Real Federación Española de Atletismo
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Así lo vivió ... PEDRO GABILONDO: Monsieur Dasrieux y el irrepetible europeo de Anoeta

Luis Felipe Areta, en el podio de triple del Europeo Indoor de San Sebastián 1977 El campeonato europeo indoor de 1977 en el velódromo de Anoeta pasará a la historia por muchas razones. Se estrenó la primera pista cubierta de España de 200 metros, hubo una presencia de ilustres atletas que forman parte de la cumbre de este deporte, se descubrió una estrella como Sebastian Coe, la competición se interrumpió por una manifestación política… Pero yo guardo un recuerdo de un personaje singular, el secretario de la Asociación Europea, Pierre Dasrieux, que fue el director técnico del campeonato.

Perre Dasrieux, era el mandamás del atletismo europeo, un secretario casi perpetuo a quien los presidentes Adrian Paulen o Arthur Gold, etc. respetaban y parece que casi temían. Monsieur Dasrieux vino varias veces a Anoeta, muy bien acompañado por cierto, a inspeccionar los preparativos de campeonato. Puntilloso y exigente, su presencia era todo un examen para el equipo organizador. Pero su desconfianza llegó al máximo en el propio campeonato en especial con la prueba de 3.000 metros. Insistió una y otra vez desde los días previos, hasta desesperar a todo el mundo, que se contaran las quince vueltas precisas con sumo cuidado para evitar errores. Rafa Puignau, miembro de la IAAF y veterano juez, comentaba. "Debe pensar que no sabemos contar". Lo cierto es que la prueba se disputó con normalidad, los atletas dieron las quince vueltas -ni una más ni una menos- y la medalla de oro fue para el alemán Karl Fleschen con 7.55.7, que repetiría el título tres años después ante sus paisanos en Sindelfingen. Segundo fue el famoso finlandés Pekka Paivaarinta, el hombre que birló el título a Mariano Haro en el primer mundial de cross en Waregem, y tercero el suizo Markus Ryffel, que lograría dos títulos en esta prueba de 3.000 en las dos siguientes ediciones.

La cosa quedaría así, sin más consecuencias que los mosqueos del buenazo de Puignau y los jueces españoles. Pero la historia tuvo su segunda parte cuatro años más tarde. Grenoble organizó el europeo en pista cubierta en 1981 y Monsieur Dasrieux fue, de nuevo, el máximo responsable técnico. La prueba de 3.000 metros figura en el palmarés sin tiempos… porque los atletas dieron una vuelta menos. El francés, Alex Gonzalez, que se impuso delante del ruso Ignatov, hizo una marca de 7.32 y, claro está, aquello no era posible salvo que hubiera corrido una vuelta menos. En realidad, se comprobó que en efecto había corrido 2.820 metros ya que la pista de Grenoble era de 180 metros.

No hace falta tener mucha imaginación para hacerse a la idea de las carcajadas de Puignau y compañía al conocer que en casa del propio Dasrieux, el hombre meticuloso de las organizaciones impecables, erraron en el número de vueltas. Que Dios tenga en su gloria a Monsieur Dasrieux, que falleció en 2008.

-¿Cabe una pista?-
El velódromo de Anoeta, que se construyó para el mundial de ciclismo en pista de 1965, se cubrió posteriormente y acogió a otro mundial ciclista, el de 1973. Cuatro años más tarde recibió a ese europeo de atletismo tras una gran remodelación que, además de afectar todas las instalaciones, incluyó como novedad principal la construcción de una pista sintética de 200 metros, la primera de España de esa medida. Lo curioso es que hubo muchas discrepancias sobre la posibilidad técnica de instalar una pista de 200 metros en el interior del anillo del velódromo. Algunos arquitectos dijeron que no era factible, pero Rafa Puignau -que era aparejador del Ayuntamiento de San Sebastián- insistió en que la pista cabía, lo había estudiado con todo detalle: rectas, peraltes… Al final, se aceptó la construcción de esta magnífica pista que ha sido y es historia del atletismo. Y allí se pasaron cientos de horas el arquitecto y exvallista gallego Jorge Zapata, que había sido campeón de España indoor tres años antes en Madrid, y Rafa Puignau velando porque todo fuera bien en la obra.

Una instalación que ha acogido nueve campeonatos de España indoor absolutos y competiciones internacionales como el desaparecido meeting de San Sebastian que permitió ver a figuras mundiales (comenzando por Carl Lewis y Michael Johnson) y asistir a un récord del mundo, el de pértiga a cargo de Sergei Bubka, en 1991 con su salto de 6,10 m. Por otro lado, la relación de récords españoles batidos bajo el techo de Anoeta es interminable.

-¡Qué palmares!-
Lo cierto es que en ese campeonato de Anoeta en 1977 se reunieron una serie de campeones excepcionales formando quizás el palmarés más rico en figuras de la historia del europeo bajo techo. Borzov (60 m), Brijdenchach (400 m), Coe (800 m)… el repaso de los campeones es un paseo por nombres legendarios de este deporte. Munkelt (60 m. vallas), Wszola (altura), Kozakiewick (pértiga), Saneiev (triple)…Y entre las mujeres, Oelsner (60 m), Koch (400 m.), Mary Stewart (1.500), Simeoni (altura), Fibingerova (peso).

Los atletas españoles se quedaron fuera del podio. Eso sí, apuntó la figura del mediofondista Antonio Páez, con su larga melena, como anticipo a su doble medalla de oro en ediciones posteriores, en Viena (1979) y Milán (1982).

Fue un campeonato de alto nivel, con buen ambiente en las gradas y una perfecta organización. Un recuerdo obligado en esta efemérides del atletismo indoor en España.




   





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