Real Federación Española de Atletismo





 martes, 31 de marzo de 2020   NOTICIA WEB 81/2020
Iván Fernández abraza su momento

Por : Emeterio Valiente


Este vitoriano todo corazón conoce ya los renglones torcidos del maratón y presenta ya inmunidad frente al muro del kilómetro 30, lo que le convierte en competidor letal y peligroso. La generosidad del campeón del mundo capicúa, Martín Fiz Martín, velando por el porvenir de su paisano le catapultó a iniciar una nueva etapa en la que ningún obstáculo, que ya los ha padecido, conseguirá detener su progresión, que tiene forma de aros olímpicos.

El pasado 23-F Iván dio 'el golpe' encima del asfalto, quebró la cota de las 2:10 y se llevó el bronce del Nacional de Filípides; ya había debutado cinco años atrás en la distancia, pero ha sido esta actuación la que le confirma como un maratoniano de postín "al cruzar la meta de Sevilla me sentí verdaderamente competitivo como maratoniano. Fue una gran sensación y satisfacción porque suponía que el trabajo de años había dado sus primeros frutos. Todo eso se vio además premiado con la medalla de bronce en el Campeonato de España junto con la marca (2:09:55) y mínima olímpica. Es una carrera que marca un antes y un después y que no olvidaré nunca".

Repasa Iván sus primeras incursiones en los interminables 42.195m, saldadas con cronos de 2:13:43 (2015) y 2:12:55 (2016) ambas en Hamburgo, debutando un par de meses antes de cumplir 27 años, "sí, di el salto al maratón más joven de lo habitual entonces. Fue una apuesta deportiva arriesgada que se saldó con uno de los mejores debuts en maratón entre la élite nacional, así que con esa experiencia y sobre el papel, que todo lo aguanta, más de un técnico decía que, tras lo hecho en Hamburgo, el próximo objetivo debía ser bajar de 2:11…pero el cuerpo, la mente y la carretera deben estar alineados. Hablar y soñar es fácil, la realidad te pone en tu sitio".

El año 2018 marcó un punto de inflexión en su carrera; perseguía la mínima para el Europeo de Berlín, pero primero en Sevilla y al mes siguiente en Barcelona saboreó la tristeza y desazón inherentes a la retirada, entrando en un bache que le llevó a una retirada temporal de varios meses; ahora reflexiona sobre aquellos tiempos no tan lejanos y se nos corta la respiración cuando comenta lo que se le llegó a pasar por la cabeza: "hasta llegar al maratón había tenido mucha suerte con las lesiones; de hecho, no recuerdo ninguna importante y que me impidiera correr, pero después del salto a esta distancia empecé a padecerlas. La más importante e insistente hacía que cada vez que corría con clavos acabara cojo y viendo las estrellas al finalizar un cross. Eso me lastraba, tanto en entrenos como en competiciones y poco a poco me fue minando la moral, porque a la vez continuaba con los duros entrenos de maratón. Era un auténtico sufrimiento, no estaba disfrutando y, efectivamente, llegué a plantearme dejar el atletismo".

Afortunadamente, la sangre no llegó al río y, en ese junio de 2018, quizás para festejar como su merece su trigésimo cumpleaños, retomó los entrenamientos de forma progresiva, después de haber salido con la bici varios meses pero sin ejercitarse en la carrera a pie; tiene claro Iván a quién agradecer el regreso, "a la familia y el equipo, les pedí tiempo y distancia y me la dieron. Estuvieron en silencio y a mi lado, acompañándome hasta que vieron que recuperaba la tranquilidad y la confianza suficientes. En ese momento tiraron de mí, se lo debo todo a ellos".

El nuevo periplo que emprendió entonces también supuso el cambio de entrenador, dejando de ser tutelado por su admirado Martín Fiz y poniéndose a las órdenes de Santi Pérez, "a Martín solo puedo darle las gracias una y mil veces. Fue él quien, tras el maratón de Barcelona, me sugirió y recomendó una dirección técnica diferente, me dijo: "te va a venir bien cambiar de aires, conocer otras dinámicas, y a mí siempre me vas a tener ahí para apoyarte", así que hablamos y los dos pensamos en la misma persona, en Santi Pérez".

