Una pionera del atletismo femenino en España
Sagrario Aguado cumple 60 años
Por : Miguel Villaseñor (Asociación Española de Estadísticos de Atletismo)
El pasado 4 de octubre cumplió 60 años una de las atletas más conocidas, legendarias y populares de la historia del atletismo español: Sagrario Aguado.
Sagrario Aguado Nadal nació el 4 de octubre de 1949 en Madrid, en el barrio de Tetuán. Sin haber tenido previamente ninguna relación con nuestro deporte, en 1966, con 17 años, comenzó a practicar el atletismo. Había jugado también al baloncesto, y durante años compaginó baloncesto y atletismo, pues fue pívot en el club Medina Almudena de primera división durante varios años.
Sagrario medía 1.73 metros, era una chica alta para la época, rubia con ojos verdes. Las características físicas de Sagrario llamaron la atención en su día y las crónicas de entonces, hoy no serían iguales, llevaban aparejado muchas veces la ineludible coletilla de "guapa saltadora" o "bella atleta". Llamaba efectivamente la atención por su belleza, y ello daba pie para demostrar que la práctica del atletismo, en palabras de entonces, "no era perjudicial para la condición femenina ni disminuía la belleza natural de las mujeres". Sin embargo, Sagrario nunca buscó la fama ni sacó provecho en este sentido, ella era únicamente una deportista que buscaba superarse.
Eran, sin duda, otros tiempos. Hacía poco, desde 1960, que las chicas podían de nuevo practicar atletismo. Antes, simplemente, estaba prohibido. Algo que hoy nos suena sencillamente increíble. Por ello, podemos considerar que nuestras atletas de entonces fueron unas auténticas y valientes pioneras.
Sagrario Aguado dominó el panorama nacional del salto de altura durante 10 años. Batió o igualó el récord de España en 12 ocasiones al aire libre y en 14 en pista cubierta. Ella hizo avanzar la plusmarca española 15 cm en abierto y 17 cm a cubierto. Fue 6 veces campeona de España al aire libre y otras tantas en pista cubierta. Su primer récord fue de 1.54 en las pistas de Riazor, en 1967, en un encuentro contra Bélgica; el último fue de 1.73 en 1975.
Cuando Sagrario llegó el salto de altura español estaba liderado por Mercedes Morales. Pero su gran rival de los primeros años fue Teresa María Roca, catalana de Mataró, con la que sostuvo muchos duelos sobre el listón. Teresa María sería recordwoman nacional en tres ocasiones y campeona de España otras tantas veces, contando sólo aire libre. Esta atleta falleció prematuramente el 10 de enero de 1993, con sólo 44 años de edad. Luego vendría Carolina Nolten, la atleta nacida en La Haya, como rival de la madrileña. Finalmente su última gran oponente española fue una jovencísima Isabel Mozún, que, siendo cadete, ya puso en apuros a nuestra protagonista. Mozún fue la sucesora de Sagrario en la altura española.
Atleta de los clubes Atlético de Madrid y Canguro, un clásico del atletismo madrileño, Sagrario fue 16 veces internacional. Compitió en la Copa de Europa, en la calificación que se celebró en "su" estadio Vallehermoso de Madrid, en 1975. En ese año también compitió en los Juegos del Mediterráneo en Argel, donde fue quinta, y en la Copa Latina de Río de Janeiro.
Dejó para la posteridad unas mejores marcas de 1.73 al aire libre y 1.69 en pista cubierta, ambas conseguidas en 1975. Estas marcas pueden parecer hoy modestas, pero hay que saber valorarlas teniendo en cuenta la situación del atletismo femenino de la época.
Aunque compitió también en longitud (hubo un momento que dudó en pasarse de lleno a esta especialidad), velocidad, vallas y pentatlón, su prueba, como ha quedado claro, fue el salto de altura. La irrupción del estilo fosbury pilló a Sagrario como atleta en activo. Y ella fue la primera mujer en España que se adaptó al fosbury, y lo hizo con rapidez. El saltador estadounidense enseñó su estilo al mundo en octubre de 1968 y llama la atención que el 22 de febrero de 1969, en Barcelona, Sagrario bate el récord español en pista cubierta saltando a rodillo ventral y sólo once días después lo supera de nuevo en Madrid, pero ya saltando de espaldas. Las mujeres se adaptaron entonces mucho más rápido a la nueva forma de pasar el listón que los hombres. Alguna rival, como la citada Teresa María Roca, no cambió de estilo y fueron muchos los concursos en el que ambas atletas saltaban cada una a su manera.
Sagrario se casó en 1974 y rompió otro molde en nuestro país, que decía que una mujer casada no podía practicar el atletismo. De nuevo pensamos que eran otros tiempos. En 1976 tuvo un hijo. Volvió a competir, pero problemas de menisco y un nuevo embarazo le hicieron retirarse. Tuvo tres hijos. El niño que nació el 23 de Junio de 1976 es Ignacio Calderón, lanzador de martillo, hoy sexto en la lista española de todos los tiempos, y que envió el artefacto a 69,37 metros en 2004.
Fue una mujer moderna e incluso adelantada para la época, muy activa, estudiaba, trabajaba y entrenaba. El atletismo, y el deporte en general (recordemos que compaginó atletismo y baloncesto), para ella fue plenamente amateur, lo practicó de modo "natural", porque le gustaba, nunca lo practicó como actividad fundamental y casi "única" de la vida, como ocurre hoy día con el atletismo de élite. La plena igualdad entre mujeres y hombres, que hoy vemos normal, es algo que Sagrario siempre defendió, era una de sus banderas.
Sagrario Aguado ha seguido ligada a nuestro deporte: como fiel seguidora del atletismo, de nuestras actuales saltadoras, y, lógicamente, por su hijo Nacho. Y sigue ligada al deporte en general desde los cargos directivos que ha desempeñado en el Comité Olímpico Español, en la Fundación Mujer y Deporte y en el Consejo Superior de Deportes, donde hoy trabaja. Premiada con la medalla de bronce de la Real Orden del Mérito Deportivo en 2006, Sagrario ha trabajado desde los valores más puros del deporte que siempre defendió, de esfuerzo, superación e igualdad.
Por todo ello, Sagrario, y por supuesto por tu cumpleaños, ¡muchas felicidades!
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