Real Federación Española de Atletismo
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 viernes, 03 de julio de 2015   NOTICIA WEB 206/2015
Mesa redonda sobre pruebas combinadas con Laura Ginés, María Peinado, Antonio Peñalver, Jorge Ureña, David Gómez y José Antonio Ureña.
En busca de la magia de las pruebas combinadas

Por : Miguel Calvo (miembro de la AEEA y colaborador de la revista Atletismo Español)


A punto de celebrarse la Copa de Europa de pruebas combinadas, hemos provocado una mesa redonda con destacadas figuras de varias épocas: Laura Ginés, María Peinado, Antonio Peñalver, Jorge Ureña, David Gómez y José Antonio Ureña.

"¿Un recuerdo del decatlón de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992? Fue todo una especie de sueño. Un sueño muy bonito y muy duro dónde pasó de todo. Durísimo por el calor y la humedad. Precioso por los compañeros y el escenario. Todos los españoles estábamos muy concienciados, muy mentalizados de que había que hacer algo grande. Pero también estábamos muy presionados, con las esperanzas puestas en todo, hasta el punto de que allí la sensación era "que no falle, que no falle". Quizás, por elegir un recuerdo, me quedo con los tres españoles juntos al finalizar, algo que solo se ha dado esa vez en una gran competición. O mi tercer lanzamiento de disco, un momento muy difícil después de dos lanzamientos muy regulares, que, salvo sorpresa, me colocaba definitivamente entre las medallas. O el salto de longitud de Álvaro Burrell, con la enorme alegría, tan inesperada, de sus 7.56 metros que le sirvieron para mejorar por tanto su marca. Fueron tantas cosas…".

Antonio Peñalver (Alhama de Murcia, 01.12.1968) acabó con una histórica medalla de plata colgada al cuello en aquellos Juegos de Barcelona, y sabe muy bien de lo que habla cuando no deja de recurrir a palabras como humanidad, superación, dureza o grandeza para intentar ayudarnos a descubrir la magia de la prueba que premia al mejor atleta global y que quizás mejor simboliza el atletismo en estado puro, en su estado más completo.

"Desde 1991, a iniciativa de Dan O´Brien, se comenzó a hacer al final de cada competición la vuelta al estadio de todos los participantes juntos, y quizás esa tradición es el mejor reflejo de la extrema dureza de la prueba y de lo que se vive entre bastidores en cualquier competición, sobre todo en las grandes citas: esa sensación de extenuación compartida, de ayudas, de consuelo entre rivales… algo que es muy difícil percibir en una prueba individual, dónde el atleta no está para ver si el de al lado se pone bien los tacos y que, en cambio, en un decatlón si puede pasar. Nadie quiere que nadie fracase. Todos queremos que la prueba en sí sea la protagonista a lo grande. Luego cada uno queremos ganar, hacer la mejor marca posible, pero domina siempre la sensación de cooperación para que eso que estás haciendo sea grande en sí mismo, independientemente del resultado individual. Algo muy bonito", nos cuenta Peñalver.

En los años noventa, con el empujón de Barcelona, las combinadas vivieron su mejor época de la historia de nuestro atletismo, y junto a la plata olímpica de Peñalver, otros atletas como Francisco Javier Benet, Álvaro Burrell o Jaime Peñas colocaron al decatlón por encima de los 8.000 puntos, algo a lo que nos acostumbramos desde 1989 (con los 8.050 puntos de Peñalver) hasta 1999 (con el actual récord de España de Benet en 1998 con 8.526 puntos).

Ahora, tras tantos años sin superar esa barrera, con la irrupción de Jorge Ureña (ya en 7.941 puntos y apunto de arrebatar el récord nacional de heptatlón en pista cubierta al propio Peñalver) y el regalo de Pau Tonnesen (8.247 puntos en las finales universitarias de Estados Unidos), las combinadas españolas están listas para una nueva etapa dorada, sobre todo con un gran volumen de jóvenes que están creando un enorme caldo de cultivo (Jonay Jordán, Javier Pérez, Vicente Guardiola, José Luis López, Igor Legarda… ) y la continua tendencia creciente de las mujeres, que tras atletas como Imma Clopés, María Peinado (plusmarquista española junto a Laura Ginés con 5.860 puntos) o Cristina Bárcena, se está continuando la proyección en jóvenes atletas como la propia Ginés, Estefanía Fortes, Yanira Soto, Tamara del Río, Carmen Romero, Patricia Ortega o Andrea Medina, ya dispuestas a señalar un nuevo horizonte.

