Real Federación Española de Atletismo





 jueves, 27 de febrero de 2020   ENTREVISTA WEB 20/2020
Maribel Pérez: "¿Qué puede ser más bonito que la velocidad en estado puro?"

Por : Antonio Aparicio


Al filo de cumplir los 27, Mª Isabel Pérez Rodríguez (Sevilla, 1-mar-1993), campeona de España de 100m en 2018 y dueña de la primera posta del mejor 4x100 femenino español de la historia, afronta la gran oportunidad de ganar su primer oro nacional absoluto de 60m "al 120% de forma" (según sus propias palabras). De lograrlo, pondría fin oficialmente a su extraña paradoja de atleta considerada "explosiva" a la que se le "atragantaban" más los 60 que los 100m. Hace tres semanas, esta "súper activa" fisioterapeuta consiguió erigirse en la más rápida de todas las velocistas españolas en activo, aunque este sábado en Orense deberá refrendar ese liderazgo ante un extraordinario ramillete de jovencitas en auge que prometen depararnos una de las mejores pruebas del campeonato.

En esta simpática entrevista, Maribel Pérez nos habla de sus motivaciones y sus rivales en el inminente Nacional bajo techo, de sus dos compañeras y amigas del 4x100 que estarán ausentes, de sus recuerdos de un pletórico 2018 ("la euforia compartida del relevo no la cambio por nada"), de sus ambiciosas metas veraniegas tanto en 100m como en 4x100m ("sé que volveremos a correr como hace 2 años") o de sus comienzos inspirados por su tío y actual entrenador, Luis Rodríguez Fernández (que aún descuella en los rankings históricos de 60m (6.69) y 100m (10.27); y que, entre otras internacionalidades destacadas, selló el 6º lugar de España en el 4x100m del Europeo de Split'90 con un entonces récord nacional de 39.10). Y también ofrece interesantes reflexiones sobre las competiciones con pistas rápidas y el espectáculo, sobre su modélica progresión paulatina "como una hormiguita" (pues su tío "sabía que tenía potencial, pero no se volvió loco con eso") y sobre las conclusiones positivas que ha sacado de la luxación de ambos hombros sufrida el pasado junio ("lo más duro que recuerdo en mis 26 años").

¿En qué momento de forma y con qué objetivos llegas a este Campeonato de España tras haber mejorado en 9 centésimas tu MMP el 9 de febrero (de 7.40 a 7.31), lo que te sitúa 5ª en el ranking nacional de todos los tiempos (a 0.08 del récord de Sandra Myers)?
El año pasado fue complicado de principio a fin. Tuve una rotura de psoas en mitad de la pista cubierta y no me dejó acabarla con la marca que esperábamos; de ahí el 'rebajón' de este año. Llegamos en muy buen estado de forma, ¡al 120%! Sabemos que es un campeonato que puede sumar muchos puntos para el World Ranking y es una oportunidad que para nada vamos a dejar pasar. ¿Por qué no bajarla un poco más? Los entrenos están acompañando, así que solo queda apretar dientes y tirarse de cabeza en la meta [risas].

En 60 metros ostentas un título nacional juvenil (2010) y otro sub-23 (2013), pero como sénior tu mejor resultado es el 2º puesto de 2017. ¿Qué te dice que actualmente no sólo seas la líder de la temporada, sino que también tengas la mejor marca de todas las velocistas españolas en activo?
Siempre se nos ha atragantado mucho el 60, no sé por qué, ya que por mis características no debería ser así; pero siento que por fin este año está saliendo todo el trabajo que llevamos atrás.

La final del año pasado fue la de más nivel de la historia, ¡con 4 mujeres por debajo de 7.40! (Jaël Bestué 7.34, Estela García 7.34, Cristina Lara 7.36 y Paula Sevilla 7.39). ¿Cómo te sentiste tras quedar 5ª pese a firmar la que entonces era tu segunda mejor marca de siempre (7.43)?
Recuerdo con muchísimo cariño esa final. Es verdad que por la lesión justo un mes antes no llegaba en perfecto estado de forma, pero sabía que iba a ser una carrera histórica; y poder pelearla y estar ahí con ellas... ¡encima en casa! Buah, otro rollo… [risas]. Cada carrera con mis 'compis' de relevo es única, ¡siempre es un plus!

