Rumbo a Punta Umbría 2011 - Historia de España en los Campeonatos del Mundo de Campo a Través
  INICIO
  NOTICIAS
  HISTORIAL DE ESPAÑA
  TODOS LOS PARTICIPANTES
      EDICIONES - MEDALLEROS

  Cross de las Naciones
  Campeonato del Mundo
  EL CROSS EN ESPAÑA - Libro
  PUNTA UMBRÍA - Ciudad
Web Oficial IAAF - Punta Umbría 2011
WEB IAAF
WEB OFICIAL

  Realizado por:
Jorge González Amo José Luis Hernández
Ignacio Mansilla Miguel Villaseñor
Francisco Aritmendi, GANADOR DEL CROSS DE LAS NACIONES DE 1964

    Francisco Aritmendi Criado nació el 19 de septiembre de 1938 en la localidad alcarreña de Málaga del Fresno, provincia de Guadalajara. En realidad su familia era de la cercana Cogolludo, pero por avatares de la Guerra Civil vio la luz en la citada localidad. De origen humilde, su infancia y adolescencia en Cogolludo fueron sumamente duras; las condiciones de vida en España fueron difíciles en aquellos años de posguerra, pero la familia Aritmendi pasó si cabe aún mayores necesidades. Además tuvo la enorme desgracia del fallecimiento de su padre siendo él aún un niño.

    Francisco es un joven menudo, de sólo 1.57 o 1.58 de estatura, y ligero, 53 kilos de peso. Jugaba al fútbol, pero en 1957 disputó su primera carrera en el campeonato provincial del Frente de Juventudes, en Guadalajara, y fue segundo. En 1958 ya ganó la prueba en su provincia natal y fue tercero en el campeonato nacional de dicha organización. Su primer club fue el Real Madrid. Luego tuvo que hacer el servicio militar en Zaragoza y allí fichó por el Club Arenas. En Aragón pasó una agradable etapa de su vida. Representando a Zaragoza fue 18º en el nacional de cross de 1961 y subió al noveno puesto en 1962. En ese año disputa su primer Cross de las Naciones y termina en el puesto 33, pero con la enorme satisfacción de contribuir al segundo puesto por equipos. Terminada la mili aceptó la oferta del F.C.Barcelona, pero así como de su estancia en Cataluña guarda buenos recuerdos, su paso por el club blaugrana no fue del todo satisfactoria. Lo mejor sin duda fue estar a las órdenes de Gregorio Rojo, que fue el gran entrenador de su vida. Rojo declararía que el triunfo de Aritmendi en el Cross de las Naciones de 1964, que veremos después, sería la mayor satisfacción de su larguísima trayectoria como entrenador de algunos de los mejores atletas de nuestro país. En 1963 ya es segundo en el nacional de cross, tras Mariano Haro; sus expectativas para el Cross de las Naciones de ese año son grandes; se disputa por segunda vez en España, en Lasarte, pero la prueba es una decepción enorme. Aritmendi la disputa con un comportamiento alocado, en el que corre sin cabeza y no pensando en el equipo. Se ve obligado a la retirada a poco más de un kilómetro de la meta. Si hubiera corrido más ordenadamente podría haber acabado hacia el décimo puesto. Las críticas en la prensa serían feroces y despiadadas, puesto que con su abandono España perdió la clara posibilidad de ganar por equipos.

    1964 es el gran año de Francisco Aritmendi. En él conseguirá el triunfo más importante de su carrera deportiva y protagonizará el momento más brillante de la historia del atletismo español hasta ese momento. Gana en su querida Lasarte su primer campeonato de España de cross el 8 de marzo, después de haber sido segundo el año anterior en Madrid. Francisco Aritmendi se impuso con enorme autoridad a sus rivales. Es sin duda nuestra mejor baza para la prueba que se celebrará dos semanas más tarde en Dublín, en el hipódromo de Leopardstown, pero, en ningún caso, cuenta entre los favoritos al título.

    El 51º Cross de las Naciones se disputa el sábado 21 de marzo, a las 15.30 horas, en día soleado pero ventoso. La carrera júnior, como casi siempre, es una incógnita para los pronósticos. En la misma se impone el escocés Ian McCafferty, con los españoles en el quinto puesto con Jesús de Alba en el puesto 12 y Jorge González Amo en el 16 como los mejores de nuestros jóvenes. La carrera senior se aplaza una hora por la retransmisión televisiva. El favorito al título es, como otros años, el belga Gaston Roelants. Por equipos parece que Inglaterra tiene asegurada la primera plaza, con un formidable equipo cuyos componentes aspiran al podio individual: Melvin Batty, Basil Heatley, Gerry North, Mike Turner, Bruce Tulloh, John Cooke y Ron Hill; el francés Jean Fayolle también entra en las quinielas. España apunta a un podio, quizá un segundo puesto; tal vez Bélgica sea nuestro rival. La base sólida del equipo son tres corredores: Francisco Aritmendi, Fernando Aguilar y Mariano Haro. Pueden estar los tres entre los diez o doce primeros. El equipo español lo completan José Molins, Manuel Augusto Alonso (el más veterano), Lorenzo Gutiérrez (el más joven), Jesús Fernández, Iluminado Corcuera y José Fernández. Seguramente del comportamiento de la segunda parte del equipo dependerá nuestra clasificación final. Deberán afrontar 11.800 metros de carrera.