En vísperas de la Copa de Europa de Pruebas Combinadas que se disputa este fin de semana en la localidad polaca de Inowroctaw, y ante el gran momento de la especialidad, con Tonnesen ya con mínima mundialista y olímpica y Ureña a punto de conseguirla, hemos tenido la suerte de reunir una mesa redonda virtual con algunos de los más destacados entrenadores y atletas históricos y actuales de nuestro país. La intención, partiendo de la definición que hacía José Luis Martínez de la disciplina como una escuela de vida por la dificultad que supone ir superando prueba a prueba hasta llegar al final, hablar de las pruebas combinadas en torno a tres cuestiones fundamentales: ¿Cuál es la magia de las combinadas? ¿Cuál es su estado actual en nuestro país? ¿Qué podemos hacer para mejorarlo? Los invitados, Laura Ginés y María Peinado, actuales plusmarquistas españolas; Antonio Peñalver; el dos veces olímpico David Gómez; Jorge Ureña y el entrenador José Antonio Ureña, fiel reflejo del modelo que tan bien se está trabajando en la localidad alicantina de Onil.

Primera cuestión. ¿Dónde está la magia de las pruebas combinadas?

- ¿Qué son para vosotros las combinadas? ¿Dónde está la magia de esta prueba?

- Jorge Ureña: Para mí las combinadas son la prueba reina del atletismo ya que tocas todas las modalidades (carreras, lanzamientos y saltos) y tienes que aprender la técnica de cada una de ellas. Realmente esta es la dificultad de esta disciplina, aparte del cansancio físico y psíquico de estar dos días en la pista, la pena es que en este país no se valoren tanto como en los demás.

- Laura Ginés: Las pruebas combinadas son un aprendizaje continuo, pudiéndose comparar con la construcción de una catedral. Lo más difícil es crear unos cimientos sólidos y estables desarrollando en el atleta el gusto y la pasión por una disciplina dura que le va a llevar toda la vida poder dominar y comprender. Seguidamente aparece el tramo rápido de construcción de la catedral, donde los éxitos del atleta llegan de continuo al ser todo lo que absorbe estímulos nuevos. La tercera fase podría denominarse como la innovación en los diferentes materiales y técnicas de construcción, el atleta cambia anatómicamente a lo largo de su vida y consigo el entrenamiento que necesita según en la etapa que se encuentra, así como su adecuación a las diferentes técnicas.

Por último, cuando parece que la catedral ya está construida y preparada para el su máximo esplendor, llega la fase de prevención y restauración. El atleta de pruebas combinadas suma miles de impactos a lo largo de su carrera deportiva y cuando mejor puede estar, es cuando hay que prestar más atención a la prevención y rehabilitación de las lesiones, así como los aspectos mentales, ya que toda catedral cuenta con un arquitecto detrás del proyecto.

Finalmente un buen andamiaje creado y cuidado por el entrenador, el atleta y su propio entorno, son los que decidirán la fase de éxito que tendrá, residiendo la magia de esta prueba en poder observar todo ese trabajo que durante un largo camino se ha ido construyendo con cariño, pasión y dedicación.

- María Peinado: Para mí la magia de las combinadas está en la piña que haces con el resto de competidoras. No solo son tus rivales, son compañeras de fatigas durante los dos días que dura la competición. También el sentimiento de satisfacción que tienes cuando cruzas la línea de meta después de los 800 metros.

- Antonio Peñalver: Para hacer combinadas hay que ser inquieto, tener un afán de superación muy importante. Estar un poco loco, en el sentido de querer hacer muchas cosas muy bien, porque eso es muy difícil. Es difícil hacer una cosa bien, así que hacer muchas... Lo que te engancha es la humanidad que tiene la prueba, sobre todo en las grandes competiciones como en unos Juegos Olímpicos, donde se vive con mucha dureza, con unos horarios y en unas condiciones siempre muy duras. Te engancha el hecho de que desde el que se cuelga el oro hasta el que queda en el último puesto sufren lo mismo: en las caras de los demás, como si fueran un espejo, ves tu propio sufrimiento. Las ganas de irte que tienes en ocasiones, la sensación de fracaso, la alegría del éxito.