En Antequera 2019 el protagonismo lo acapararon las chicas de 'Pánter' (Ricardo Diéguez) copando el podio al completo. Pero este año han irrumpido con fuerza caras nuevas como Aitana Rodrigo (7.34) y Ona Rossell (7.35), además de haber mejorado marca Paula (7.34) o tú misma. ¿A cuáles de tus rivales en Orense temes más, y qué te parece la extraordinaria progresión de la campeona y la subcampeona sub-23?
Se está corriendo mucho este año; hace 5-6 años correr en 7.4x ya era una pasada. Hoy en día es una barbaridad: Carmen Marco [7.43], Sonia Molina [7.45, aunque en Orense correrá el 200], Jaël [7.37 este año]... Cuando te pones en los tacos, todas pueden sorprender. El nivel de la velocidad femenina está en auge. ¡Pero eso es lo bueno! Esa competencia es la que te hace correr; la que hace que todas mejoremos... Aitana y Ona han volado este año. Y lo de Ona sobre todo es una pasada: carrera tras carrera, MP. Es de valorar muchísimo, ¡una locura! Yo lo firmo con gusto para este verano [risas].

En Ourense se echará de menos a Estela y a Cristina, que actualmente se recupera de una operación en su rodilla derecha. ¿Qué le dirías desde aquí a esa rival y compañera con la que has compartido equipo en casi todas tus internacionalidades con el relevo 4x100m (empezando por tu debut con España en el Mundial Júnior de Barcelona 2012)?
Son más que compañeras; al final compartes tanto con ellas que se convierten en amigas. Las voy a echar mucho de menos... Bueno, a Cristina la llevo echando de menos toda la pretemporada [risas]. Sé que volverán y más fuertes que antes; y entonces es cuando habrá que apretarse más fuerte todavía para encontrar un hueco en la velocidad corta.

En realidad, tu palmarés individual es mejor en los 100 metros, encabezado por ese título de campeona nacional en Getafe 2018 y tu posterior presencia en el Europeo de Berlín. ¿Cuál de las dos distancias te gusta más, y cuáles dirías que son tus principales virtudes y aspectos mejorables en cada una?
Siempre me han definido más como una velocista de corto, explosiva, pese a no tener un registro tan competente en el 60 como en el 100. Ya te digo, el 60 se me atragantaba [risas]; no terminaba de disfrutar nunca en la pista cubierta y me decantaba más por el 100. Es verdad que a día de hoy la cosa se ha igualado un poco más. Creo que por fin hemos conseguido plasmar todo el trabajo de la primera parte de la carrera. De todas formas me queda mucho por mejorar: aceleración, lanzado... Y bueno, me gustan mucho las dos; no sabría cuál elegir. Ambas son la velocidad en estado puro, ¿qué puede ser más bonito que eso?

En ese Nacional de Getafe abundaron las marcas personales, y tú también firmaste tu MMP hasta ahora (11.33, 4ª española de siempre), además de unos estratosféricos 11.17 en la final con viento excesivo de +3,8. ¿Dirías que esos registros fueron algo engañosos por las bondades de la pista, o no especialmente? Dada tu ilusionante mejoría este invierno, ¿te ves capacitada para mejorar esos 11.33 este verano?
Esa cuestión se habló mucho entre los atletas ese año y se nos machacó mucho… ¡ni que nosotros hubiéramos decidido la sede allí! Creo que se ha visto algo similar en Salamanca hace unas semanas en el sub-23. Los atletas suelen llegar a los campeonatos de España en plena forma, y si además se celebra en una pista que reúne todas las condiciones óptimas, las marcas salen. Pero creo que así es como debe ser. Por ejemplo, llevar un campeonato nacional a una pista donde por su orientación, sí o sí, en la recta pega un huracán en contra, ¿qué sentido tiene? ¿En qué beneficia al atleta? ¿Qué espectáculo se da al público? Lo que se vivió en Getafe, Salamanca, Meeting de Madrid... es lo que el atleta y el público se merecen: campeonatos en las mejores pistas, con las mejores condiciones.
Este verano pensamos que podemos rebajar el 11.33 de 2018 si todo nos respeta. No solo los resultados de pista cubierta nos llevan a pensar que sí, sino también los 11.42 de La Nucía. Después de tener que parar dos meses antes por la luxación de ambos hombros, conseguir correr a solo 9 centésimas de mi marca y sin apenas viento (+0,4)... Creo que si podría haberse bajado el año pasado, ¡¿por qué no éste?!

