alemania Federal, mientras que en el de 1+2+3+4 vueltas se impuso la Unión Soviética.

El conjunto de los resultados fue muy bueno, como se ha visto, y también para los españoles, que consiguieron tres medallas de plata y dos de bronce. Se lograron récords de España en 400, 800, pértiga, triple, y 400 femeninos, destacando sobremanera la marca de Areta en el triple salto.

En cuanto a la organización, los elogios fueron unánimes. Valga reproducir (la traducción es mía) la columna que publicó L'Equipe una vez terminada la competición: "Se recordará la impecable organización de Madrid cuando España se postule para poner en pie unos Campeonatos de Europa y quizás unos Juegos Olímpicos. Necesitará hasta entonces perseverar en el camino que lleva bajo la dirección de grandes dirigentes, el Sr. Elola y su sucesor el Sr. Samaranch." Visto con décadas de perspectiva, recordando en particular Barcelona '92, dijérase que el editorialista de L'Equipe era un profeta.




Enlaces relacionados:

Así lo contó la revista ATLETISMO ESPAÑOL - nº 155 - marzo 1968
NO-DO (TVE) - Campeonato de Europa Pista Cubierta - Madrid 1968
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Cartel Oficial
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Panorámica del Palacio de los Deportes
Panorámica del Palacio de los Deportes

El equipo español
El equipo español

Luis Felipe Areta leyendo el juramento en la inauguración
Luis Felipe Areta leyendo el juramento en la inauguración

El polaco Balachoiwski venciendo en la semifinal de 400m con el español Magariños (dorsal 189) por detrás
El polaco Balachoiwski venciendo en la semifinal de 400m con el español Magariños (dorsal 189) por detrás

El Príncipe Igor Ter-Ovanessian
El Príncipe Igor Ter-Ovanessian

El alemán Wolfgang Nordwig batiendo el récord de Europa de pértiga
El alemán Wolfgang Nordwig batiendo el récord de Europa de pértiga

Alberto Esteban recibiendo su medalla de plata de manos de Juan Antonio Samaranch
Alberto Esteban recibiendo su medalla de plata de manos de Juan Antonio Samaranch

Josefina Salgado batió el récord nacional de 400m
Josefina Salgado batió el récord nacional de 400m

Podio del salto de altura femenino
Podio del salto de altura femenino









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