Real Federación Española de Atletismo





 miércoles, 04 de diciembre de 2019   ENTREVISTA WEB 92/2019
Abdessamad Oukhelfen, el porvenir es suyo

Por : Emeterio Valiente


Milita en el Igualada pero realmente gana casi siempre que se calza los clavos, ya sea sobre el diáfano tartán o tras sortear colinas varias en el campo a través. Su postrera declaración de intenciones sobre los JJOO de Tokio delatan su autoexigencia, ambición y ganas de comerse el mundo, el atlético al menos. Con Carbó carbura que da gusto y no por vivir en Reus rehúsa a perseguir los más altos sueños. Con ustedes, la sensación de 2020.

El inicio de la temporada de campo a través no ha dejado de deparar alegrías a este talento de apenas 21 diciembres; tanto en Atapuerca como en Alcobendas, dos santuarios del cross patrio, Abdessamad destapó el tarro de las esencias batiéndose el cobre con los mejores especialistas en esta procelosa disciplina, aunque era la crónica de un éxito anunciado, "después de la concentración de más de tres semanas en Sudáfrica venía con la intención de estar entre los mejores españoles en ambos crosses, esa expectativa teníamos y la hemos cumplido".

En adición a su conspicua calidad, el 'stage' en Potchefstroom parece obvio que coadyuvó a mejorar sus prestaciones en estos albores de la temporada: "el grupo lo formábamos Carlos Mayo, David Palacio, Artur Bossy, Nacho Giménez y yo; aunque cada uno llevaba su plan y yo por ejemplo hablaba casi todos los días con mi entrenadora, María Carbó, intentamos ajustar los entrenamientos para coincidir haciendo series y rodando; además, como entrenador estaba el gran Enrique Pascual, al que podíamos acudir ante cualquier duda o pregunta y él lo gestionaba todo, el ir a la pista, nos acompañaba con la bici, etc; fue un lujo tenerle ahí con nosotros". Los entrenamientos, pues, se revelaron de altura, y no solo por los 1300m a los que se encuentra la impronunciable ciudad: "era mi primera concentración en altitud y en ese sentido era una buena altura, aunque se obtienen mayores beneficios cuando la altitud es de 1500 o 1600m, pero yo estoy muy contento con los entrenamientos que hicimos allí".

La ya inminente cita lisboeta la tiene señalada en rojo en su calendario: "el Europeo es un objetivo importante y la idea es estar en las medallas y a ser posible el oro que no pude conseguir en pista este verano; creo que estaré adelante y espero ganar". No hay nada como visualizar un objetivo antes de conseguirlo, por supuesto. Allí afrontará los 8000m correspondientes a los sub-23, aunque su preparación le lleva a comentar: "esa distancia me va muy bien, incluso no me importaría que fueran 9 o 10kms e incluso si el cross es duro me crezco en esas distancias; este año he aumentado el kilometraje y lo estoy notando".

Sobre sus superficies favoritas relata, "el cross siempre me ha gustado mucho y en la pista estoy mejorando mucho; disfruté mucho el campeonato de España de 10.000m en Burjassot (28:30.03, marca personal) y el Europeo de Gävle. Mis circuitos preferidos son los de Atapuerca y Soria; este año me gustaría volver a correr en Elgoibar, donde tuve la suerte de ganar como sub-20 en 2017 y me gustaría volver para competir con la élite".

