Real Federación Española de Atletismo





 martes, 16 de junio de 2020   NOTICIA WEB 124/2020
Los Juegos Iberoamericanos de Madrid 1962

Por : José Javier Etayo


Para celebrar el sesquicentenario de la Independencia, la Federación Atlética de Chile convocó los Primeros Juegos Atléticos Iberoamericanos. A pesar del espantoso terremoto del 22 de mayo de 1960 en la zona de Valdivia, los esfuerzos de la organización no aflojaron, y se mantuvo la invitación a todos los países de la zona, incluidos España y Portugal. El 11 de octubre, en el Estadio de Santiago se desarrolló el acto inaugural, y de inmediato la primera prueba: las eliminatorias de los 1.500 metros, que ganaron los dos representantes españoles, Tomás Barris y Julio Gómez. La competición se prolongó hasta el día 16. Hubo una victoria española, la de José María Elorriaga en martillo, y una bonita colección de récords de España: en 200 metros, 21.7 en la eliminatoria y 21.6 en la semifinal de José Luis Albarrán; en 110 metros vallas, 14.8 de Emilio Campra; en pértiga, 4,15 y 4,20 de Fernando Adarraga; y en los dos relevos, 42.1 (en la eliminatoria), y 3:15.6.

La clasificación por naciones en el sector masculino fue ganada por Argentina con 113 puntos, seguida por España con 104 y Brasil con 103, de entre 16 países que participaron. En féminas triunfó Brasil por delante de Chile y Argentina, sin participación española. En el propio Santiago de Chile se celebró el I Congreso Iberoamericano, en el que se acordó la celebración de los siguientes Juegos en 1962, y se encomendó a Madrid su organización.

En 1957 se había cedido al Frente de Juventudes una parcela flanqueada por las calles Juan Vigón, Santander, Jesús Maestro e Islas Filipinas, en el distrito de Chamberí de Madrid para la construcción de un estadio. Ese Estadio, el de Vallehermoso, habría de ser la sede de los Segundos Juegos Atléticos Iberoamericanos. En 1961, con un año de antelación a los Juegos Iberoamericanos, llegó la inauguración del Estadio, con los XIII Juegos Escolares Nacionales.

Pero la verdadera puesta de largo de Vallehermoso llegó con los II Juegos Iberoamericanos. En España se habían celebrado unos Juegos Mediterráneos, en Barcelona 1955, y unos Juegos Internacionales de la FISU, San Sebastián 1955 también. Pero en Madrid no había habido ninguna gran competición internacional. Por ello la expectación fue enorme, y el éxito también. La competición fue muy intensa y disputada, y se lograron muchas marcas que jamás se habían visto en España. Haremos aquí un resumen de lo más destacado, con el lógico interés por los representantes españoles.

En velocidad dominó el venezolano Rafael Romero que ganó ambas pruebas cortas con 10.6 con fuerte viento en contra, y 21.1. El mejor español fue Rogelio Rivas, único finalista, que quedó quinto en los 100 metros. Los 400 metros fueron para el puertorriqueño Germán Guenard en 47.3, por delante del argentino Juan Carlos Dyrzka que llevaba ya muchas carreras encima. Sexto fue Álvarez Gabeiras.

En 800 metros hubo doblete español. Tras ganar José Luis Martínez y Alberto Esteban sus respectivas eliminatorias, en la final Esteban se situó en cabeza desde el principio, mientras Martínez se mantuvo en el pelotón hasta que atacó a falta de 50 metros. En la meta, Esteban venció con 1:50.2 por delante de Martínez que registró 1:50.5. Los 1.500 también iban camino de doblete con la misma táctica, Esteban en cabeza y Tomás Barris detrás. Sin embargo, en la recta final el ataque del portugués Manuel de Oliveira se impuso a ambos; mientras Barris consiguió conservar la segunda posición por centímetros, Esteban solo pudo ser quinto.

Ambas carreras largas fueron para el argentino Osvaldo Suárez. En los 5.000 se alternaron en cabeza Suárez y los españoles Mariano Haro y Fernando Aguilar. No se dio la batalla hasta la última vuelta, en la que Haro que iba en cabeza fue rebasado por el portugués Oliveira y este por Suárez. Haro fue tercero y Aguilar quinto. En los 10.000 llevaron el tren Suárez y los españoles Haro y Carlos Pérez. También aquí Suárez adelantó a Haro, a falta de 250 metros, y se impuso con 30.14.2 en la última vuelta, como haría con 14.31.6 en los 5.000m. Haro fue segundo, y Carlos Pérez tercero.

El brasileño José Telles da Conceicao ganó las vallas altas en 13.7 contra el viento, final en la que Emilio Campra quedó sexto. Los 400 metros vallas fueron una de las grandes pruebas de la competición, gracias al argentino Juan Carlos Dyrzka. Después de darse un paseo en la eliminatoria, ganó la final con todo un segundo de ventaja en unos extraordinarios 50.9, que mejoraban su propio récord suramericano de 51.2. Con esta marca se colocó duodécimo en el ranking mundial del año. Los españoles no llegaron a la final. En los 3.000 metros obstáculos Manuel Augusto Alonso, el favorito, impuso un ritmo fortísimo que a falta de un kilómetro no pudo mantener, llegando a tropezar en un obstáculo y caer. El ganador fue Domingo Amaizón, argentino, con 9:02.6. José Fernández quedó cuarto.