- ¿Cómo se vive una competición tan bonita y tan difícil desde dentro?

- David Gómez: Las combinadas tienen ese toque que las hace especiales. Siempre se dice que los mejores amigos se hacen en la guerra, y este caso es muy similar.

Las pruebas combinadas son de una dureza extrema y el poder compartir eso con alguien hace que esa dureza sea menor. Siempre se respira un aire de camaradería que no se respira en otras disciplinas. Ya de por sí, el atletismo destaca por encima de otros deportes precisamente por el compañerismo que hay. ¿Habéis visto muchos deportes en los que los deportistas al acabar se feliciten los unos a los otros, hayan ganado o perdido sin que el protocolo lo exija? Yo he visto atletas llorando de felicidad porque su amigo ha ganado, y eso es más que amistad.

Las pruebas combinadas todavía están por encima de todo eso. Fijaros en unos Juegos Olímpicos, en unos Campeonato del mundo… los atletas de pruebas combinadas dan juntos la vuelta de honor sin importar quién ha ganado. Para un atleta como yo, que al fin y al cabo soy de segunda fila a nivel mundial, el estar tirado en el suelo después de correr los 1.500 metros y que venga el mismísimo Roman Serble, que acaba de quedar campeón olímpico, a levantarte del suelo para que des la vuelta de honor con él, es algo increíble y que no se puede describir con palabras.

- Laura Ginés: Se puede decir que cada competición es diferente y que dentro de cada una existen momentos mágicos de convivencia con atletas de esta especialidad. Son muchas las horas que pasamos en la pista y unido a los diferentes viajes con la selección, hacen que se creen lazos especiales entre algunos de nosotros.

Las Copas de Europa son un claro ejemplo de convivencia en equipo, en las que tanto hombres como mujeres luchan por un mismo objetivo y ese ambiente positivo se palpa dentro de la pista. En los últimos años considero que se ha trabajado más este aspecto desde dentro del sector, siendo agradable contar con un clima de apoyo y confianza mutua entre el resto de atletas de esta disciplina.

- ¿Qué es lo mejor de la disciplina? ¿Y lo peor?

- Jorge Ureña: Lo mejor para mí son los entrenamientos, que son muy variados y se hacen muy amenos. Lo peor es que siempre sales el último de la pista…

- María Peinado: Es que lo mejor es todo. Cada entrenamiento, incluso los más duros, todo el camino que te lleva a la competición indicada… Todo ese proceso es maravilloso, con sus buenos y malos momentos, pero eso forma parte de lo especial que es esta prueba.

Segunda cuestión. ¿Cuál es el estado actual de las pruebas combinadas en nuestro país?

- ¿Cómo definiríais el estado actual de las combinadas en España?

- David Gómez: Progresando, pero no sé si adecuadamente... Está claro que el nivel ha subido, pero todavía está lejos que lo que debería. En chicas ha subido mucho el global y Laura igualó ese récord de España que la hizo destacar por encima de las demás, pero todavía falta dar un salto más. Llevamos muchos años sin que una mujer acuda a un campeonato de aire libre aún con una marca de récord de España.

En cuanto a los chicos también ha subido el global con respecto a pocos años atrás donde hubo un bajón muy importante. Jorge destaca por encima de todos ellos (excepto de Pau Tonnesen, del que hablaremos después) con esos 7941 puntos que lleva esta temporada y la fabulosa pista cubierta que ha hecho este año con récord de España incluido, pero todavía nos falta gente que lo acompañe.

- María Peinado: Creo que los entrenadores están haciendo un gran trabajo desde la base, lo que hace que haya un grupo estupendo de competidoras a día de hoy.

- Antonio Peñalver: Yo diría que estamos ante una nueva gran oportunidad. Tenemos la explosión de Jorge Ureña, el regalo tan fantástico que es Pau Tonnesen y la gente que viene por detrás, todavía un poco lejos pero con opciones de dar el salto, lo que hace que estemos ante la oportunidad de revivir aquellos años tan maravillosos que fueron los años noventa.