Cuando parecía que la remontada estaba en ciernes, corriendo de forma conservadora la media de Valencia en 1:04:45 en el mes de octubre al bueno de Iván le diagnostican, a principios de 2019, el síndrome de Haglund, un dolor en la parte posterior del tobillo debido al roce del calcáneo con el tendón de Aquiles, "fueron tres meses realmente duros. Confirmado el diagnóstico, tenía dos posibilidades: pasar por quirófano o ponerme en manos de los doctores Eduardo Anitúa y Mikel Sánchez y aplicar técnicas de plasma rico en factores de crecimiento (PGRF). La verdad es que no me costó nada decantarme por la segunda opción porque les conozco perfectamente, tengo plena confianza en ambos y el tiempo me ha dado la razón. Durante el tratamiento apenas podía calzarme las zapatillas y mucho menos correr tras cada sesión con PGRF, así que el complemento ideal para seguir manteniendo ágil y centrado el principal 'músculo' humano, la cabeza, fue trabajar mucho con Lucía Quintana, mi psicóloga deportiva" cuyo decisiva labor explicita, "me ha ayudado a contextualizar las cosas, a darles el valor que realmente tienen, a poner el foco donde hay que ponerlo y cuando hay que ponerlo, también a convivir con los malos momentos y saber superarlos y, sobre todo, a disfrutar de cada instante de felicidad. Lucía es parte de mi equipo y su cooperación es indispensable".

Preguntado por las claves que encierra su crono en Sevilla, Iván comenta: "más que a nivel de entrenamientos y de enfoque mental, cosas que también he cambiado de manera importante, lo que hace que ahora haya alcanzado este nivel es algo tan sencillo como correr sin dolor y sin miedo a la lesión, ahora vuelvo a ser feliz corriendo. He pasado años yendo a competiciones en busca de esa felicidad y salía enrabietado y frustrado porque no disfrutaba, porque no veía la solución".

Al 'boom' de marcas de 2:07/2:08 que vivió el atletismo español en los años 90 le sucedió una larga recesión en la que bajar de 2:10 garantizaba acudir a los grandes campeonatos; sin embargo, ahora se ha vuelto a animar el cotarro por lo que su 2:09:55 no es sinónimo de competir en los JJOO de Tokio, "desde que era un niño corro por un sueño: ser olímpico. Lo que está en mi mano es dar mi máximo y lograr la mínima exigida y lo conseguí en Sevilla. A partir de ahí quedan otra serie de elementos que la RFEA valora a la hora de confeccionar la lista definitiva de quienes deben participar en los Juegos". Tras el aplazamiento de los JJOO hasta 2021 desconoce si habrá nuevos criterios de selección o si los tres pre-seleccionados partirán con ventaja, pero espeta tan cauta como decididamente, "no tengo ni idea, pero seguro que a esa cuestión se dará respuesta desde la RFEA. Lo que tengo claro, y eso está en mi mano, es que tengo que seguir trabajando como si no hubiera un mañana y refrendar mis credenciales de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio".

Una de sus especialidades favoritas es el campo a través, donde llegó ser undécimo en el Europeo de 2013 y bronce en el Nacional de Mérida 2014, pero a la que divisa ya desde el retrovisor, "el cross es una prueba que me gusta muchísimo porque me lleva a mi niñez, a mis primeras pruebas como atleta. Me recuerda las reuniones de todas las familias de los chavales que competíamos y el buen ambiente que reinaba. La apuesta por el maratón ha marcado también mi trayectoria en el resto de competiciones, de hecho, el año pasado, después de ganar 10 Campeonatos de Euskadi consecutivos, renuncié correr por el título. La selección de pruebas es otra lección que me ha dejado también la superación de la lesión. No se puede correr todo, al menos no en mi caso".

Por fisonomía, marcas en pista en distancias cortas (3000/5000) y apego al cross, hay quien Iván le recuerdas a Javi Guerra, una comparativa que le halaga y que hará lo indecible para que tome cuerpo, "mi amigo Javi Guerra está marcando una época. Conozco bien su voluntad y capacidad de trabajo y ahí están sus marcas como un gran estímulo para todos los que corremos maratones. Es la referencia indiscutible. A mí, como a él, nos gusta trabajar sin hacer ruido. Voy poco a poco y será el crono el que dicte sentencia. Mi meta es seguir progresando y el tiempo dirá dónde está mi límite". Paradojas de la vida atlética, todo un mundialista en Londres 2017 y serio aspirante a ser olímpico, su reto más complicado bien podría ser batir el récord provincial, ése que ostenta un tal Martín Fiz con 2:08:01, "como diría mi entrenador, hay que ir paso a paso, para eso hay que trabajar muy duro".

En más de una ocasión sufrió en sus carnes 'el muro' del km 30, pero Santi Pérez, el técnico que guiara al malogrado Diego García al histórico subcampeonato europeo en Helsinki, tenía clara la receta para sortearlo: "hemos variado los entrenamientos aumentando la carga, más kilómetros semanales, sobre 180, y bajando la intensidad en favor de la cantidad. Todo ello para conseguir memorizar el ritmo de carrera, tener la confianza de poder mantenerlo hasta el final e incluso, si fuera necesario, aumentarlo ligeramente; así lo pusimos en práctica en Sevilla y salió, de hecho la segunda media corrí más rápido y en los últimos metros, viendo que podía bajar de 2h 10m pude esprintar y conseguirlo".

