Real Federación Española de Atletismo
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 viernes, 19 de julio de 2019   ENTREVISTA WEB 59/2019
Carmela Cardama y Maitane Melero: juventud y veteranía ejemplares para el 10.000m español

Por : Antonio Aparicio - Fotos: Miguelez TEAM y colecciones personales


La vida es una carrera de fondo, donde cada persona lleva su ritmo. El 6 de julio, Carmela Cardama (22 años) y Maitane Melero (36) firmaron juntas el mejor 10.000m de su vida y escribieron un pedacito de historia para el fondo femenino español. Precocidad y madurez récord: dos formas modélicas de alcanzar el éxito; opuestas pero complementarias.

En la 23ª Copa de Europa de 10.000m, celebrada en Londres, las mayores expectativas colectivas de España residían en el equipo masculino, campeón en 2017 y 2018. Menos se esperaba del combinado femenino, que no había subido al podio en esas dos ediciones (y menos aún tras sufrir la baja de Trihas Gebre, vencedora individual en 2015). Sin embargo, quienes acabaron llevándose una medalla (de plata) fueron ellas, gracias sobre todo a la fenomenal actuación de Carmela (6ª con 32:26.43) y Maitane (7ª con 32:27.00).

UNA COMPLEMENTARIEDAD IMPROVISADA
Ambas pulverizaron sus marcas personales: la joven viguesa por casi medio minuto; la pamplonesa por 17 segundos. Pero curiosamente, la marca satisfizo menos a la que más mejoró, en una carrera que califica de "un poco extraña". Carmela era ambiciosa y esperaba haberse acercado más a la mínima del Mundial de Doha (31:50.00) para tener opciones de ser repescada por ránking, pero el elevadísimo ritmo al que salieron las liebres le hicieron replantearse su táctica: "Me tocó llevar la carrera durante 5 km. Al principio intenté mantener un ritmo más vivo, esperando que las liebres se relajaran un poco para poder reenganchar, pero tras varias vueltas viendo que no era así y que nadie me daba un relevo, opté por llevar un ritmo cómodo que no me pasara factura al final. Hacia los últimos kilómetros enganchamos con un grupo y el ritmo sí que aflojó un poco, pero yo ya había decidido centrarme en el puesto y olvidarme de la marca. Finalmente, con el 6º puesto, el no conseguir la marca que teníamos como objetivo no me supo tan mal, aunque me quedé con ganas de más".

Ese ritmo que marcó Cardama en la primera mitad (cubierta en 16:15) le vino perfecto a Melero, quien no oculta lo "muchísimo" que disfrutó defendiendo a la Selección "en una pista tan especial como la de Parliament Hill" y ante su familia. "Sabía que llegaba en un buen momento y creía que podría estar alrededor de 32:30, así que salí a ese ritmo junto a Carmela y Nuria; fue algo improvisado. En la primera parte me encontré muy bien, corriendo a ritmo constante y cómoda. El segundo 5.000m, en el que quise relevar a Carmela para que no llevase ella todo el peso, lo corrí peor tácticamente, ya que tuve bastantes encontronazos con otras corredoras, cambios de ritmo y corrí bastante tiempo por la calle exterior. Aun así, fuimos pasando a varias corredoras, y estoy muy contenta con la marca y con el puesto realizado. Carmela y yo no habíamos hablado nada antes de la carrera, pero creo que nos supimos entender muy bien en la competición sin necesidad de palabras", destaca la navarra.

El premio de la plata colectiva (sellada con los 33:14.32 de Nuria Lugueros, 26ª) fue recibido como una "agradable sorpresa" por Carmela, y como "una gran alegría" por Maitane. La primera admite que, "como buena novata en la selección absoluta, no sabía si teníamos opciones o no, ni qué tiempos había que hacer, pero yo me centré en correr". Más reivindicativa, Maitane pensaba que "si corríamos en nuestras marcas, teníamos opciones de subir al podio. El equipo que llevamos era competitivo y así lo demostramos. Es cierto que Trihas Gebre fue una baja importante, pero creo que supimos hacer las cosas bien y dar lo mejor de nosotras en la pista".

HITOS OPUESTOS EN EL 'TOP 20'
Gracias a sus cronos de Londres, Cardama y Melero se han situado 16ª y 18ª en la lista nacional de todos los tiempos. Y ambas lo han hecho estableciendo un hito: dentro del 'top 20' actual del 10.000m femenino, ninguna española logró su MMP con menor edad que la gallega (22 años y 7 meses), y ninguna lo hizo con mayor edad que la navarra (36 años y 4 meses).

Dos mujeres igualmente admirables, pero con cronologías diametralmente opuestas. Mientras que Carmela se estrenó vistiendo la camiseta de España al poco de cumplir los 18 años (en el Europeo de cross júnior de 2014) y meses después se colgó un bronce en los 5.000m del Europeo júnior de 2015, Maitane no debutó como internacional hasta los 34 (en el Europeo de cross de 2017). Eso sí, la atleta del Grupompleo Pamplona At. precisa que "en categorías inferiores ya tenía marcas interesantes como 1:36 en 600m siendo cadete, o medallas nacionales en 800m y 1500m como juvenil y júnior".