En el relevo corto se impuso Brasil con 41.2 gracias a su técnica en la entrega del testigo, mientras el cuarteto español fue cuarto, igualando el récord nacional de 41.9. En el 4x400 ganó Venezuela en 3:15.4, y España fue cuarta. Esta prueba, como de costumbre la última del programa, decidió la clasificación por naciones, muy apretada como luego veremos.

El guatemalteco Teodoro Flores ganó la altura con 2 metros justos. Los representantes españoles fueron Luis María Garriga, cuarto en 1,90, e Ignacio Ariño, quinto en 1,85. La pértiga vio un doblete de hermanos venezolanos, con victoria de Rolando Cruz con 4,50 sobre Rubén que saltó 4,20. Rodríguez Armengol y Miguel Consegal fueron cuarto y quinto con 4,15.

En los saltos horizontales brilló el guipuzcoano Luis Felipe Areta. En longitud iba en cabeza el portugués Pedro de Almeida con 7,38 hasta que Areta en el cuarto intento saltó 7,41. Así se llegó a la última ronda, en la que Almeida logró 7,48. Pero Areta en un magnífico último esfuerzo consiguió 7,52, a solo dos centímetros de su reciente récord nacional, y con ello la victoria. En cambio en el triple el saltador español dominó desde el principio, y ganó con 15,07 y más de 40 centímetros de ventaja.

Otro doble triunfador fue el argentino Enrique Helf que ganó el peso y el disco, con 16,06 y 49,38 respectivamente. En la final de peso, directa, quedó tercero Antonio Lamua con 14,92, y Bonifacio Allende fue séptimo. En martillo la pugna fue peninsular. Desde el primer lanzamiento se puso en cabeza el portugués Eduardo Alburquerque con 55,37. El vencedor de los primeros Juegos, José María Elorriaga, fue progresando a lo largo de la serie, pero se quedó en 55,24, que le dieron el segundo puesto. Nos queda la jabalina, el otro triunfo español. Desde el segundo intento Alfonso Carlos de Andrés iba en tercera posición y así llegó a la última ronda, en la que un tiro de pura potencia le llevó a los 68,17 y con ellos al triunfo. También destacó Julio Agosti, quinto con 60,61, marca personal.

En decatlon dominó de modo apabullante el venezolano Héctor Thomas que logró un gran récord nacional. Por España compitieron Bernardino Lombao y Manuel González que terminaron quinto y sexto.

El programa masculino se completa con la maratón, que se hizo sobre un recorrido desde Vallehermoso hasta el Parque Sindical. El portugués Armando Aldegalega se fugó a los 13 kilómetros y ya hizo toda la carrera en solitario. Le siguieron su compatriota Alvaro Conde y el español Jaime Guixa, tercero.

Como decíamos antes, la clasificación por países estuvo muy apretada y se mantuvo sin decidir hasta la última prueba. El triunfo en el relevo largo dio la victoria a Venezuela con 121 puntos, seguida por Argentina con 120, y por España, también con 120.

Como en Santiago, hubo también competición femenina, en lo que significó el regreso del atletismo femenino a Madrid desde 1940; pero sin participación española, que en aquel momento estaba en estado incipiente. Bien es cierto que hubo voces que pidieron que se participara, aunque fuera sin contar con obtener buenos resultados. Pero la eclosión del atletismo femenino español debería esperar al año siguiente.

Destacó la cubana Miguelina Cobián, doble vencedora en 100 y 200 metros, en ambas pruebas por delante de la brasileña Erica Lopes da Silva. Las vallas sí se fueron a Brasil por la victoria de Wanda dos Santos, muy disputada con la argentina Graciela Paviotti. Los saltos también fueron muy disputados. En altura venció la brasileña Aida dos Santos, y en longitud la argentina Mabel Farina. El peso fue para Brasil, con gran dominio de Vera Trezotko, y en jabalina la medallista olímpica Marlene Ahrens, chilena, ganó con gran claridad. El triunfo por países se fue a Brasil por delante de Argentina y Chile.

Con ocasión de los Juegos se celebró el II Congreso Iberoamericano de Atletismo. En él se procedió a designar la sede de los Terceros Juegos. Al haber tres candidaturas se votó resultando elegida Venezuela, y Perú como suplente. Desgraciadamente, los buenos inicios de esta competición se quedaron ahí. Esos Terceros Juegos nunca se celebraron. No sería hasta 1983 cuando revivieran los Campeonatos Iberoamericanos, arrancando de nuevo en España, en el Estadio Serrahima de Barcelona.

Enlaces relacionados:

Así lo contó la Revista Atletismo Español - 1962
RESULTADOS COMPLETOS - Juegos Iberoamericanos Madrid 1962
Comparte la noticia:





Imprimir esta noticia


































Servicio Oficial diseñado y producido por ATOS España. © Copyright 2020 / RFEA 1997-2020. Reservados todos los derechos.

| AVISO LEGAL | POLÍTICA DE PRIVACIDAD | Ejercicio de derechos ARSOL |