Que el atletismo y las matemáticas no hacen buenas migas volvió a demostrarse en el Europeo sub-23, donde, con el ranking en la mano, era carne de medalla en 10.000, pero no así en el 5.000, pero la realidad fue la inversa, "iba muy confiado en el 10.000, tanto por la marca que llevaba como por la buena forma en la que acudía, pero era mi primer Europeo e iba con miedo, eso me hizo despistarme; íbamos en grupo, había empujones…no estaba acostumbrado a eso y lo pagué; cuando peor lo pasé fue en el último 2.000 porque se me fueron los primeros y yo iba bien pero no era capaz de dar todo lo que tenía; luego en el 5.000 ya salí con más fuerza y más hambre, me dije que no me podía volver a pasar lo mismo que en el 10.000". La juventud todo lo puede y es que apenas contó con 48 horas de recuperación después de su hercúleo esfuerzo en las 25 vueltas a la pista, donde cronometró unos nada desdeñables 28:54.19, su segunda mejor marca de siempre, para ser 5º, "el 10.000 no fue lento y aún lo notaba pero las ganas de hacerlo bien eran tan grandes que salí a por todas en el 5.000; además, los fisios hicieron un gran trabajo conmigo y me recuperé bastante"

Aunque al inicio del evento sus dos compañeros de la roja, Tariku Novales y Said Mechaal se hallaban en cabeza nos confirma que fue puro azar: "no fue premeditado, es muy difícil pactar una táctica de equipo porque cada uno tiene un tipo de carrera planeada". La última vuelta resultó ser de las que hacen afición y nos la detalla con pasión: "a falta de 600m hice un cambio, el grupo se fue estirando y cuando quedaban 300 Tariku se igualó conmigo y quiso pasarme pero volví a cambiar con él para no perder la cabeza; ese esfuerzo que hice ahí creo que lo pagué en la última recta, donde me pasaron los dos franceses (Jimmy Gressier y Hugo Hay)". En un final que recordaba muy mucho al agónico bronce olímpico en 1.500 de Abascal en Los Angeles 84, sacó fuerzas de flaqueza para mantener la tercera posición y no ser engullido por el correspondiente 'Chesire', encarnado aquí por el israelí Tadesse Getahon, "cuando me pasaron los franceses y me vi tercero pensé 'tengo que salir de aquí, como sea, con una medalla para mi país". Dicho y hecho, bronce con 14:17.23 y 20 centésimas de margen sobre la lapa israelí.

Ya el año pasado soñó con representar a España en el Eurocross de Tilburg y su actuación en Soria semanas antes le otorgaba la vitola de favorito para visitar el pódium pero la nacionalidad no se reveló tan rápida como él y convirtió a la ciudad holandesa en la última cita internacional que se vería huérfana de su grácil zancada: "ya me había perdido varios campeonatos internacionales en los últimos años, pero pensaba que podría competir allí; al final no fue posible pero mi entrenadora, como siempre, me animó y me dijo: "tú sigue, ten paciencia, todo saldrá bien al final". Los campeonatos de España eran otro cantar, podía participar pero no tenía derecho a la condición de campeón por mucha ventaja que acumulara sobre el segundo clasificado, "por ejemplo, en el Nacional de 2017 gané el 5000 sub-20 en Soria, pero luego no podía subir al pódium, te quedas un poco desconcertado, porque piensas, 'si pudiera subir al pódium, si pudiese ser internacional….pero eso ya ha pasado, afortunadamente".

Y llegó el gran día, 11 de enero de 2019, "yo no había visto que Marca TV había publicado que había recibido la nacionalidad, fue mi manager, Juan Pedro Pineda, el que me lo confirmó. Enseguida fui a la página del Ministerio de Justicia para leerlo y acabar de creérmelo (risas), ahí vi que estaba ya hecho y que me podía descargar el formulario para tramitar la nacionalidad; ese día lo recuerdo con mucha alegría porque supuso estar a un paso de competir con los mejores, lo que no había podido hacer antes".

Su hambre competitiva era tal que Abdessadam incluso barajó competir bajo la bandera del país vecino: "un tío mío que vive en Francia y hace atletismo me dijo que podía ir a competir allí si quería y que en un momento dado a la Federación francesa le podría interesar nacionalizarme; al principio no lo hice, quería competir aquí y representar a España, pero como veía que pasaba el tiempo y no había ningún avance empecé a competir en Francia, me federé allí, gané incluso el campeonato júnior de 5.000 y además allí sí podía subir al pódium, lo cual se agradece. Incluso me invitaron a varias concentraciones en Francia, en Vittel y en otros sitios; ese reconocimiento de subir al pódium y de asistir a concentraciones no lo había tenido aquí".

