Jesús Ángel García, el hombre-récord de los Mundiales (9 presencias)
Alemania, país talismán para el atletismo español
Alemania siempre se nos ha dado bien en las grandes competiciones atléticas; hasta un total de 23 medallas se han logrado en las últimas tres grandes citas celebradas en terreno teutón en estas dos últimas décadas. Hace dieceiséis años en el Mundial de Stuttgart fueron cinco las preseas conquistadas y en los últimos dos Europeos disputados en este país, en Stuttgart 1986 fueron tres y en Munich 2002 con "gran atracón" de nuestro atletismo, un total de quince.
Diecisesis años después de su título mundial en 1993, el marchador Jesús Ángel García Bragado sigue en lo más alto de la marcha mundial, el más longevo y uno de los más laureados de la historia del atletismo mundial, sumará en Berlín su novena presencia y se convertirá en el atleta con más participaciones de la historia de los Mundiales.
Para el atletismo español, la primera referencia en tierras alemanas y ya lejana en el tiempo y que dejó un gran sabor de boca fueron los Juegos Olímpicos de Munich en 1972, donde pese a no lograrse medalla alguna (no llegaría la primera hasta Moscú-80) si se guarda un grato recuerdo del gran Mariano Haro en la final de 10.000m donde rozó la medalla de bronce, logrando una cuarta plaza y un récord de España fabuloso (27:48.2).
Pasarían catorce años para que volviera una gran competición a terreno alemán. Fue en 1986 con el Campeonato de Europa de Stuttgart. Allí, sobre la pista del Neckarstadion, una jovencísima Mari Cruz Díaz daba la gran alegría a la hinchada española con su título europeo en 10km marcha (la más joven campeona de la historia de los Europeos) completando el medallero en vallista catalán Carlos Sala (bronce en 100m vallas) y el marchador madrileño Miguel Ángel Prieto en 20km marcha). Fue el preludio de lo que vendría siete años después con la celebración del IV Campeonato del Mundo en esta misma ciudad. Con una selección renovada, jóvenes atletas y aún con la "resaca" de los Juegos de Barcelona 1992, la selección española completó un Mundial excelente logrando cinco medallas (la cifra más alta lograda hasta ahora junto a Atenas 1997 y París 2003).
La marcha, una vez más, acaparó el mayor protagonismo, cuatro de las cinco medallas fueron en esta especialidad, con doblete de oro a cargo de Valentí Massana en 20km y el entonces debutante Jesús Ángel García en 50km, completando el medallero los campeones olímpicos Daniel Plaza (bronce en 20km marcha) y Fermín Cacho (plata en 1.500m) y el sorprendente bronce de Encarna Granados en 10km marcha. Fue un Mundial de grato recuero para nuestro atletismo que sentó las bases de una generación que siguió dando más y más éxitos.
La larga y dilatada serie de éxitos en tierras germanas llegó a su "éxtasis" en 2002 con ocasión del Europeo de Munich. Allí, el atletismo español tocó techo con un aluvión de medallas, nada menos que quince (seis de oro) y dejó boquabiertos a todo el atletismo mundial. Día tras día iban cayendo una a una las medallas para nuestro casillero con título europeo para Alberto García (5.000m), José Manuel Martínez (10.000m), Antonio Jiménez (3.000m obstáculos), Francisco Fernández (20km marcha), Marta Domínguez (5.000m), Glory Alozie (100m vallas), las platas para David Canal (400m), Reyes Estévez (1.500m) y Mayte Martínez (800m) y los bronces de José Ríos (10.000m), Julio Rey (maratón), Luis Miguel Martín (3.000m obstáculos), Yago Lamela (longitud), Juan Manuel Molina (20km marcha) y de nuevo el incombustible Jesús Ángel García (50km marcha). Fue un atracón de medallas que quedará grabado para siempre en la historia del atletismo español y que nos colocó a la cabeza del atletismo europeo.
Por todas estas razones, el 12º Campeonato del Mundo que comienza este sábado 23 agosto en Berlín se antoja decir que puede resultar bueno para las aspiraciones de nuestra selección, mezcla de juventud y veteranía, con nombres consagrados como el ya citado Jesús Ángel García, los capitanes Manuel Martínez y Marta Domínguez, los marchadores Francisco Fernández y María Vasco y la mediofondista Mayte Martínez, los tres saben lo que es un podio mundialista.
La pista azulada del Estadio Olímpico berlinés bien puede mantener la "tradición alemana" y ser una escribir una nueva página brillante para la historia de nuestro atletismo.
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