    La hierba está espesa y crecida y el piso, por el agua caída, está embarrado, cosa que supone para la mayoría de los nuestros un hándicap. Desde la salida Gaston Roelants toma el mando e imprime un fuerte ritmo que será su perdición. En la primera vuelta de las cinco que componen la prueba pasan primero Roelants y el inglés Batty, y detrás el escocés Brown, el marroquí Bouchta, los irlandeses Hogan y O'Riordan y los españoles Haro y Aritmendi. Este último, ante la sorpresa general, pasa a comandar la carrera a partir de la segunda vuelta: Roelants se había despegado ligeramente, pero Aritmendi se deshace del grupo, alcanza a Batty primero, le deja atrás, alcanza entonces a Roelants y pasa adelante. Roelants le sigue a Aritmendi un trecho, pero el ritmo de nuestro compatriota es terrible, el belga no puede seguirle ni tampoco Batty. A partir de ahí, al final de la segunda vuelta, se va solo, despegándose de sus rivales, con su zancada corta pero fácil; los ingleses se miran estupefactos, no conocen bien a ese corredor menudo que domina majestuosamente la prueba, pues en ningún caso contaba para los primeros puestos. En la tercera y cuarta vuelta la ventaja es de unos 150 metros. A los españoles que presencian la carrera les viene a la memoria lo del año anterior y no las tienen todas consigo. Mariano Haro es segundo durante un rato, quizá tirando demasiado pronto, esfuerzo que acusó mucho después.

    Detrás del de Guadalajara se forma un grupo que alcanza a Haro, con Hill, Cooke, North y Vaillant, que forman un ataque en común. Haro es sexto. Pero Aritmendi deshace cualquier duda y, aunque su ritmo decrece algo, aguanta perfectamente, a pesar de una caída sin importancia en la última vuelta al cruzar un arroyo. La ventaja disminuye algo pero el esprint final de Aritmendi denota que aún le quedan muchas fuerzas. Entra en meta en 40 minutos y 33 segundos, sacando 9 segundos al inglés Ron Hill, plata, y 16 al también inglés John Cooke, bronce. Aritmendi ha corrido como un gran campeón, de forma firme y valiente, aguantando y atacando al gran favorito, Roelants, al que destrozó. El inglés Batty también pagó su osadía de seguir a Aritmendi y se hundió al final (fue 14º). El triunfo ha sido fruto de una enorme confianza en sí mismo y en sus posibilidades. La victoria del español es una enorme sorpresa para todos los presentes, incluida la delegación española, que se lleva una alegría enorme e inesperada.

Junto a Mariano Haro en el Campeonato de España de cross de 1964 que ganaría     Haro cedió mucho al final y terminó el 11º. Estaba algo enfermo, cosa que acusó en la última parte. Roelants se retiró. Aguilar fue el tercer español con una gran carrera, remontando puestos al final y fue 13º a sólo cinco segundos de Haro. Pero, a pesar de la lucha y el pundonor, el resto del equipo quedó muy atrás, como se preveía, y eso nos condenó. Gutiérrez es el cuarto español y, en su primer campeonato senior, es 41º. En el puesto 44 entra Molins y cierra equipo Alonso en el 47. Jesús y José Fernández entran juntos en el 55 y el 56 y Corcuera es el 62º. Inglaterra es por supuesto primera (sumando sólo 38 puntos) y Francia segunda. España es quinta, con 157 puntos, pero se ha perdido una gran oportunidad, pues el tercer puesto ha quedado al final a sólo 6 puntos. Francisco Aritmendi consiguió de esta manera la mayor hazaña del atletismo español hasta ese momento, mejorando el segundo puesto que tres años antes lograra Antonio Amorós. Su victoria tuvo amplísimo eco en Europa; se destacaba que era un corredor poco conocido, que había vencido contra pronóstico y de forma sorprendente y que su triunfo había sido incontestable y logrado con gran brillantez. Digamos como curiosidad que en las semanas posteriores a Dublín se discutió largamente sobre la correcta grafía del apellido de nuestro protagonista: Aritmendi, Arizmendi, Arizméndez, Aritméndiz, Aritzmendi, Aritzméndez…

