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2004
Publicado en "Atletismo español" - por Emeterio Valiente
La reunión de Sevilla,celebrada el pasado 5 de junio y encuadrada en el Grand Prix de la IAAF, volvió a evidenciar el halagüeño futuro que le aguarda a la veinteañera Berta Castells; ubicada en el ‘grupo B’ de lanzadoras de martillo, eran poco más de la 16.15h cuando la estudiante de Dietética y Nutrición tomó el implemento y lo envió a 67,42m, lo que suponía un nuevo récord nacional por exiguos ocho centímetros; no satisfecha con esa leve mejora, Berta repitió la operación y tras la excursión del juez a tan lejano agujero en el césped, la sentencia apareció en el electrónico: 68,87, nada menos que metro y medio sobre su anterior y aún humeante plusmarca. La pena es que aún no se había personado en el estadio una gran mayoría de la minoría que asistió a la reunión. Aún tuvo energía Berta para tirar 67,54 en la tercera ronda, con lo que se iría de Sevilla con sus tres mejores lanzamientos de siempre; los tres últimos ensayos fueron nulos. Luego llegó el turno a las mejores del mundo, pódium completo de París incluido y la grata sorpresa fue comprobar que sólo las cinco primeras lanzaron el artefacto más lejos que Berta, ganadora de su grupo; así, la plusmarquista nacional se situaba 16ª del ránking mundial y nadie más joven que ella le precedía en esa elitista lista; el próximo y seguro que inminente objetivo será la cota de los 70 metros, que le hará acceder de lleno a la crema mundial; el concurso fue dominado por la doble campeona mundial, la cubana Yipsi Moreno con 73,81, récord del mitin, claramente por delante de la francesa Montebrun, bronce parisino, con 70,90 y otra cubana, Yunaika Crawford, con 70,44. Berta, el futuro te pertenece.
Reyes Estévez alimenta la esperanza
Otro atleta español que emitió unas señales más que positivas fue Reyes Estévez; consciente de hallarse en año olímpico, Reyes no ha escatimado esfuerzo alguno durante el invierno y la puesta a punto que demostró en Sevilla invita a la esperanza en forma de medalla olímpica. Siempre atento a la cabeza, con parciales de 53.36 y 1:56.28, el subcampeón de Europa sólo cedió ante el argelino Ali Saidi-Sief (3:34.72), en su primera temporada completa después de su sanción de dos años por dopaje, y el keniata de nueva hornada Isaac Songok que apenas cedió cuatro centésimas ante Saidi-Sief. El buen crono de Reyes, 3:35.37, es secundario en comparación con la impresión que dejó sobre el tartán; entre el resto de españoles, el pistoletazo para la selección olímpica vio a Sergio Gallardo como el más destacado con 3:36.26, por delante de Pedro Esteso, 3:37.18, Roberto Parra, 3:37.93 y un valiente Álvaro Fernández, 3:39.47, mientras que Redolat se retiró e Higuero se alistaba en el 800, 1:47.12. En la serie ‘B’ los júniors Juan Diego Bote (3:46.04) y Víctor Montaner, júnior de primer año (3:47.98) lograron sendas mínimas para el mundial de Grosseto.
Reina y Pestano enseñan los dientes
El 800 deparó por segundo año consecutivo la que entonces era marca mundial del año a cargo de Wilfred Bungei; el keniata paró el crono en 1:44.69 y fue muy apurado al final por ese gran llegador que es Yuriy Borzakovskiy, apenas una décima más lento, mientras su coetáneo e ídolo local Antonio Reina fue un brillante tercero con 1:44.90 batiendo a tres de los siempre peligrosos mediofondistas keniatas encabezados por Justus Koech; buena actuación de Miguel Quesada en la serie ‘B’, 1:47.01 ganada por el estadounidense Alan Webb, 21 años, emergente figura del 1.500, en 1:46.53, marca personal.
Otro español que brilló fue Mario Pestano; tres días antes de su épico récord nacional de 68,00 en Zaragoza el finalista parisino enganchó un tiro de 66,59 para situarse segundo sólo por detrás del estonio Gerd Kanter, un año más joven, cuyo artefacto aterrizó a 68,50m. La trayectoria veraniega de Pestano augura sin duda una brillante prestación olímpica.
Koech y Bitok, de bóbilis
Los 3.000 obstáculos eran otro foco de interés de la reunión; el keniata Paul Kipsile Koech dio una exhibición y marcó 8:05.31, récord de la competición. Pero lo interesante estaba detrás, en la lucha que mantenían los españoles, que empezaban a mostrar sus cartas en el angosto camino que conduce a Atenas; Antonio Jiménez se retiró mediada la contienda víctima de un golpe anterior con un obstáculo y fue José Luis Blanco quien finalmente quedó a la cabeza de los locales; aunque la marca no fue espectacular, 8:24.00, sí fue suficiente para lograr la mínima olímpica, logro del que César Pérez se quedó a escasas centésimas con su crono de 8:24.91; Eliseo Martín, aún corto de entrenamientos por problemas físicos, marcó 8:25.69, mientras el plusmarquista Luismi Martín Berlanas decidió alistarse en el 1500, donde fue 5º en la serie ‘B’ con 3:42.19.