Llama poderosamente la atención que, desde 2007 (con 14 añitos) hasta 2018, siempre mejoraste tu marca de 100m en todos y cada uno de esos veranos. ¿A qué factores achacas una progresión tan modélica, y qué papel ha jugado tu entrenador Luis Rodríguez en todo esto?
Lo mejor que tiene Luis es que, además de mi entrenador, es mi tío. Siempre ha cuidado de mí; sabía que tenía potencial pero no se volvió loco con eso. Cuidó de no cargar en exceso; ir respetando los plazos, los tiempos... una niña de 14 años no puede meter la carga y el volumen de una adolescente de 20; ni ésta a su vez meter trabajos de fuerza de una mujer de 26. Todo tiene su tiempo y hay que respetarlo, y él lo tenía claro desde el primer momento. ¿Para qué reventar cuerpo y cabeza con 18 años? ¿Cuántos prodigios hacen marcas estratosféricas con 18-20 años y luego se quedan en tierra de nadie? Pocas cabezas y pocos cuerpos aguantan eso… solo unos pocos privilegiados. Para los demás, creo que ese es el camino: como una hormiguita, poco a poco recolectando.

En 2019 no mejoraste, pero sí hiciste tu 2ª mejor marca de siempre (11.42) en el Nacional y también pulverizaste tu tope en 200m (24.28 con -1,7); una distancia en la que no te prodigas y en la que te llevaste un buen susto al desmayarte tras la carrera. ¿Qué ocurrió ese día en Pamplona y cómo afectó al resto de tu temporada? ¿Tardarás en volver a probarte en un 200m?
Pamplona y los meses posteriores no se me olvidarán JAMÁS. El atletismo, como cualquier deporte, tiene su cara alegre y su cara amarga. Y creemos que la amarga la conocemos (campeonatos que te salen mal, lesiones que te hacen bajar el rendimiento, temporadas en blanco)… hasta que te pasa algo así. No fue una lesión más; no es solo no poder practicar tu deporte. Levantarte durante dos semanas sin brazos porque los tienes atados al cuerpo (inmovilizados los dos) es jodido [risas]. Me costó asimilarlo, porque además quien me conoce sabe que soy súper activa; no paro quieta. Y piensas que te va a cambiar la vida, tu trabajo, tus relaciones... hasta que poco a poco y con cabezonería vuelves a ser tú. Se va yendo el miedo y ya luego te acostumbras a que algunas cosas no puedes hacerlas como antes, y ya.
Si te digo la verdad, ahora que lo miro con perspectiva, lo recordaré siempre para bien, pese a haber sido lo más duro que recuerdo en mis 26 años. Creo que es lo que más me ha hecho crecer y valorar lo que tengo y lo que me rodea. Gracias a mi tío Luis y a mi familia no dejé la temporada. Había un buen trabajo de base y él confiaba en llegar "en forma" a La Nucía. Y mira, ni tan mal fue [risas]; peleándole a mi 'compi' Paula hasta la última milésima.
Y el 200… dejémoslo ahí… mi cabeza se lleva fatal con esa distancia [risas]. Pero es verdad que el año pasado me quedé con muchísimas ganas de correrlo más.

