Real Federación Española de Atletismo





 miércoles, 22 de abril de 2020   ENTREVISTA WEB 36/2020
Aitana Rodrigo, de no saber lo que era una mínima a campeona de España en 3 años

Por : Antonio Aparicio (Fotos cedidas por Valentín Rocandio y José Martín)


Esta es la increíble historia de una niña de Galdácano (o Galdakao) que adoraba jugar al tenis pero que estaba predestinada para ser velocista. El pasado invierno, apenas tres años después de que, en su primera competición como atleta (¡y con solo un mes de entrenamiento!), hiciese la mínima para un Campeonato de España juvenil sin saber lo que era una mínima, Aitana Rodrigo Rodríguez (15-mar-2000) se proclamó campeona nacional sub-23 y absoluta de 60 metros y se erigió en la 10ª española más rápida de la historia (con 7.34) sin haber cumplido los 20 años (únicamente Jaël Bestué, 7.32, y Yolanda Díaz, 7.33, corrieron más antes de alcanzar esa edad).

En esta jugosa entrevista, la joven vizcaína rezuma madurez a la hora de contarnos cómo se fue enganchando al atletismo, cómo vivió sus precoces primeros éxitos (entre los que destacan los récords de España sub-20 de 4x100m que batió en 2019 junto a Elena Daniel, María Vicente y Jaël Bestué), o la "curiosa anécdota" de su oro compartido en Orense. Asimismo, la discípula de Valentín Rocandio nos habla del papel fundamental de su entrenador, de sus preferencias en cuanto a distancias, de sus planes de futuro para este incierto año y para el próximo, o de cómo compagina sus carreras de velocidad con la "carrera de fondo" que afronta como estudiante de Ingeniería Biomédica.

Aitana, desde muy pequeña lo tuyo era el tenis. ¿Cuándo empezaste a practicar atletismo, y cuáles fueron los motivos que te llevaron a cambiar de deporte?
Subí por primera vez a la pista de atletismo en octubre de 2016, con el objetivo de hacer un poco más de deporte y mejorar mi condición física. Durante esa temporada hice ambos deportes y, aunque no me dedicaba especialmente a ninguno, se me hacía duro y pensé que el año siguiente me centraría en uno solo. Vistos los resultados, le di una oportunidad al atletismo, aunque todavía no me había enganchado y seguí entrenando unos pocos días a la semana. Fue el curso pasado, al empezar la universidad, cuando definitivamente me empezó a gustar y decidí que quería empezar a trabajar por algo mayor.

¿Se apreciaba ya que tenías buenas aptitudes para la velocidad cuando jugabas al tenis (por ejemplo, a la hora de llegar a las dejadas de las rivales)?
Jugando al tenis, como en cualquier deporte que hiciera, siempre destacaba que era una persona rápida. Mis profesores de gimnasia también se dieron cuenta de ello y me animaron a probar el atletismo, pero no me llamaba la atención y tardé muchos años en hacerles caso.

Tu estreno no estuvo nada mal. El primer día que competiste, en noviembre de 2016, ya bajaste de los 8 segundos en un 60m al aire libre (7.95, +0,3). ¿Cómo recuerdas ese debut en Getxo con 16 años?
Recuerdo cada detalle de ese día. Hacía un mes que había empezado a entrenar y me sentía totalmente desubicada. Desde el primer día yo tenía claro que el fondo no iba a ser lo mío, pero para tantear en qué prueba de velocidad me defendería mejor, ese día corrí la semifinal y la final de 60m, y entre medias, un 400. No hace falta decir que sacamos rápido las conclusiones [risas]. Como bien dices, en esa final hice una marca de 7.95 y, tras mirarlo repetidas veces para cerciorarse de que era correcto, tanto las personas que me acompañaban como los desconocidos que fueron a ver me felicitaron por la marca y la mínima para el campeonato de España juvenil. Sin embargo, yo aún no sabía lo que era una mínima, y me fui a casa muy contenta con la experiencia, pero sin saber lo que había hecho.

