Real Federación Española de Atletismo





 miércoles, 29 de abril de 2020   ENTREVISTA WEB 38/2020
Kiko Rodríguez y Manolo Cortés, claves en la sombra del éxito máster español

Por : Sergio Hernández-Ranera


Hablar de estas dos personas es reconocer una labor sin la cual los atletas master tendrían realmente difícil rendir con la excelencia que vienen mostrando en las distintas competiciones internacionales. Son los delegados de España, el engranaje indispensable para que los nuestros puedan presentarse y competir por más contingencias que se presenten. Marchador el primero y velocista el segundo, se exprimen a fondo y aún les restan fuerzas para presentarse en la línea de salida de sus especialidades.

Pasión compartida
"Somos la labor oculta", dice el valenciano Manuel Cortés Meseguer (Sueca, 1970), antes de relatar que él es sprinter "de toda la vida". "Como jugando al fútbol era bastante malo y la velocidad se me daba bien, me ponían de lateral", cuenta, añadiendo a continuación que fue a partir de los 35 años cuando se reenganchó al atletismo y a la competición, primero autonómica. "Retomé mi pasión, al nivel que fuera", declara. "Cuesta compaginarlo, pero buscas huecos".

Por su parte, José Manuel Rodríguez Jiménez Kiko (La Línea, 1975) señala que lleva compitiendo en pruebas de marcha atlética desde 1991. "A nivel absoluto nunca destaqué, pero en la universidad estaba integrado en el equipo y tenía una beca deportiva", detalla este andaluz de San Roque afincado en la ciudad malagueña de Mijas. "Ha sido el atletismo veterano lo que a mí me ha motivado a entrenarme un poco más, sin los problemas de buscarte un trabajo, con tu familia estabilizada", explica alguien que compite como máster desde 2011.

Hasta hace cuatro años, Manuel formaba parte de la Comisión de Atletas Máster, órgano que su compañero Kiko sí integra en la actualidad. Sobre su funcionamiento, el segundo explica que "se reúne una vez al año, en otoño, para proponer cosas a partir de lo que nos ha ido sugiriendo la gente". El resto del año sus miembros se coordinan a través de un grupo de Whatsapp, donde plantean los temas.

A grandes equipos, grandes necesidades
Aparte de su pasión por el deporte rey, a Kiko y a Manolo les une otra misión: estar al quite y ayudar a que a nuestros participantes no les falte de nada, solucionar cualquier incidencia que pueda presentarse antes, durante y después de la competición. "España es uno de los equipos más grandes en cuanto a participantes, así que Manolo y yo nos repartimos y cuidamos de que no haya ninguna incidencia", explica Kiko. Durante la competición él atiende mayormente el desarrollo de las pruebas de ruta, Manuel las del interior del anillo.

¿Y cuál es la incidencia más frecuente? "En competición son más frecuentes en pista cubierta", señala Manuel, "reclamaciones por pisar las calles, mediciones incorrectas, apelaciones por salidas nulas, codazos o empujones en carrera, etcétera". No obstante, es en la víspera de los campeonatos cuando ambos se tienen que emplear a fondo. Como cuenta Kiko, "casi siempre tienen relación con gente que no llega a tiempo para confirmar su salida en la prueba". "Hay que confirmar a mucha gente, recoger dorsales, que no se pierdan…"

En alguna ocasión los dorsales dan lugar a la picaresca. "Hubo un Mundial en que algunos corredores se los quitaban para no dar pistas de a qué categoría pertenecían", señala Kiko, citando el nombre de un país europeo, "aunque está mal decir de quién se trata". "Se les descalifica, pero es muy complicado si no se aportan pruebas claras".

Un estrés añadido
Muchos atletas veteranos plantean sus participaciones internacionales como una oportunidad para viajar. A tal fin cuadran fechas con sus familiares y acompañantes, y solicitan días libres y vacaciones en sus trabajos. El disfrute, competición y turismo, es doble. Pero no es exactamente el caso de Kiko y Manuel, quienes desde dos días antes del inicio de los torneos tiene que estar "pendientes de muchas cosas". "Hay que revisar la composición de los equipos, saber si una persona está o no está, atender a las quejas de la gente, porque todos quieren entrar y te dicen que son mejores que los otros, etcétera", explica este marchador del Club de Atletismo de Mijas. "Es difícil. Pero después compensa", admite, "porque, al final, haces muchos amigos e incluso buenas amistades".

Su labor implica pasar muchas horas de pie y comer a deshoras, algo casi incompatible con tomar parte en las pruebas. Pero lo hacen. "La suerte es que mi primera prueba, el 60 o el 100, es el primer o segundo día, aún estás fresquito", cuenta Manuel, sabedor de que a medida que pasan los días, peor será su prestación. "Calientas, compites, te duchas y te vas otra vez a hacer gestiones", afirma, subrayando también que las horas de sueño son escasas.

"Se combinan mal las dos cosas", señala Kiko, que asegura que sólo deja su labor delegado durante el tiempo que dura su prueba. "El hecho de estar tanto tiempo de pie, o de ir de un lado para otro, afecta a tu rendimiento. Hay campeonatos donde no rindo bien, el pasado Europeo de Venecia para mí fue un campeonato para olvidar", reconoce alguien que en realidad logró el segundo puesto en el Campeonato de España en pista cubierta disputado en Antequera en febrero o la medalla de bronce en el Mundial de Torun del año pasado, ambos logros en los 3.000 metros. "Algunas veces la segunda prueba ya no la hago ?en mi caso los 200 metros?, aunque la haya estado entrenando todo el año", se lamenta Manuel. "A veces no tienes tiempo ni para calentar".