El 5.000 dejó una estampa casi inaudita hoy en día, pues a falta de 800 metros para el epílogo Chema Martínez y el austriaco ex-obstaculista Gunther Weidlinger comandaban las operaciones por delante de una nutrida representación africana con el doble subcampeón olímpico de la distancia (1992/96), Paul Bitok, a la cabeza, aunque permanecían eso sí, repletos de energía agazapados tras el dúo europeo; finalmente se impuso la lógica y los galgos africanos dominaron sin remisión con victoria para Bitok en 13:13.80 por delante de los marroquíes Bellani y Amyn; Chema Martínez, 5º, consiguió su segunda marca de siempre en la distancia con 13:16.85, mínima olímpica mientras los verdaderos especialistas nacionales libraron su primer combate en la configuración del equipo olímpico; Carlos García mejoraba en 14 segundos su registro después de siete años hasta situarlo en 13:31.47, mientras otro Carlos, Castillejo dio la cara en el grupo perseguidor y terminó en 13:32.24.
Crawford, Phillips, Dragila, victorias norteamericanas; Felicien es batida
Entre los foráneos que más destacaron cabe citar al norteamericano Shawn Crawford, un auténtico todoterreno de la velocidad que consiguió el subcampeonato mundial de 60 en Budapest en marzo, 20.23 fue su victorioso crono, muy por delante de su compatriota Bernard Williams, 20.66; en la serie ‘B’ se vivió un adelanto de lo que será en unas semanas el Nacional de Almería, con apretada victoria para Santiago Ezquerro con 21.19 (+1.4) y una centésima de avance sobre Josué Mena, mientras el campeón bajo techo, Iván Mocholí, paraba el crono en 21.24.
El tunecino Sofiane Labidi, 45.19, enseñó la espalda en el 400 al británico Tim Benjamín y a David Canal que realizaba su primer 400 de la temporada en 45.67, tras su prometedor inicio de año sobre 200m, 20.69. En el foso de longitud, el norteamericano Dwight Phillips preparaba su asalto al trono olímpico; fuera de juego por lesión su compatriota Stringfellow el doble campeón del mundo 2003 lleva una temporada impecable con varias marcas por encima de 8,40. En Sevilla ‘mató’ el concurso con un brinco inicial de 8,23m a pesar del viento en contra, 2.5m/s. El británico Chris Tomlinson y el todavía cubano Joan Lino fueron los dos únicos otros saltadores que alcanzaron los ocho metros: 8,05 (-1.6) y 8,02 (-0.5) respectivamente.
El peso vivió un concurso reñido con el danés Joachim Olsen como vencedor con 20,86 gracias a su primer tiro; Janus Robberts (20,73) y Reese Hoffa (20,62) secundaron a Olsen mientras Manolo Martínez se ubicaba sexto en su segunda aparición estival con 20,14. Perdita Felicien, canadiense, debió notar el peso de sus dos oros mundialistas seguidos (París y Budapest) y cedió ante la jamaicana Delloreen Ellis-London en los 100 vallas con cronos respectivos de 12.68 y 12.73 (+1.4). No pareció, sin embargo, preocupada Felicien y se autoproclamaba en la zona mixta “favorita para ganar los JJOO de Atenas”; Glory Alozie fue tercera con un buen crono de 12.75 y en las otras dos pruebas con vallas dominaron los estadounidenses James Carter (48.90) y Brenda Taylor (55.53).
Inga Babakova es incombustible: pocos días antes de cumplir 37 años y en su instalación fetiche (en Sevilla se proclamó campeona mundial en 1999); la ucrania sobrepasó el listón sobre 1,98, derrotando a Ruth Beitia y a su compatriota Irina Mykhalchenko, ambas con 1,95, siendo la 2ª posición para Beitia por mejor concurso. La actuación de Stacy Dragila, ganadora de la pértiga con 4,50 a la segunda tentativa no hacía presagiar el récord mundial que batió tres días después en Ostrava (4,83m) mientras en el duelo hispano Naroa Agirre superó a Dana Cervantes al saltar 4,20m a la primera. El tercer récord de la tarde lo protagonizó una keniata llamada Isabella y apellidada Ochichi que descendió de 15 minutos (14:55.95) bajo una temperatura nada sofocante que favoreció el esfuerzo sostenido, y solitario desde el ecuador de Ochichi, que aventajó a la etíope Teyiba Erkesso en diez segundos.
En el 800 la noticia, desgraciada, fue la baja de Mayte Martínez, ingresada en los días previas al encontrarse mal mientras entrenaba en las madrileñas pistas del INEF. Venció la belga Sandra Stals con marca discreta, 2:01.71
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