Jorge, en cuanto consolide alguna prueba que tiene un poco más floja, es un candidato a estar siempre por encima de los 8.000 puntos, e incluso algo más arriba. Quizás no en los 8.247 de Pau, pero si perfectamente por encima de los 8.100. Así que con ese panorama y ante la posibilidad de volver a tener dos decatletas en las grandes competiciones internacionales (Campeonatos del Mundo, Juegos Olímpicos…), poco más se puede añadir.

Ir abriendo brecha es lo más complicado, sobre todo si eres consciente. A nosotros nos ocurrió que no había referencias, pero es que tampoco éramos conscientes de que fuese tan difícil. Lo vivíamos como una sucesión más o menos natural o lógica, y no hemos sido conscientes de lo que pasó en España en esa época hasta que no han transcurrido los años. De hecho, ha pasado el tiempo y hasta ahora no hemos vuelto a ver esa situación de dos o tres hombres por encima de los 8.000 puntos, lo que demuestra lo difícil que fue lo que conseguimos.

Como ya he apuntado en otras ocasiones, creo que después de nosotros hubo un poco de resaca. Nos siguieron muchos jóvenes atletas, algunos incluso llegaron a entrenar con nosotros, y en ese momento, como por ejemplo a mí me ganaban en velocidad, o a Benet en otra cosa, parecía que estábamos muertos. Pero hay que hacerlo todo el mismo día, y creo que eso desalentó a muchos grandes talentos que pasaron por el decatlón español, puesto que parecía que iban a pasar los 8.000 puntos y al no cumplirse rápido esas expectativas, llegaron las decepciones. Demasiado rápido y sin justificación, a mi juicio, porque había una prisa excesiva, sin ser conscientes de que estábamos hablando de algo muy difícil.

Ha costado, pero en este momento estamos ante una nueva gran oportunidad de revivir aquello y consolidarlo. Ahora, con la conciencia de que no es tan fácil, y con el empujón que supone tener arriba dos referentes de esta envergadura, tenemos delante una gran oportunidad. Por supuesto, para ellos en primera persona, pero sobre todo para todos los atletas que están en la retaguardia.

- Cuándo veis a compañeros y rivales de otros países… ¿Qué es lo que echáis más de menos en comparación con lo que ellos puedan tener? Y por el contrario, ¿De qué es de lo que os sentís más orgullosos?

- Laura Ginés: En el caso de las mujeres, la estructura anatómica es un aspecto a tener en cuenta. La mujer española no es muy alta de por sí, pero en nuestra disciplina se nota más que nuestras atletas de pruebas combinadas no superan la media de 1.70 metros que otros países tienen como mínimo. El poder contar con una buena envergadura favorece el desarrollo de muchas de nuestras pruebas y es un hándicap que en España se tiene que compensar de otras formas.

Otro aspecto a tener en cuenta es el apoyo social y económico, así como el desarrollo deportivo y personal que en otros países las heptatletas y los decatletas pueden tener. En muchos países el atleta de pruebas combinadas puede preparar sus temporadas con la ayuda de concentraciones en otros países, aprendiendo cosas diferentes e innovando. De la misma forma, reciben un apoyo económico que da la tranquilidad suficiente para poder dedicarse sólo a entrenar, consiguiendo así un alto nivel con buenos resultados e incluso un puesto laboral en organismos del estado o relacionado con el deporte al finalizar su carrera deportiva.

Teniendo en cuenta lo argumentado anteriormente, debemos estar orgullosos de los logros de nuestros atletas de pruebas combinadas. En nuestro país muchos decatletas y heptatletas compaginan trabajos laborales y estudios universitarios con los entrenamientos, requiriendo de un esfuerzo mayor a la hora de entrenar. Es verdad que nuestros resultados aún no son comparables con los del resto de Europa, pero poco a poco se está creando una cantera que encuentra más dificultades que facilidades a la hora de desarrollar su práctica y que aun así, de aquí a unos años pueden darnos muchas alegrías. Por otro lado somos afortunados de vivir en España, es un país con un buen clima que ayuda a nuestro desarrollo como atletas y en general contamos con buenas instalaciones deportivas.

- Siempre tenemos la sensación de que en nuestro país no valoramos las combinadas como se merecen, e incluso que pasan bastante desapercibidas para el gran público. ¿Cuál creéis que es el problema? ¿Es falta de cultura atlética? ¿de tradición?