El punto de conexión
Hay una persona que ejerce de correa de transmisión. Es el fisioterapeuta que la RFEA acredita para estas grandes citas internacionales, Carlos López. Aunque en principio él sólo atiende a contingencias relacionadas con la salud, siempre acaba siendo un nexo entre los atletas y los delegados. "Es un apoyo fundamental, es el punto de encuentro. Casi todo el mundo acaba consultándole alguna cosa y él nos avisa. Cualquier incidencia en el equipo, tratamos de resolverla comunicándonos entre los dos delegados y Carlos", dice Kiko.

"Hace una labor bárbara, también es un punto de conexión. Por ejemplo, siempre hay gente nueva que no sabe que tenemos delegados, así que él muchas veces nos avisa de que hay quien nos anda buscando y que necesita de nuestra ayuda", confirma Manuel.

Utilidad Vs. Satisfacción
Inevitablemente surge la pregunta, ¿rendirían mejor en caso de no ser delegados? "Siempre lo piensas, pero a mí la labor de delegado me compensa mucho por lo que me da, aportas mucho al equipo y valoras el comportamiento de la gente", revela Kiko. "No buscamos protagonismo, pero mucha gente te agradece la labor que haces", añade Manuel.

Ambos delegados perciben que su labor es especialmente útil. Este último lo tiene claro: "Lo noté sobre todo en los tres campeonatos que hubo en España en 2018" [Europeo de pista cubierta en Madrid, Mundial al aire libre en Málaga y Europeo de Ruta en Alicante], asegura. "Fernando Marquina nos ayudó mucho e intentamos ayudarle a él. Sobre todo en Málaga, pues vinieron muchos más atletas españoles de lo normal".

"Yo soy abogado", continúa Manuel, explicando que hay una conexión entre su trabajo habitual y su labor como delegado de equipo. "Yo defiendo los intereses de mis representados y defendidos, y en los campeonatos también defiendo los intereses de los nuestros. Llevamos un equipo muy grande y sin una mínima organización no funcionaría. Me adapto, no me voy de vacaciones, es otro tipo de trabajo", dice. Es una labor ajena al protagonismo, "pero mucha gente te la agradece". "Los días previos muchos nos llaman y se quedan más tranquilos al saber que Kiko yo vamos como delegados. Es nuestra recompensa", confiesa Manuel, quien tras integrar las filas de los clubs de atletismo de Sueca, y también Benidorm y La Nucía, ahora mismo es independiente.

Etapa de confinamiento
Las medidas de restricción de movimientos debido a la pandemia de COVID-19 no afectan por igual a la población. Kiko y Manolo lo ejemplifican. "Lo llevo mal", admite Kiko. "No tengo ganas de entrenar. Yo trabajo de policía local y acumulo mucho estrés, porque a diario te encuentras con gente que no es consciente del problema que tenemos", cuenta, al tiempo que admite que al principio él mismo relativizó la gravedad de la pandemia y se mostraba partidario de que los diversos campeonatos se siguieran disputando. "Ahora veo que me equivocaba".

En su caso, la motivación ha decaído, "porque no sabes cuándo vas a poder entrenar y competir en condiciones, y mi motivación es ir de campeonato a campeonato". Aún así, algunos días se ejercita de manera básica, "un poco de gimnasia", revela. "Está claro que no vamos a poder entrenar y competir hasta dentro de bastante tiempo". Desde su posición profesional, también ha tenido que hacer frente a casos de incumplimiento de lo dispuesto bajo el estado de alarma entre los aficionados al deporte. "Un día un runner se nos lió a correr, tuvimos que pararlo. Es gente que no es consciente de que puede tener la enfermedad, sin síntomas, e ir contaminando por ahí", asegura.

Manuel Cortés está confinado en Sueca, en la casa de sus padres. Pero, para él, esta etapa ha supuesto una oportunidad para ejercitarse con mayor frecuencia que antes. "Lo llevo bien, porque por mi trabajo estoy acostumbrado a pasar muchas horas encerrado en un despacho", comenta, añadiendo que se ejercita todas las tardes entre una hora u hora y media. "Tenemos un garaje grande, así que hago ejercicios con gomas elásticas, mancuernas, carrera, bicicleta estática, escaleras... En circunstancias normales entrenaría cuatro veces por semana, pero no es raro el día en que te convocan a una reunión y tienes que saltarte el entrenamiento", dice, asumiendo que ahora dispone de más tiempo. "Incluso estoy entrenando salidas de tacos".

La progresión del atletismo máster en España
Kiko Rodríguez explica que las licencias federativas de los atletas veteranos representan ya un porcentaje muy alto del total. "El movimiento está haciendo que personas que ya dejaron el atletismo, vuelvan", dice. "Se nota mucho en la franja de edad de 40-45 años, disfrutan a lo grande. Como ahora lo pueden combinar con su familia y el turismo, el aliciente es incluso mayor", zanja.

"Desde que compito, allá por 2007, se ve la diferencia: ahora somos una potencia máster, también por el número de atletas que llevamos", dice Manuel, que apunta esas diferencias: "Antes no llevábamos fisioterapeuta, ahora sí. Antes había un delegado, ahora dos. Y estamos auxiliados por Carlos. Comparado con otros países, tenemos más o menos la misma estructura. Hemos mejorado bastante".

Y hay un hecho que Manuel Cortés resalta y que facilita su labor, pues forma parte de la comisión jurídica de la Asociación Europa de Atletismo Máster. "Estar vinculado a un organismo oficial del mismo campeonato es una ayuda a la hora de resolver cosas o dar información. Porque vamos al contacto directo, a quien toma la decisión, y como formas parte de la comisión, te hacen más caso. La atención es diferente. Es algo que al atleta no se lo dices, le resuelves la papeleta y punto", concluye.

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