Real Federación Española de Atletismo





 martes, 03 de marzo de 2020   ENTREVISTA WEB 21/2020
Isabel Mozún: la niña que compitió en un Campeonato de España con 13 años

Por : Alfredo Varona


Ella lo recuerda como un juego y es incapaz de recordar la edad que tenía en aquel Campeonato de España de Barcelona, que fue su primer Campeonato de España absoluto. Pero Miguel Villaseñor, cuya memoria funciona como un reloj, sí lo recuerda:

-Tenía 13 años y 10 meses.

-Voy a cumplir 60 años y me está pidiendo un esfuerzo de memoria importante, casi imposible para mí -justifica ella.

Y ella es Isabel Mozún que, sin embargo, recuerda que en aquel campeonato fue "la penúltima"; que compitió "con la Federación madrileña"; que fue "en tren a Barcelona"; que se alojó "en un hotel a las afueras de la ciudad", que se pasaba "todo el día en la piscina del hotel" y que Landa la apodó por este motivo como "la sardinita".

Y era una niña.


Tenía 13 años y 10 meses.

Y era aún más joven que Xela Martínez, la atleta que ha competido este fin de semana con 14 años en el Nacional absoluto de Ourense. Pero Isabel Mozún, que hoy es una mujer a unos meses de jubilarse como profesora de instituto, saltadora de altura entonces, no lo recuerda como "algo tan especial ni tan diferente. Las cosas vienen cuando vienen".

"Había hecho la mínima y me había ganado ese derecho y si mi entrenador dijo que sí, que fuese, sería por algo. Y, pasados los años, yo no le encuentro ningún punto en contra, porque creo que la mejor forma de aprender es viendo. Sobre todo en una disciplina como el salto de altura. Y yo entonces sabía donde iba. Y fui penúltima y fue gratificante porque yo mi misión no era buscar la excelencia, sino aprender para el día de mañana".

-Por qué iba a ser prematuro? -pregunta hoy.

El tiempo dio la razón a Isabel Mozún, que luego llegó a ser 20 veces campeona de España; que aguantó en la élite hasta los 31 años cuando tuvo a su segunda hija y que en el viaje cumplió sueños espectaculares como el de ir a unos JJOO: los JJOO de Los Ángeles 84, donde saltó a la pista, justo detrás, de una atleta a la que entonces veneraba todo el planeta: Sara Simeoni, una diosa que había sido campeona olímpica y que tenía el récord mundial de la época (2,01 metros).

Y, aunque eran las 9,30 de la mañana y ella pensaba que el estadio estaría vacío, no fue así. La grada estaba llena y la gente se lió a aplaudir y una de las atletas que aplaudían era ella, Isabel Mozún, que lo vivió como se viven las cosas que solo pasan una vez en la vida. "Imaginaba que no iba a volver a vivir nada igual", razona desde el realismo. "Yo sabía que pasar a la eliminatoria era casi imposible para mí. Traía una marca de 1,86 y me pedían 1,90. Pero es que mi mérito fue estar ahí, llegar hasta ahí".

Y eso es lo que tratamos de radiografiar hoy en la frialdad de una tarde de invierno de 2020, que regresa con letra mayúscula al pasado.

-Yo hacia voleibol hasta que un profesor que tenía relación con el atletismo me ofreció hacer atletismo. Y empecé. Y luego me vi yendo a entrenar dos días a la semana al INEF con Paco Gil. Y entonces iba a esos campeonatos escolares que tanto me motivaban. Y como era muy precoz en las marcas avancé rápido. Los resultados me reforzaron, pero quién me iba a decir que algún día llegaría a unos JJOO..., parecía tan difícil...

Pero llegó: Isabel Mozún llegó a ser olímpica en Los Ángeles 84, donde lo vivió todo, "desde la ceremonia de inauguración a la de clausura". Y hoy lo cuenta con un orgullo insobornable "porque vivir eso, llegar a la villa olimpica, formar parte del mismo campeonato en el que estuvieron Carl Lewis, Michael Jordan, Sebastian Coe..., qué sé yo, no sé ni cómo explicarlo, pero me hace tanta ilusión recordar, decir 'Isabel, tú estuviste allí', y es verdad: estuve".

Y la realidad es que todo había empezado como un juego para ella, una madrileña de Puerta de Hierro, en el Liceo Sorolla. Pero esa es la magia de la vida: la de llegar más lejos de lo que te atreves a imaginar.

Y ella lo hizo.

"Me gustaba mucho el deporte. De hecho, en la villa olímpica no me perdía ningún deporte. Iba a ver todos los que podía. Incluso, recuerdo que fui a la final olímpica de baloncesto con Juan de Dios Román, que era el seleccionador de balonmano. Pero es que al lado del deporte yo me sentía en mi sitio. De hecho, luego estudié INEF y a eso me he dedicado el resto de mi vida dando clases. El otro día estaba haciendo cuentas y ya llevo 35 años de vida laboral".

De ahí que el final se aproxime y ella defienda que le parezca "merecido después de tanto tiempo". Isabel Mozún va a cumplir 60 años, una edad que le ayuda a hacer resumen, a reunir a los recuerdos.

"Creo que siempre supe donde debía y quería estar, lo que podía hacer y lo que no", justifica hoy. "Mire, yo empecé estudiando psicología y me gustaba y aprobaba. Pero me di cuenta de que mientras otros tenían tiempo para leer seis libros yo leía dos. Así que tenía que buscar otro camino".

Y lo encontró.

"Y lo encontré, sí, porque hice INEF y luego aprobé las oposiciones. Y, a partir de ahí, qué quiere que le diga... Esto ya se está acabando. Mi vida laboral se está acabando. Luego, igual echaré de menos dar clases pero ya quiero acabar. Quiero ser dueña de mi tiempo. Me encanta esquiar, me encanta viajar, me encanta caminar..., y tiene que ser ahora, que me conservo bien. Las lesiones me han tratado bien y el momento de jubilarse es cuando una aún está bien y puede hacer cosas. Hay edades a las que ya no se puede esperar demasiado".

Y es verdad: ya es mucho tiempo como entendimos antes de iniciar esta conversación cuando Miguel Villaseñor nos refrescó la memoria desde la Asociación Española de Estadísticos de Atletismo (AEEA):

Isabel Mozún tenía 13 años y 10 meses cuando inició su desafío.

Enlaces relacionados:

Historial Deportivo de Isabel Mozún
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