- Antonio Peñalver: Yo creo que no es un problemas de las combinadas en particular, en tanto que es un problema de cualquier deporte que no tiene una presencia continua en los medios, agravado por las propias características de esta prueba tan difícil: cuando eres joven quizás puedes hacer hasta cuatro o cinco competiciones al año a un gran nivel, pero a medida que pasa el tiempo se vuelve mucho más difícil. Además, cuando hay alguien bueno, en cualquier país, se crea un grupo de seguidores muy rápido, pero mantener la presencia mediática es muy complicado, al no ser que el atleta tenga alguna prueba descomunal que le permita estar en meetings y cosas así.

En este sentido, hay que tener en cuenta que el decatlón tiene los mismos problemas que todos los deportes que no tienen una presencia continuada todos los fines de semana (bien es cierto que algunos se llevan un seguimiento mediático brutal, probablemente exagerado, pero no es cuestión de echar la culpa de los problemas propios a otros). Pero incluso dentro del propio atletismo, los corredores de fondo siempre tienen más oportunidades (campo a través, pista cubierta, meetings, carreras populares…), más opciones de generar noticias, ingresos, y cierta posibilidad de continuidad, pero en el decatlón es imposible. Las combinadas despiertan pasiones, por supuesto, pero por sus propias características no puede tener esa presencia a nivel general de forma continua.

Por otra parte, como en todas partes y en cualquier deporte, si no hay un ídolo es muy difícil llegar al público en general. Por poner un ejemplo, nos está pasando ahora con Carolina Marín, que ha puesto el bádminton en muchas conversaciones, o lo pudimos ver con el taekwondo tras los Juegos Olímpicos de Londres y el incremento de licencias que hubo. Cuando hay referentes la gente se interesa y a raíz de eso los medios también.

Y por último, a nivel institucional están todos los problemas a los que se enfrentan el resto de deportes minoritarios en nuestro país. Después de Barcelona hubo una bajada general de la financiación del deporte español, y el problema se ha visto muy acuciado con la crisis, pero en este caso tampoco es un problema específico de las combinadas, sino de cualquier deporte minoritario o no continuo.

- David Gómez: Yo creo que es falta de cultura atlética. Las combinadas no son valoradas como se merecen porque todavía se oye en los corrillos, "el que no destaca en nada, para combinadas", cuando para mi tendría que ser de otra forma "el que tiene aptitudes para todo, para combinadas". No hace mucho tuvimos un recordman mundial en Heptatlón con Eusebio y mucha gente se preocupó de que su prueba no fueran las combinadas, sino el salto de longitud.

Jorge Ureña ha tenido la suerte de dar el golpe da calidad tarde y ningún otro sector lo ha captado. ¿Si Jorge hubiera hecho los 7.81 en 60 metros vallas que ha hecho este año hace dos o tres años a que no adivináis que prueba estaría haciendo? Ese es el problema, no respetamos las pruebas combinadas como una prueba más.

Vamos a poner el caso de nuestra nueva adquisición, Pau Tonnesen. Pau es atleta de combinadas porque ha nacido en USA. Si hubiera nacido en España es muy probable que hiciese cualquier otra prueba que se le diese bien en sus inicios, como por ejemplo altura, donde tiene 2.11 metros, o pértiga donde tiene 5.30 metros. En España, si tenemos un atleta que vemos que puede hacer esas marcas enseguida lo orientamos hacia dichas pruebas. Lo cual nos hubiera llevado a perdernos un decatleta de más de 8.200 puntos.

Otro ejemplo es Ashton Eaton, recordman mundial de Decatlón y Heptatlón. Lo es porque ha nacido en Estados Unidos. Aquí un atleta capaz de correr en 10.20 segundos los 100 metros o de saltar 8.20 metros en longitud automáticamente se habría ido para una de esas pruebas o a las dos, como ha sido el caso de nuestro Eusebio Cáceres.

En España tenemos un caso curioso con las chicas, y es que nuestra campeona de España de Pentatlón, Caridad Hernández, es una atleta de 32 años reconvertida de las pruebas de vallas. Empezó a hacer combinadas con 30 años y en dos años se ha proclamado campeona de España. ¿Qué marca tendría esta chica si hubiese comenzado desde niña en las pruebas combinadas? Nunca lo sabremos.