Sexto y penúltimo de siete hermanos residentes en Reus desde hace 16 años, Abdessalam nos desvela quién le inspiró para empezar a correr: "mi hermano Abdenasser ya corría y por eso me inicié yo; está en mi grupo de entrenamiento, él tiene 26 años, hace 5000 y 10.000 como yo y tiene un buen nivel, 14:10 y baja de 30 en 10km, aunque creo que puede hacer bastante menos". A su tierna edad, tiene claro su distancia predilecta: "ahora mismo es el 5.000, tiempo habrá para hacer el 10.000; como me dice María, para larga distancia ya habrá tiempo, pero para corta no hay tanto".

En sus inicios en el deporte olímpico por excelencia tuvo la suerte de estar bajo la égida de Miguel Escalona, el mentor de la única fémina española que jamás haya descendido de los 4:00 en 1500m, Natalia Rodríguez, "estuve solo un año con él pero la verdad es que aprendí muchísimo de su filosofía de entrenamiento, de cómo te motivaba…; yo tenía ya como referencia a Natalia pero en ese año en Tarragona no coincidí con ella, aunque luego he coincido con ella bastantes veces y la conozco bien, incluso me ha tratado como masajista, es encantadora".

El célebre triángulo de las Bermudas tiene su versión atlética en los lugares de entrenamiento de este portento que soplará 21 velas el próximo miércoles 18: "tres días a la semana, junto a otros cuatro atletas de Reus, voy a Vilafranca, donde entrena María Carbó y ahí hacemos series; el resto de días los reparto entre Tarragona y Reus; si tengo que hacer algo en pista voy a Tarragona porque la pista de Reus no está en muy buenas condiciones y también voy en ocasiones a Vilaseca, donde hay un hipódromo y me sirve para entrenar el cross".

Sobre su entrenadora se deshace en elogios: "de María destaco muchas cosas: paciencia, es muy buena entrenadora, muy buena persona y creo que aún me falta mucho que aprender con ella; a los atletas nos gusta muchas veces hacer las cosas rápido, queremos 'llegar' cuanto antes y ella está ahí para pararnos y decirnos cómo debemos hacer todo; gracias a ella he dado el salto de calidad y me ha ayudado mucho psicológicamente, que es un aspecto muy importante".

La época de bonanza que disfruta no es óbice para recordar al compañero lesionado: "también está en nuestro grupo Jordi Torrents, que ha tenido muy mala suerte con las lesiones; hacía sobre todo 1500 pero ya quería pasarse al 5.000 y el cross también lo hacía muy bien; estoy seguro de que cuando se recupere volverá a correr mucho y será un gran compañero de entrenamientos".

Una vez que el continental de Lisboa sea engullido por el voraz e implacable calendario, aparecen en el horizonte los siguientes objetivos, ya inmersos en 2020, que recita con determinación y sin pestañear lo más mínimo: "quiero hacer el 3.000 de pista cubierta y me gustaría ir al Mundial de Nanjing; la mínima es 7:50 y creo que estaré a la altura; me gustaría hacer un mitin para hacer la mínima, luego el campeonato de España en Orense y después el Mundial; ya en verano, está el Europeo absoluto de París y los Juegos Olímpicos de Tokio. La verdad es que la mínima del 5.000 no es nada fácil. 13:13:50 (tiene 13:39.27) y la del 10.000 es 27:28; yo desde luego voy a entrenar para tener opciones, si lo consigo bien y si no a seguir entrenando para las siguientes competiciones. Es verdad que tengo más posibilidades de ir al Europeo, aunque aparte de la mínima (13:44) hay que ganarse la plaza en el campeonato de España".

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