Interrogado sobre a quién considera el mejor fondista de la historia reciente, hay donde elegir: Haile Gebrselassie, Kenenisa Bekele, Paul Tergat, Eliud Kipchoge… Iván lo tiene cristalino, "Bekele, sin duda. No he visto atleta más elegante corriendo y para mí es el mejor fondista, me encanta. Eso sí, hay que reconocer que Kipchoge es el mejor maratoniano".

No todo el mundo tiene en la retina que fue campeón de España de milla en ruta en 2013 y campeón de España promesa de 1500 en 2009, aunque descarta que esa 'vena mediofondista' sea innata, "las condiciones, sean las que sean, hay que entrenarlas". Haciendo cábalas cronométricas, sus 7:49.89 (3000) y 13:36.64 (5000) deberían haber llevado a Iván a frisar los 28 'pelados' en 10.000, algo que no ha acontecido hasta ahora, pero deja la puerta entreabierta, "ha sido más una cuestión de oportunidad, ha habido otros trenes que he cogido y entre la pista y el cross siempre me ha tirado más este último; en todo caso, en un futuro quién sabe si me picará el gusanillo y vuelvo a aquellos tiempos".

Las 'Vaporfly' de Nike han revolucionado las marcas de asfalto e Iván enjuicia esa revolución, "para correr rápido lo primero que hay que hacer es entrenar duro, muy duro. No conozco a nadie que sin hacerlo vuele sobre el asfalto, independientemente del calzado que te pongas. Esa marca y alguna otra han hecho una apuesta por la innovación tecnológica que ha tenido una enorme acogida tanto en deportistas populares como entre la élite. A todos nos gusta correr con lo mejor, ya sea un pulsómetro, ya sea textil o calzado, para sacar lo mejor de nuestros entrenos el día de la competición. Todos esos elementos pasan por un control que los valida y, en tanto en cuanto lo han superado, poco hay que decir por mucho que se hable".

Analizando al resto de compañeros preseleccionados para representarnos en los JJOO, comenta sobre Dani Mateo, "es un luchador nato, un corredor muy sencillo y honesto. Somos casi de la misma edad, hemos corrido y compartido mucho juntos". Con quien apenas ha coincido ha sido con el último en aterrizar en la élite, Hamid Ben Daoud, "la verdad es que le conozco poco pese a vivir como yo en Euskadi. Nos hemos visto y saludado en algún cross y en un par de maratones, en Valencia y Sevilla. Pertenece a otra generación que ya ve en el maratón una opción desde temprana edad. Cuando yo debuté muchos me decían que igual era todavía muy pronto, pero hoy estamos viendo que cada vez hay más maratonianos por debajo de los 30 años".

Se le iluminan los ojos a Iván cuando le inquirimos sobre su recientemente inaugurada, el pasado septiembre, escuela de atletismo 'El Prado' en su natal Vitoria, de la que nos ofrece su razón de ser y qué le impulsó a ponerla en marcha: "poner en funcionamiento la Escuela ha sido fantástico. Veo reflejada en la cara de los niños y niñas la ilusión que yo tenía a su edad y vuelvo a contagiarme de sus ganas y entusiasmo. Queremos que su estructura vaya poco a poco creciendo, ahora contamos con una treintena de escolares nacidos entre 2005 y 2014 y tres entrenadores. Nuestro objetivo es transmitir buenos valores, acercarles al atletismo; les damos la posibilidad de competir si quieren, pero no es obligatorio. Lo que sí es de riguroso cumplimiento es que se lo pasen bien", enfatiza Iván.

El capicúa 2/12/12 puede estar ya lejano, pero el gesto que protagonizó Iván en el cross de Burlada quedará ya para siempre en los anales del juego limpio y la deportividad, por más que hubiese algún iluminado que le reprochara no adelantar a Abel Mutai cuando el despistado keniata frenó en seco su marcha a escasos metros de la meta, "son muchos los reconocimientos que tuve el honor de recibir tras el Cross de Burlada por algo que, siempre lo digo, hice de forma natural, me salió de dentro. Abel Mutai había sido mejor que yo durante más de nueve kilómetros y ganó el que tenía que ganar. El juego limpio es algo que debe estar presente en el deporte y en la vida, no todo vale para lograr un objetivo. Entre los reconocimientos está el Diploma concedido por el 'International Fair Play Committee' y el 'Save the dream', una organización de Qatar". Con estos antecedentes, ¿quién mejor que Iván para encarnar los valores del olimpismo?

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llegando a meta en el maratón de sevilla (foto: Eneko Garín)
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En la behobia-San Sebastián (Foto: Félix Sánchez)
En la behobia-San Sebastián (Foto: Félix Sánchez)

Su ´lutimo gran campeonato, el Mundial de Londres en 2017 (Foto: Félix Sánchez)
Su ´lutimo gran campeonato, el Mundial de Londres en 2017 (Foto: Félix Sánchez)















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