Pero cuando empezó a estudiar una Ingeniería Superior, su progresión se ralentizó, porque "compaginar entrenamientos con clases, prácticas y exámenes no fue nada sencillo", asegura. El año del Proyecto Final de Carrera (2007), Maitane pudo progresar hasta 4:23.66 en el 'milqui', "porque podía organizarme yo los horarios y no estar metida todo el día en la universidad". Pero luego llegaron 10 años de estancamiento casi absoluto, aunque se la pudiese ver en bastantes finales de Campeonatos de España. Fue el precio a pagar por el éxito profesional, ya que en cuanto terminó sus estudios la contrató la empresa del sector eólico Nordex Energy Spain para su departamento de Calidad Proveedores; y su trabajo la obligaba a viajar mucho por todo el mundo, con las consiguientes dificultades para seguir la planificación de su entrenador, Patxi Morentin. "Cuando llevaba varias semanas entrenando e iba cogiendo la forma, venía mi jefe y me decía: 'Maitane, la semana que viene tienes que ir 2-3-4 semanas a China, India, Brasil, etc…'; y así es imposible rendir al máximo nivel competitivo", recuerda.

EL PUNTO DE INFLEXIÓN DE MAITANE
¿Qué ocurrió entonces para que surgiese la nueva Maitane? Principalmente, el nacimiento de su hijo Ilai en enero de 2016: "Supuso un punto de inflexión en mí a todos los niveles. Psicológicamente, he aprendido a relativizar muchas situaciones. Podría hablar muchísimo de lo que ha cambiado mi mentalidad con la maternidad. Ahora, tengo un pensamiento principal en mi cabeza y es que mi hijo esté bien; todo lo demás es secundario", subraya. La llegada de Ilai también conllevó una mejora en su jornada laboral (de 8:00 a 15:00), lo cual -dentro de su dificultad- le permite "conciliar vida familiar, laboral y deportiva sin necesidad de viajar".

El milagro de engendrar una nueva vida regaló también una nueva vida atlética a esta mamá ingeniera, que ese mismo año ya logró meterse en la final de 1.500m del Campeonato de España. Pero lo mejor estaba por llegar… En 2017, pulverizó sus marcas en 800m (2:09.17) y 1.500m (4:18.74); y remató el año estrenándose como internacional. Y en 2018, empezó a crecer imparablemente en las distancias superiores, logrando sus primeros títulos nacionales (3.000m en pista cubierta y 5.000m al aire libre) y siendo 9ª en los 10.000m del Europeo de Berlín.

"Jamás pensé en poder volver a competir así después de la maternidad. El factor psicológico es muy importante, pero también tengo la suerte de contar con mi familia, que me apoya y ayuda mucho; y de mi entrenador, que ha sabido adaptarse a mi situación personal", destaca Melero, quien abunda en los pros y contras de su tesitura actual: "La ventaja de practicar este deporte es que me permite tener flexibilidad de horarios y sitios para poder entrenar. Así, y eliminando la palabra 'pereza' de mi vocabulario, he podido conseguir esa continuidad de entrenamientos necesaria para alcanzar los resultados. La parte negativa es que, debido al ajetreo de mi día a día, no puedo descansar como un atleta que se dedica exclusivamente a entrenar y eso lo noto mucho, principalmente en la recuperación. Pero tampoco me puedo quejar...".

EL AÑO DE EXPLOSIÓN DE CARMELA
No menos interesante, aunque sí más precoz, es la progresión de Carmela, que tras ese bronce europeo sub-20 dejó a su entrenadora Oliva Román (descubridora también de la olímpica Estela Estévez) para marcharse becada a estudiar a Estados Unidos; inicialmente a Florida y luego a Oregón. Pero su gran salto de calidad se ha producido esta última campaña en Eugene, junto a su nueva entrenadora Helen Lehman-Winters: 8ª sub-23 en el Europeo de Cross (una cita donde la viguesa siempre ha estado dispuesta a competir con España pese a las dificultades de calendario), más de medio minuto de mejora en 5.000m (de 16:12.15 a 15:38.77), casi un minuto en 10.000m (de 33:24.39 a 32:26.43)…

Esta estudiante de Psicología Clínica analiza así sus principales virtudes como atleta: "Creo que soy muy 'consistente'. No hay una gran diferencia entre mis días buenos y mis días malos; incluso en los malos soy capaz de hacer entrenamientos de calidad. También me dicen que tengo buena actitud y, como dice mi entrenadora, soy 'very coachable' (fácil de entrenar). Tengo mis propias opiniones y entrenamientos que me gustan hacer más o menos; pero al final confío plenamente en mi entrenadora, fisioterapeuta, entrenador de técnica, etc.; y ellos no tienen que preocuparse porque saben que haré los entrenamientos que me han mandado".