Tenemos algunas atletas más especialistas en otras pruebas y que en los últimos años coquetearon con las pruebas combinadas llegando a ser internacionales en muy pocos meses, Raquel Álvarez u Olatz Arrieta son ejemplos de ello y por supuesto sin olvidarnos del gran Chema Peña. Atletas, los cuales nos podemos hacer la misma pregunta que con Caridad: ¿Qué pasaría si...?

Un ejemplo a la inversa y que creo que debería ser la tónica habitual es el de Caridad Jerez, una atleta que comenzó en las pruebas combinadas y que en seguida despuntó en las vallas, pero que pese a ello siguió en las pruebas combinadas. Fue internacional tanto en Pentatlón como en Heptatlón, y ahora, a sus todavía jóvenes 23 años, decidió especializarse en las vallas. ¿Cuánto correrá en las vallas? Pues lo mismo que si solo se hubiera dedicado a ellas desde niña, porque en ningún momento ha dejado de practicarlas y el haber hecho más cosas hace que su cabeza no se sature con tanta exigencia de una única prueba en la que toda mejoría se mide en unas centésimas.

- María Peinado: El problema es la poca difusión de los medios, y en mi opinión, si desde dentro no se valora como toca, ¿cómo vamos a esperar que lo valores los demás? El problema es todavía mayor en las chicas, porque en este país el deporte femenino aún es de segunda categoría.

Tercera cuestión. ¿Qué podemos hacer para mejorar las combinadas en España?

- ¿Qué podemos hacer para vender mejor la disciplina?

- Laura Ginés: El formato de pruebas combinadas es una competición larga y difícil de hacer llegar a las personas que no están metidas dentro del mundo del atletismo. Por ello es necesario adaptarlo para poder darlo a conocer, vender mejor una disciplina u otra dependerá del valor y el apoyo que la federación de cada país le otorgue.

En otros países ya se lleva a cabo con competiciones rápidas como puede ser el heptatlón de una hora o decatlón de noventa minutos, así como pequeñas ligas de triatlones que juntan una carrera, un salto y un lanzamiento diferente en cada jornada de competición; pudiendo ser adaptados para su práctica en exhibiciones en la calle.

Otro aspecto a tener en cuenta son los minutos televisivos dedicados a esta disciplina, gracias a atletas olímpicos como Antonio Peñalver, Inma Clopés o David Gómez, que con sus actuaciones en los diferentes Juegos Olímpicos han ayudado a que muchos españoles conocieran las pruebas combinadas, suscitando el interés por el seguimiento de las mismas.

- María Peinado: Es necesaria una mayor implicación y un mayor seguimiento.

- ¿Qué le diríais tanto a un niño que va a empezar en el atletismo como al aficionado en general para animarlos a acercarse al mundo de las combinadas?

- Jorge Ureña: Le diría que al principio es un mundo un poco difícil de entender, y que no es tan emocionante como puede ser por ejemplo una final de 100 metros, pero que una vez lo entiendes es igual de emocionante, peleando por el máximo de puntos posibles en cada prueba e intentando sacar los máximos en mis pruebas más fuertes y que no te los saquen en las más débiles, hasta tener que jugártelo todo en la prueba más dura para los combineros, los 1.500 metros, y esperar ansiosamente a que salga la puntuación final y los puestos para saber si has conseguido o no lo que se pretendía...

- Estamos acostumbrados a escuchar a Dafne Schippers defendiendo el modelo de su país en el que todos los niños hacen combinadas hasta los 16 años, como base para todo y con las ventajas que supone. Incluso hasta el punto que luego, se especialicen o no, les sirve como una forma de entrenar, con todas las ventajas asociadas a ello en términos de complementariedad, fuerza, lesiones…. Es precisamente el modelo que vosotros también conocéis en Onil, y sobre todo por lo que te queríamos preguntar, José Antonio. ¿Qué ventajas cree que tiene este modelo? ¿Cómo lo trabajáis vosotros desde que os llegan los niños? ¿Cuál es vuestra filosofía?

- José Antonio Ureña: Estoy completamente de acuerdo con Dafne Schippers, y es lo que nosotros hacemos y tenemos como filosofía. Proporciona mejor adaptación motriz, coordinativa, física y psíquica. Los niños no se aburren, siempre encuentran algo nuevo y diferente, siempre mejoran, y al final de la etapa de formación (juvenil, 16-17 años) el atleta y el entrenador saben realmente lo que quieren y que prueba es la que mejor se adapta a sus necesidades y aptitudes. A partir de junior hay tiempo suficiente para la especialización y es donde hay que trabajar como atletas de futuro.