Durante tus tres primeros años, tu progresión atlética fue muy regular y sostenida tanto en marcas como resultados. Y en 2019 ya lograste tus dos primeras medallas nacionales en los Campeonatos de España sub-20, con sendas platas en 60m bajo techo (sólo superada por Elena Daniel) y 100m al aire libre (por detrás de la gran Jaël Bestué pero por delante de Elena). ¿Cómo valoraste esos primeros podios?
Ambos fueron una alegría enorme. En pista cubierta, salí queriendo llevarme una medalla pero no me lo creí demasiado. Aun así salió bien, y yo creo que fue un punto de inflexión para cambiar la mentalidad y empezar a ser más competitiva. En aire libre, a pesar de tener dos grandes rivales como Jaël y Elena, afronté la final confiada y convencida de lo que podía hacer. En este último campeonato, sin embargo, estaba más pendiente de la marca que del puesto; y al quedarme a una centésima de la mínima para el campeonato de Europa sub-20 (11.75), sentí que no había cumplido todos mis objetivos.

En todo caso, tus mayores éxitos del año pasado llegaron en el 4x100m, con esos dos récords de España sub-20 que lograste en Salamanca (44.85) y en las semifinales del Europeo de la categoría en Boras (44.66) junto a María Vicente y las propias Jaël y Elena. Y siempre, contigo cerrando el relevo... ¿Es lo que más se adapta a tus características y lo que más te gusta, o preferirías correr otra posta?
He oído acerca de diferentes estrategias para escoger el orden de las postas de un relevo. Es una decisión que queda en manos de los responsables de velocidad, y creo que hicieron un gran trabajo al plantear el equipo de 4x100 sub-20; en competición se vio que los resultados fueron buenos. Aunque parezca extraño, ya que tienes que aguantar toda la carrera hasta que te llega el testigo, corriendo cuarta es como más tranquila y cómoda me siento, pero no tendría problema en hacer otra posta.

Es más, con esos 44.66 os clasificasteis con el tercer mejor tiempo de las semifinalistas, pero en la final se os cayó el testigo en el segundo cambio y el equipo fue descalificado. ¿Qué lecciones sacasteis de esa decepción? Sabiendo que el bronce se ganó con 44.34, ¿crees que podríais haber luchado por la medalla batiendo otro récord de España?
Independientemente del puesto que podríamos haber logrado, la decepción que sentí más bien fue por creer que no habíamos demostrado aún la marca que podíamos hacer. Superados los nervios tras las semifinales y con la motivación de una final, estoy segura de que podría haber sido una gran carrera. Al volver a casa simplemente no quise pensar en ello. Me quedé con lo bueno del viaje, los compañeros, la experiencia… y de la final solo saqué las ganas de seguir trabajando para que, en un futuro, todo salga mejor.

Por cierto, entre los 60m, los 100m y el 4x100m, ¿qué prueba te gusta más y por qué?
Las tres tienen algo distinto que me gusta, pero aun así las disfruto por igual. La pista cubierta en sí me encanta; correr en el centro de los estadios, una prueba súper explosiva, no influye el viento… Aun así también es más difícil controlar los nervios. Por eso los 100m me parece la distancia justa; sigue siendo muy rápida pero tienes algo de margen de maniobra. Por último, los relevos son emociones compartidas, tus rivales se vuelven tus compañeras y, siendo un deporte individual, resulta gratificante tener la oportunidad de competir en equipo de vez en cuando.

Tras ese buen debut internacional en equipo, este invierno diste un gran salto de calidad individual, mejorando tres veces tu MMP de 7.60 hasta dejarla en esos 7.34 con los que ganaste el oro en el Campeonato de España sub-23 (10ª española absoluta de todos los tiempos, nada menos…). ¿Qué te pareció tanto el triunfo como la marca de Salamanca, y a qué factores atribuyes una mejoría tan amplia este año?
Sin duda ha sido el campeonato que más he disfrutado hasta el momento. El primer puesto estuvo reñido de principio a fin, y creo que eso nos ayudó a todas a hacer esas marcas. En mi opinión, la mejoría que se está dando es el resultado de empezar a asimilar todo el trabajo acumulado en estos tres años y medio. Lo más importante es tener paciencia y ser consciente de que esto es un proceso, así que cada año intento mejorar pequeñas cosas. No he empezado a entrenar más, ni me he puesto a dieta, ni he hecho gimnasio como una loca. Más bien, este año he tratado de descansar más, alimentarme un poco mejor y visitar semanalmente a mi fisio.