Aritmendi tras batir el récord de España de 5000m en Bwrlín y ser el primer español en bajar de 14 minutos     Como hemos dicho, 1964 fue el gran año de Aritmendi. Año olímpico, tras el triunfo en Dublín su vista está puesta en los Juegos que se celebrarán en Tokio en octubre. Dedicado unos meses casi exclusivamente al atletismo, realiza una estancia en junio en Suecia, en Vodoladen, a las órdenes del afamado entrenador sueco Kosta Olander. Este no puede creer al principio que un hombre con el físico de Aritmendi haya ganado en Dublín. Su puesta a punto es estupenda y pocos días después viaja a Berlín a disputar un 5.000 en el que intentará batir el récord de España. Allí, en el estadio Olímpico, junto a los mejores especialistas mundiales, hace buenos los pronósticos y es tercero con nueva plusmarca nacional (13:53.4) y convirtiéndose en el primer español en bajar de los 14 minutos, en prueba ganada por el australiano Ron Clarke. Pocos días más tarde, en Bilbao, realiza la mejor marca de su vida en 10.000, bajando de la media hora. En el campeonato de España de 1964 de los cinco kilómetros es sin embargo tercero, igual que en 1963, vencido por sus compañeros de fatigas Mariano Haro y Fernando Aguilar. La idea inicial de correr en Tokio en los 10.000 se desvanece, pues la mínima (29:25.0) es demasiado exigente (sí la conseguirá Aguilar). Su presencia en los Juegos Olímpicos se dirige entonces a los 5.000 metros. La Olimpiada supone para Aritmendi una enorme satisfacción personal. El pase a la final es muy difícil, pues sólo los tres primeros de cada serie lo harán. Es cuarto de su eliminatoria, tras el australiano Ron Clarke, el keniano Kip Keino y el soviético Dutov; tendría que haber batido el récord de España para poder pasar.

Saltando un obstáculo en el campeonato de España de cross de Palencia en 1965     Al año siguiente, 1965, revalida su título nacional de campo a través pero acude lesionado al Cross de las Naciones, en Bélgica, y no puede ni intentar revalidar su título y sólo puede ser vigésimo tercero, aunque primer español. En 1966 España está ausente en la gran cita y en 1967 y 1968 Aritmendi acude de nuevo al Cross de las Naciones, pero su actuación no es destacada, pues ocupa los puestos 35 y 52, respectivamente. En 1968, en Túnez, tiene la satisfacción de contribuir a la medalla de bronce por equipos. Es curioso que las grandes carreras de Antonio Amorós en 1961 y de Aritmendi en 1964 no se vieran secundadas por un buen papel por equipos. En aquellos tres años, de 1966 a 1968, su rendimiento es menor y no puede subir al podio en el nacional de cross. En pista es segundo en el campeonato de España de 5.000 metros de 1965, tras Haro, y en 1966 consigue por fin el que será su único título de España en pista, el de 10.000, en edición disputada, como el año anterior, en el Vallehermoso madrileño. A finales de 1966, sin embargo, logra un triunfo muy sonado en la clásica Jean Bouin.

    Sus últimos años como atleta son algo irregulares. Casado y con hijos, las condiciones económicas familiares no son buenas, el atletismo no le da lo suficiente para mantener a su familia; en 1967 cambia de club, del Barcelona al Español, pero la situación no mejora. Luego se traslada a Lasarte, de donde es su mujer. Finalmente, en 1968, después del Cross de las Naciones, vuelve a su Guadalajara natal y se retira definitivamente del atletismo, a los 29 años, incorporándose a la vida laboral. Su retirada es temprana y es seguro que con mejores condiciones el de Cogolludo hubiese dado todavía buenas alegrías a los aficionados. El atletismo le ha dado grandes satisfacciones personales y deportivas pero sus necesidades económicas nunca han sido cubiertas. Casado con Conchita y padre de cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, hoy, con 72 años, vive en Guadalajara el atleta que consiguió la mayor gesta hasta entonces del atletismo español.

Francisco Aritmendi en el Cross de las Naciones
6 participaciones:
Año Lugar Puesto Puesto2 Puesto 
Individual español por equipos
1962 Sheffield 33º
1963 San Sebastián Abandono
1964 Dublín
1965 Ostende 23º
1967 Barry 35º
1968 Túnez 52º

Campeonatos de España de Cross
1961 Guecho 18º
1962 Santander
1963 Madrid
1964 San Sebastián
1965 Palencia
1966 Viladecans
1967 Valencia
1968 Barreda

Campeonato de España de Cross por Clubes:
1966 Madrid F.C.Barcelona
1967 Madrid R.C.D.Español
1968 Madrid Gimnastica de Ulía
Récords de España 
5.000 metros:
13:53.4 3 Berlín 04.07.1964
Mejores marcas
3000 metros:
8:12.2 2 La Coruña 25.07.1965
8:16.5 paso Berlín 04.07.1964
8:22.2 i 1 Madrid 25.02.1965 Récord de España indoor
5.000 metros:
13:53.4 3 Berlín 04.07.1964 Récord de España
14:04.8 2 Bilbao 18.07.1964
14:05.0 4e4 Tokio 16.10.1964
14:08.4 3 Pilsen 21.09.1965
14:13.7 2 Barcelona 05.09.1965
10.000 metros:
29:52.0 2 Bilbao 19.07.1964
30:09.4 2 Madrid 09.05.1964
30:21.0 1 Barcelona 20.10.1962
30:27.2 1 Sabadell 29.08.1965
30:38.6 4 La Coruña 19.08.1962
Campeonato de España en pista (tres primeros puestos)
1963 5.000
1964 5.000
1965 5.000
1966 10.000

Miguel Villaseñor



Patrocinadores, Proveedores y Colaboradores oficiales de la RFEA