Nosotros intentamos que todos los niños desde los 6 años hagan multideporte, luego los que se inician en las escuelas de atletismo en alevines, todos hacen todas las pruebas (carreras, vallas, saltos y lanzamientos). Organizamos competiciones para que puedan competir en todas las pruebas, incentivamos para que las alternen y es obligatorio las combinadas hasta juveniles.

- ¿Deberíamos de trabajar más las combinadas en las categorías inferiores?

- David Gómez: Para mí es imprescindible que se trabajen las pruebas combinadas desde la base, algo que no siempre se hace. En algunos países que curiosamente nos superan en los medalleros, tan sólo existen las pruebas combinadas en las categorías menores.

¿Por qué encasillamos a los niños en las pruebas que en un inicio se les dan bien? Puede que al final su prueba no sea esa y se retire por aburrimiento o falta de motivación. Un ejemplo soy yo, con 16 años salté 1.97 metros en salto de altura ¿Era esa mi prueba? Lo dudo mucho por mi tipología claramente de decatleta.

Me sienta muy mal cuando un niño o su entrenador me dice que es fondista porque no tiene velocidad. Limitar a un niño de esa manera me parece algo grave. Para mi deberían ser obligatorias las pruebas combinadas hasta los 15 años. Podemos conjugar diferentes fórmulas pero siempre combinar pruebas.

Hace años propuse que en los meetings en España hubiese un triatlón para combineros, tal y como mencionaba Laura, con un salto, una carrera y un lanzamiento y que dicho triatlón fuera variando en sus combinaciones. La respuesta fue negativa, mientras que en países como Bélgica donde la población es menor y tienen más y mejores combineros que nosotros, si se aplica esta fórmula.

- A nivel general, ¿estamos muy lejos de ese modelo? ¿Por qué no se apuesta más en nuestro país esa línea?

- José Antonio Ureña: Creo que cada vez hay más gente que sigue este modelo, pero lo rompe demasiado pronto, por falta de material o instalaciones, otros por falta de conocimientos de algunas pruebas, otros porque supone mayor trabajo y otros porque se precipitan en la especialización cuando el atleta destaca en una prueba.

- También lo apuntaba antes David… ¿Tendemos en exceso a apostar por la especialización del atleta en sacrificio de las combinadas?

- José Antonio Ureña: Sí. Todos (entrenadores, padres y federación) queremos éxitos tempranos, los especializamos y entrenamos como adultos, quemando etapas, sin tener en cuenta que son niños y niñas y no están preparados ni física ni mentalmente. Nunca sabrán realmente si han practicado su prueba buena o si eran grandes combineros. En Europa y en el mundo hay muchos decatletas y heptatletas que serían los mejores en España en diversas pruebas.

En España, Antonio Peñalver en su momento era de los mejores lanzadores de peso. Benet de los mejores vallistas. Eusebio Cáceres si no hubiese hecho combinadas seguro que no sería el saltador que es (habría sido un velocista). Y Jorge Ureña ha sido este invierno el segundo del ranking absoluto en 60 metros vallas (en su categoría de los primeros en varias disciplinas).

- Puestos a pedir… ¿Qué es lo que pediríais en nuestro país para vuestra especialidad?

- José Antonio Ureña: Desde los inicios, que se apoye con muchas competiciones de triatlón a niveles provinciales, y encuentros entre federaciones a nivel nacional. A los entrenadores que no tengan prisa en abandonar las combinadas, que siempre hay tiempo para la especialización, que el atleta no pierde sino gana en muchas facetas. Y a la federación que apoye y cuide la especialidad porque es la base y el futuro del atletismo.

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Antonio Peñalver concediendo una entrevista en 1992
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María Peinado en su época con la selección española
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David Gómez en el Campeonato de España de 2013 en Alcobendas
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José Antonio Ureña en el Europeo de Veteranos en pista cubierta de San Sebastián 2013
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Laura Ginés - coplusmarquista española
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Jorge Ureña, presente y futuro de las combinadas en España
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