No contenta con ese oro sub-23, llega el Campeonato de España absoluto y consigues la gesta de colgarte también el oro, ex aequo con la líder del año Maribel Pérez y superando a otras dos jóvenes en gran forma que te habían vencido en tu semifinal (Ona Rossell y Carmen Marco). ¿Cómo viviste ese fenomenal éxito en Orense sin haber cumplido los 20 años, y esa particularidad de que el título fuera compartido?
La verdad es que es una anécdota curiosa, porque me fui sin saber que había quedado primera. Vivimos todas la espera del resultado con mucha tensión, y en esos momentos me vino a la cabeza la final del año anterior, en la que las milésimas separaron el oro y la plata. Cuando salieron los nombres en la pantalla, solo me fijé en el orden, y pensé que de nuevo las medallas se habían decidido por las milésimas. Cuando salí y encontré a mi padre fue cuando me enteré de lo que había ocurrido en realidad, y que fuese compartido fue lo que menos me preocupó. Fue el broche final de una temporada invernal inmejorable.

Por desgracia, la incierta situación actual impide entrenar siquiera en las mejores condiciones. ¿Cómo afrontas lo que queda de año, y con qué objetivos miras hacia 2021?
Trato de mantener la forma física dentro de lo que cabe para perder lo menos posible de cara a la vuelta. Aún no sabemos si se competirá o no; ni si, en caso de hacerlo, conseguiremos llegar al nivel que nos correspondería esta temporada. Al igual que ha pasado con los campeonatos, también tendremos que aplazar los objetivos a 2021. El año que viene estará cargado de eventos, con Europeo, Mundial, Juegos Olímpicos… Y aunque me suelo centrar más en mejorar poco a poco que en objetivos concretos, si pudiese pedir algo para la siguiente temporada, sería poder participar en un campeonato internacional a nivel individual.

Tu entrenador es Valentín Rocandio, con una dilatada experiencia como ex velocista internacional. ¿Desde cuándo entrenas con 'Rocky', y qué te ha aportado en ese tiempo?
Empecé a entrenar con Valentín cuando entré en la universidad. Me fui a vivir a Mondragón, y a raíz de eso fue que me planteé diferentes cambios. Iba a entrenar varios días por semana a San Sebastián y el resto los hacía sola. El año no fue fácil, y este, que he tenido clases de tarde, tampoco, pero tanto mi entrenador como mis compañeros han hecho que lo parezca. Recuerdo salir de cada entrenamiento con la sensación de haber aprendido algo nuevo, y si algo he ganado en este tiempo, además de una gran mejora en todos los aspectos estrictamente deportivos, ha sido la motivación y las ganas de querer hacer cada día un poquito más. Es fundamental tener a una persona al lado que te incite a ello.

Estás cursando Ingeniería Biomédica (lo mismo que estudió Bruno Hortelano). ¿Cómo te las arreglas para compaginar estudios y atletismo desde que estás en la universidad?
Creo que la clave es saber mantener la calma. Muchas veces se juntan exámenes, trabajos, deberes… con entrenamientos o competiciones; y viendo todo lo que te espera es normal agobiarse. Yo me voy marcando objetivos a corto plazo, me organizo y priorizo unas tareas sobre otras; y poco a poco, las cosas van saliendo. Como siempre me han dicho, la universidad es una carrera de fondo, y me está enseñando a tener paciencia para llevar ambas cosas sin estrés. Además, mis compañeras y profesores me ayudan siempre que lo necesito.

Por último, viendo lo que has conseguido en atletismo en tan poco tiempo, ¿crees que en tenis también habrías logrado un éxito similar, o consideras que tu cambio de deporte fue un acierto en todos los sentidos?
El tenis y el atletismo para mí han sido dos cosas muy distintas. El tenis era otro extraescolar, como piano o inglés. Me gustaba muchísimo, pero no entrenaba con objetivo de competir; de hecho, pocas veces lo hice. En el atletismo, sin embargo, al ver tan buenos resultados desde el primer día, me lo fui tomando más en serio y, tanto por los logros como por lo recibido a nivel personal, considero que ha sido una de las decisiones clave en mi vida.

Enlaces relacionados:

Historial Deportivo de Aitana Rodrigo
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El cuarteto 4x100m del Europeo Sub18 de Boras
El cuarteto 4x100m del Europeo Sub18 de Boras

con su compañero Aitor Zubilllaga en Anoeta (Foto Iñigo Rocandio)
con su compañero Aitor Zubilllaga en Anoeta (Foto Iñigo Rocandio)







Junto a su entrenador Valentín Rocandio
Junto a su entrenador Valentín Rocandio












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