Conviene también destacar que, si en vez de en diciembre de 1996 hubiese nacido un mes después, Cardama habría seguido siendo 'promesa' este año. De ese modo, sus 32:26.43 de Londres habrían pulverizado (¡por 22 segundos!) el récord de España sub-23; y también habría sido seria candidata a medalla en el recién concluido Europeo de la categoría. De hecho, probablemente sólo habría sido superior la campeona en Gävle, la alemana de ritmo desenfrenado Alina Reh (31:19.87 este año). "Por ahora creo que me habría 'quitado las pegatinas'", admite Carmela, "pero por mí perfecto, porque correr con Alina es casi tener asegurado mejorar tu marca".

Pero Carmela ya es sénior, aunque no haya cumplido aún los 23, y reivindica que las fondistas españolas pueden brillar desde muy jóvenes en los 10.000m si se lo proponen. Y también que, pese a la fama de agotadora que tiene la temporada universitaria estadounidense, es posible mantener una gran forma al volver en verano a Europa. "Una de las razones es que Helen ha sido muy cuidadosa con los entrenamientos y las carreras, asegurándonos una buena recuperación después de cada 10.000m. Fui capaz de mantener los entrenamientos un mes más para la Copa de Europa, pero una vez volví de Londres, el cuerpo me pidió descanso, y es que ése fue mi quinto 10.000m en menos de tres meses… Pero me alegro de haber podido llegar en plena forma a la Copa de Europa", resalta Cardama, que en las semanas previas se reencontró en Vigo con su entrenadora de siempre, a quien pidió que le "echase una mano cogiendo los tiempos y marcándome ritmos. Acostumbrada a tener por lo menos dos atletas más haciendo las series conmigo, llevaba un poco mal verme sola en la pista, y tener a Oliva conmigo me hizo sentir que no estaba sola".

DOS FUTUROS POR ESCRIBIR
El futuro sigue tendiendo los brazos a Carmela y a Maitane. En principio, para el resto de temporada, ambas debían centrar sus esfuerzos en los 5.000m (donde, curiosamente, las dos ya han obtenido este año unas MMP casi calcadas también: 15:38.77 Carmela y 15:38.95 Maitane). "Me gustaría poder mejorar más mi marca y luego hacer un buen papel en el Campeonato de España", confirma Maitane. A la gallega, en cambio, ha acabado pasándole factura su intensa temporada y, debido a diversos dolores que empezaban a irle surgiendo tras los rodajes, unidos a cierto cansancio mental, decidió tomarse un respiro; aunque le habría encantado competir más, poder ir al Europeo de Selecciones y "quedarme más cerca de las mínimas para Doha. Pero a la vez, este año he competido muchísimo y conseguido muchos más objetivos de los que me había planteado a principio del campo a través el año pasado", subraya.

Carmela ya mira más hacia la próxima temporada, donde seguirá priorizando esos 10.000m en los que este año logró un espléndido 2º puesto en los Campeonatos de la NCAA. Para la próxima edición, le gustaría clasificarse también en los 5.000m para aportar más puntos a su equipo universitario; e incluso estrenarse en los Campeonatos NCAA de pista cubierta en los 5.000m y 3.000m. En el horizonte están los JJ.OO. de Tokio y, ya en 2021, unos Mundiales que se celebrarán precisamente en el nuevo estadio de su Universidad: el mítico Hayward Field de Eugene.

A Carmela le encanta su carrera y disfruta mucho haciendo las prácticas en los laboratorios de investigación 'START lab' (estudiando "regulación afectiva en madres con personalidad límite y cómo esta psicopatología se ve reflejada en los niños") y 'SLEEP lab' (donde aún no ha decidido su propio proyecto, pero le atrae algo relacionado con "la eficiencia del sueño en atletas en temporadas de carga de trabajo alta"). Pero aunque hasta ahora concedía más prioridad a los estudios, admite que "este ha sido un año excepcional en atletismo que me pone en una situación de pensar en dedicarme a ello. En diciembre habré acabado con la carrera y, aunque seguiré trabajando en investigación, tendré más tiempo disponible para dedicar al atletismo".

Maitane, naturalmente, también quiere seguir disfrutando del atletismo, aunque no pueda permitirse pensar tan a largo plazo: "La verdad es que voy día a día. Soy una corredora de pista; disfruto muchísimo corriendo en el tartán. Jamás pensé que me fuesen a gustar tanto las pruebas de 5000m o 10.000m; yo que vengo del mediofondo... Llevo sólo unos años corriéndolas y creo que me he adaptado bastante bien".

Los retos tampoco le faltarán, aunque no se ha planteado emular a otra fondista de eclosión tardía: la extraordinaria Teresa Recio, que mantiene los récords de España máster W35 de 5.000m (15:12.06) y 10.000m (los 31:43.80 que hizo siendo 8ª en el Mundial de Sevilla'99). "No me fijo en récords de otras corredoras, sino en mis propios récords, y mis objetivos están en superarme a mí misma. Creo que pese a que constantemente se señala mi edad, una cosa es la edad que aparece en el DNI y otra la edad biológica; y yo todavía me veo con ganas, ilusión y fuerza para seguir superándome", concluye.

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Con el trofeo de subcampena de la NCAA 2019
Con el trofeo de subcampena de la NCAA 2019







Junto a su madre tras la final de la NCAA
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