La gran mayoría de tus internacionalidades y resultados más destacados con España han sido con el relevo. ¿Cómo recuerdas ese récord nacional de 4x100m (43.31) en los Juegos Mediterráneos de Tarragona y ese 8º puesto en el Europeo de Berlín que lograste en 2018 junto a Estela, Paula y Cristina? ¿Son tus actuaciones que más te enorgullecen?
Buaaa…. En Tarragona lloraba como una magdalena, aunque también es verdad que soy muy dramática [risas]. Pero en serio: llevábamos tanto tiempo corriendo ese relevo, las cuatro juntas, y lo teníamos tan metido, que sabíamos que pasaría en algún momento; pero aun así, ¡nos pilló por sorpresa! ¡Y encima en casa! Fue otro rollo... Y luego llegar a Berlín y meternos en la final con un registro [43.38] tan cerquita del 43.31... Ese 2018 estábamos pletóricas.
El atletismo es muy individual, pero nosotras siempre lo hablamos: las satisfacciones con el relevo se multiplican por mil, porque al final lo estás viviendo con amigas. Y ver cómo tu felicidad se refleja con la de ellas, esa euforia compartida... ¡No lo cambio por nada!

Si no me equivoco, con el 4x100m de la selección absoluta siempre has corrido la primera posta. ¿Por qué? ¿Se ajusta esa circunstancia a tus deseos?
Como te comentaba, siempre se me ha visto como una atleta más explosiva, con una salida fuerte, y quizás por eso la primera posta. Es verdad que al principio me costaba porque no veía que pudiera estar al 100%, ya que no soy atleta de curva como Estela, Paula o Cris, que hacen también el 200, y me veía más cómoda en una recta de la última posta. Pero a día de hoy está claro que es mi sitio; me gusta ser la primera que lanza y pone velocidad al testigo. Disfruto muchísimo ahora de la curva y, si te digo la verdad, son muchos menos los nervios entregando el testigo la primera y no teniendo que aguantar el tipo hasta que llega Paula al 120... [risas]

De cara al aire libre, con los JJ.OO. de Tokio y el Europeo de París en el horizonte, ¿con qué objetivos afrontarás la temporada, tanto en 100m como en 4x100m? ¿Crees que el relevo podrá recuperar su gran nivel tras los problemas de lesiones del último año?
En el 100 sabemos que hay que hacer buenas carreras en buenas competiciones; conseguir los máximos puntos para el World Ranking es el objetivo. Lo complicado es llegar en forma en el momento justo, estar sobre 11.3x en las competiciones señaladas, no desaprovechar esas oportunidades y luchar por hacerte un huequito en el ranking.
En cuanto al relevo, llevamos años trabajando y confío muchísimo en mis 'compis'. Hay lesiones, sí, pero el trabajo también está hecho. Esto no es nada. Sé que volveremos a correr como hace dos años. Además, la velocidad femenina está en auge; no hay más que ver todo lo que se está corriendo. Solo necesitamos oportunidades para correr.

Por último, ¿cómo y cuándo te iniciaste en el atletismo, y por qué te decantaste por la velocidad?
Bueno, recuerdo que no levantaba dos palmos del suelo y ya estaba viendo unas pistas de atletismo. Mi tío Luis hacía velocidad y siempre lo veíamos por la tele o en la pista: internacionalidades, mítines, campeonatos de España... por ahí empezó la cosa. Mi hermano mayor se apuntó de pequeñito. Y yo, como buena hermana pequeña, "culo veo culo quiero". Empecé con él en las escuelas del Puma Chapín Jerez. Hice de todo... hasta altura [risas]. Pero estaba claro: los genes mandaban. Desde peque lo que quería era correr rápido y poco; nada de saltar ni lanzar... no servía. Era y soy muy inquieta, muy nerviosa, y destacaba más en la velocidad. Y hasta ahora. La verdad, estaba escrito. Tengo claro que este era mi deporte; no se me da ningún otro bien... excepto las palas de la playa que soy realmente buena [risas].

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Historial Deportivo de María Isabel Pérez
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